
“Se decidió que esto es lo mejor”, respondió el presidente de la República, Yamandú Orsi, al ser consultado sobre la decisión que llevó a negociar con un consorcio de empresas constructoras los cambios en el proyecto Neptuno original, que proyectaba extraer agua del Río de la Plata, por el fortalecimiento del sistema que obtiene agua en el Santa Lucía, cuya obra simbólicamente dio comienzo ayer, con la colocación de la piedra fundamental.
“El gobierno anterior generó una propuesta porque en el año 23 quedamos expuestos. Nosotros lo que hicimos fue reconsiderarla, replantearla, hablar con las mismas empresas, se encontró la financiación de la CAF y se hizo otro proyecto pero en la misma línea de los 200.000 m³”, afirmó el mandatario. Estos 200.000 metros cúbicos se adicionarán a la capacidad actual de 600.000, con picos de hasta 700.000 m³ diarios en el verano. Suficiente como para afrontar la demanda proyectada para el año 2045, del entorno de los 840.000 m³ diarios.
OBRA
El proyecto es bastante más amplio que solo una planta potabilizadora. Implica además la construcción de una nueva línea de bombeo de 50 kilómetros de extensión, hasta la Ruta 8, en la zona de Pando, una nueva toma de agua, otra planta de tratamiento y disposición controlada de lodos que se generan en el proceso, una nueva subestación eléctrica de 150 kV. También está incluida la ampliación de obras ya existentes en el Recalque Unión, una estación de rebombeo de OSE que permite hacer llegar el agua a zonas más altas o distantes y mantener la presión adecuada.
Esta obra requiere de una inversión del orden de los 212 millones de dólares que se financian por medio de CAF, banco de desarrollo de América Latina, directamente a las empresas que conforman el Consorcio Infraestructura Agua Metropolitana: Saceem, Berkes y Ciemsa. Este consorcio fue el que presentó la iniciativa privada para llevar adelante el proyecto Neptuno original, que luego se renegoció.
CRECIMIENTO
El presidente Orsi advirtió que en algunos años surgirán nuevas ideas para fortalecer el sistema de agua metropolitano y que será necesario por el crecimiento de la demanda.
“El país se va modificando, estoy pensando en el crecimiento, por ejemplo, del Este de Maldonado. Ahí hay que pensar soluciones nuevas. Estoy pensando que la zona de la costa de Canelones va a seguir creciendo. Yo supongo y se prevé que esto –la nueva línea de bombeo– al área metropolitana le va a resolver gran parte del desafío. Ahora, hay que pensar cosas nuevas para el futuro que se viene también”, aseguró.
OSE
Parte de la negociación supuso un cambio sustancial en el proyecto con respecto al Neptuno original, en la medida que la planta a construir será operada por OSE directamente con sus funcionarios, mientras que del mantenimiento de la infraestructura se hará cargo el consorcio de empresas.
El presidente del directorio de OSE, Pablo Ferreri, destacó que este período de gobierno será el de mayor inversión en la historia de la empresa y que a esta inversión en Aguas Corrientes y sus obras anexas, se suman la represa de Casupá que ampliará la reserva de agua dulce bruta del mismo sistema metropolitano que se abastece del Santa Lucía, y un proyecto de modernización de OSE, financiado por la misma CAF, por 63 millones de dólares. “Porque la infraestructura debe estar acompañada por una institución capaz de gestionarla eficientemente”, dijo. “OSE tiene una enorme responsabilidad. Eso implica atender tanto las grandes necesidades del área metropolitana como las de las pequeñas localidades del interior, donde una obra de menor dimensión puede cambiarle la vida a una localidad, a una comunidad.”, agregó. En esas cuentas de la mayor inversión de la historia también está el proyecto de saneamiento en localidades, que también viene del período anterior y que también fue reformulado en este gobierno.
CONSORCIO
El ingeniero Alejandro Ruibal, en nombre del Consorcio Infraestructura Agua Metropolitana enfatizó en que “todos dimos muestra de apostar al diálogo, que es un activo también que tenemos en este país”. Manifestó que ante la diferencia “se negoció siempre con argumentos arriba de la mesa, se acordó, se definió un plan y hoy estamos acá poniendo la piedra fundamental para comenzar una obra que le va a dar trabajo a 450 personas, que va a terminar aportando 200 000 m³ de agua potable de excelente calidad, que va a permitir resolver lo que es la séptima línea de bombeo”.
Sobre estos puestos de trabajo, así como los otros 700 que se estima va a generar la construcción de la presa de Casupá, Ferreri anunció que están trabajando con Inefop y el Sindicato de la Construcción, Sunca, en la capacitación de las personas que podrán acceder a estas oportunidades de trabajo.
RESILIENCIA
También participó en el acto el presidente ejecutivo de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, Sergio Díaz-Granados, quien valoró especialmente la obra como un esfuerzo para hacer frente a los desafíos que plantea el clima.
“No solamente va a ampliar la capacidad de producción, sino que también va a dotar al sistema de una mayor flexibilidad, de redundancia, de más capacidad, pero sobre todo algo que en el banco hemos venido promoviendo en estos 5 años, es la resiliencia de los países de América Latina frente a la crisis climática, esencialmente una crisis hídrica”, como la que recientemente afectó al país, y al Área Metropolitana específicamente. “Nos recuerda la necesidad que tiene la región de adaptarse y de prepararse para algo que vamos a vivir a lo largo de este siglo y lo van a vivir especialmente las generaciones que cantaron el himno”, en alusión a los niños de escuelas de la zona de Aguas Corrientes.


Sé el primero en comentar