El Departamento de Descentralización de la Intendencia trabaja con los nueve municipios de Paysandú con la caminería rural como principal prioridad y una ejecución de los Planes Operativos Anuales (POA) que actualmente se ubica, según el subdirector Iván Sánchez, entre el 60% y el 70% de ejecución. Los nueve POA representan unos 100 millones de pesos anuales y, paralelamente, este año se comenzó a aplicar un esquema de distribución del FDI municipalizado que en 2026 concentra recursos en Guichón y Tambores.
Sánchez, quien se incorporó al actual equipo de gobierno en 2025 como subdirector de Descentralización, señaló que su función tiene un perfil fundamentalmente técnico y está vinculada con una formación que viene desarrollando desde hace años en materia de descentralización municipal.
Uno de los cambios que plantea mayores desafíos es que Paysandú pasó a tener nueve municipios, con la incorporación de El Eucalipto y Cerro Chato. Sánchez explicó que en estos casos existe “un doble esfuerzo”, porque “además de la coordinación entre niveles de gobierno es necesario acompañar el proceso mediante el cual los nuevos municipios adquieren capacidades de gestión”.
“Hay una diferencia sustancial entre ser Junta Local y ser municipio”, sostuvo. Señaló que el municipio cuenta con “un nivel de autonomía mucho mayor”, pero advirtió que esa autonomía también exige “capacidad de gestión, capacidad de planificación, de presupuestación, de manejo de recursos humanos y de identificación de prioridades”.
La Intendencia viene desarrollando reuniones periódicas con los alcaldes de los nueve municipios. Para Sánchez, la coordinación constituye uno de los ejes principales del trabajo. “Entendemos que la coordinación es donde se acercan intereses, donde los distintos niveles de gobierno municipal y departamental ajustan prioridades, identifican qué prioridades comparten y en base a eso avanzan”, expresó.
Como ejemplos mencionó la caminería rural, el avance en la descentralización del alumbrado público y programas culturales como Descentralizarte, desarrollado conjuntamente con la Dirección de Cultura. Este último programa fue presentado oficialmente en junio con participación de la Dirección de Descentralización y los municipios.
Según Sánchez, la coordinación permite además complementar recursos financieros, materiales y humanos. Incluso se analiza avanzar en experiencias de “mancomunidad” o asociativismo entre municipios, por ejemplo mediante maquinaria vial compartida. “Ahí ganaríamos en eficiencia económica”, afirmó, aunque reconoció que sería necesario establecer reglas claras porque los municipios no tienen la misma cantidad de kilómetros de caminería ni enfrentan idénticas necesidades.
CAMINERÍA COMO PRIMERA PRIORIDAD
Los nueve municipios acordaron colocar a la caminería rural como primera prioridad de sus planes operativos. Los recursos también se concentran en lo que Sánchez definió como el “ABC” de las competencias municipales, “incluyendo cordón cuneta, bituminización, salones comunales, polideportivos, plazas, alumbrado público y gestión de residuos”.
“A grandes rasgos los POA se concentran en caminería rural y lo que podemos llamar el ABC”, explicó. Sobre otras áreas como salud, educación y bienestar social, consideró que “corresponden prioritariamente al gobierno nacional, aunque señaló que Intendencia y municipios mantienen disposición a colaborar”.
Sánchez detalló que los POA cuentan con diferentes componentes de financiamiento. El denominado Literal A es de libre disponibilidad y ronda los 160.000 pesos anuales, mientras el Literal B representa más de la mitad de los recursos y requiere la presentación de proyectos. El Literal C está vinculado al cumplimiento de compromisos de gestión y metas acordadas entre la Intendencia y cada municipio. “En el caso de Paysandú estamos hablando de 100 millones de pesos anuales de los nueve POA. Es un dinero importante”, destacó. Actualmente, indicó, la ejecución se encuentra “aproximadamente en un 60, 70%”, restando en varios casos la recepción de maquinaria y otros bienes adquiridos para completar y justificar el gasto. “Venimos a un buen ritmo, muy bien trabajando”, afirmó.
RECURSOS DEL FDI
A estos fondos se suma el FDI municipalizado. Sánchez explicó que Paysandú recibe por el Fondo de Desarrollo del Interior entre 190 y 200 millones de pesos anuales y que el 15% debe destinarse a zonas municipalizadas.
“En acuerdo con los alcaldes, esa partida se distribuye siguiendo criterios similares a los utilizados por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, considerando necesidades básicas insatisfechas, nivel educativo y cantidad de habitantes”. Este año los recursos se concentran en Guichón y Tambores. En el primero se prevé la compra de una motoniveladora y una intervención urbana, mientras que para Tambores se destinaron fondos a maquinaria vial. Sánchez explicó que se optó “por concentrar las partidas para lograr intervenciones de mayor impacto en lugar de fraccionarlas simultáneamente entre los nueve municipios”.
MIL KILÓMETROS DE CAMINERÍA
Sánchez señaló además que el objetivo acordado para el quinquenio es mantener una fuerte inversión en caminería rural. La meta anual de intervenir o mejorar 1.000 kilómetros ya fue alcanzada en setiembre, indicó. “Va a seguir siendo prioridad, porque ahí pasa producción, pasa población, ómnibus que traslada estudiantes, los servicios como ambulancia, Policía, UTE, todo pasa por caminería rural”, sostuvo. “Necesita estar en el mejor estado posible para que funcione todo el andamiaje institucional”. Entre las alternativas que se estudian aparece también el uso de nueva tecnología. Sánchez mencionó la futura incorporación de una recicladora para trabajos con tosca y cemento, cuyo costo estimó en unos 80.000 dólares. Debido al valor de la maquinaria, consideró que una alternativa podría ser que varios municipios compartieran la inversión y su utilización. “Es algo como para ensayar y ver si da respuesta, que entre varios municipios compren al menos una y puedan mejorar la calidad de su caminería”, planteó.


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