La cantante y compositora Yisela Sosa volvió a presentarse en su tierra natal con “Espíritu de Río”, espectáculo que tuvo como escenario el Teatro Florencio Sánchez. Fue una velada llena de buenos momentos, en la que la artista alternó sus propias canciones con las de otros autores –principalmente Aníbal Sampayo–, en un recorrido musical que tuvo al paisaje y la identidad litoraleña como hilos conductores.
Radicada en el sur del país, Sosa llegó a Paysandú a través de un proyecto seleccionado por el Fondo Nacional de Música (Fonam), en el marco del llamado “Aníbal Sampayo 100 años”. La presentación significó un luminoso reencuentro con su tierra natal, en una propuesta que permitió apreciar la calidad de su propuesta, en la que se destacan sus condiciones interpretativas, la riqueza del repertorio y la calidad de los músicos que la acompañaron: Matías Romero –también sanducero– (guitarra de siete cuerdas); Pablo Machado (acordeón); Andrea “Tano” Facciolo (bajo), y Joaquín Bértola (percusión). La propia Yisela, además de cantar, tocó flauta traversa. El sonido estuvo a cargo de Javier “Java” Martínez.
La apertura estuvo a cargo de Magui Mas, quien interpretó dos canciones. La primera fue “El sandierito”, de Sampayo, que incluyó en su repertorio como eligió una como forma de contribuir a preservar el legado del compositor. Luego compartió una milonga de su autoría, reivindicando la importancia de crear canciones que retraten lo que sucede alrededor, siguiendo una enseñanza que reconoció en la obra de Aníbal.
Ya con Yisela y su banda en escena, el recital comenzó con “Cerro de la matanza”, de Sampayo. La artista tuvo un recuerdo para los 150 años del Florencio Sánchez, que se celebran en pocos días, y destacó la importancia del teatro como espacio para celebrar la cultura sanducera. Luego invitó al escenario a la escritora entrerriana Ana Martínez –hija del músico Miguel “Zurdo” Martínez, amigo dilecto de Aníbal Sampayo–. Quien compartió un texto de su autoría.El repertorio continuó con “Bálsamo”, compuesta junto al sanducero Gustavo Volpe; “Lavanderas del Río Chico”, del argentino Gustavo “Cuchi” Leguizamón; “El pescador”, de Sampayo, y “Acuarela del río”, chamamé del argentino Abel Montes. Tras esta última interpretación, Sosa hizo un llamado a cuidar y defender la naturaleza y el paisaje, una preocupación presente desde siempre en su mirada artística.
Canciones, poesía y raíces compartidas
Uno de los momentos especiales de la noche llegó cuando Yisela invitó al escenario a los sanduceros Eduardo “Chito” Lemes y Hugo Rodríguez para interpretar “La visita”, una zamba de Sampayo. La canción forma parte del álbum “Por el cielo litoral / Canciones recobradas de Aníbal Sampayo”, publicado recientemente por Lemes, en el que también participa Yisela y que reúne composiciones del autor que permanecían inéditas en registros discográficos.
Hubo más canciones de Sampayo, como “Venga que soy pie” y “Aquel plenilunio”, esta última en una hermosa versión que dio paso a la lectura del poema “Navegar es preciso”, de Fernando Pessoa, enlazado luego con “Abre los ojos, amor”, también de Sampayo.
La presencia de otros autores enriqueció el recorrido con “Zamba del Laurel”, de Leguizamón y Armando Tejada Gómez, y “Como flor del campo”, de Raúl Carnota. Hacia el final, Sosa volvió a sus propias composiciones con “Descalza”, “Rezabaile” y “La bailarina”, que trajeron ritmo y alegría para el cierre de la presentación. Antes de despedirse la artista agradeció al Fonam, cuyo apoyo hizo posible la propuesta, a la Unidad de Eventos y Escenarios de la Intendencia y a todos quienes participaron en su realización. Así culminó una velada que celebró la canción popular y la memoria cultural del litoral y la región, y el reencuentro de Yisela con su ciudad y su gente.

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