El cáncer de endometrio (CE) comienza cuando las células del endometrio (el revestimiento interno del útero) empiezan a multiplicarse de forma descontrolada. Casi cualquier célula del cuerpo puede convertirse en cancerosa y propagarse a otras partes del organismo.
En Uruguay, ocupa el tercer lugar en incidencia entre los cánceres ginecológicos, después del cáncer de mama y el de cérvix, y se notifican entre 250 y 300 casos nuevos al año. Casi todos los CE son adenocarcinomas. El carcinoma endometrioide es el tipo más común de adenocarcinoma. La edad media al momento del diagnóstico es de 65,2 años. Se describen dos tipos de CE: el tipo I, endometrioide, de grados 1 y 2, y el tipo II, no endometrioide. A su vez, el CE se divide en tipos histológicos agresivos y menos agresivos. La lactancia materna y los anticonceptivos orales son factores protectores frente al CE.
Factores de riesgo
Obesidad y diabetes: son los factores causales más importantes.
Exceso de exposición a estrógenos:
Endógenos: obesidad, tumores productores de estrógenos, ciclos sin ovulación, menarquia temprana, menopausia tardía y ovario poliquístico.
Exógenos: terapia con estrógenos sin progestágenos y terapia con tamoxifeno por tumor de mama.
Otros factores de riesgo son la historia familiar de primer grado, la edad mayor de 50 años, la hiperplasia endometrial atípica, las mutaciones genéticas, la infertilidad, la inactividad física y la radioterapia en la pelvis.
Síntomas del CE
Entre los síntomas del CE se encuentran la presencia de una masa uterina, un útero fijo o una masa anexial; el sangrado genital anómalo y las pérdidas intermenstruales entre los 45 y los 55 años; el sangrado uterino posmenopáusico; la secreción vaginal purulenta; el dolor abdominal o pélvico y la pérdida de peso.
Diagnóstico
Examen clínico y exploración genital.
Ecografía transvaginal: introducción de una sonda ecográfica a través de la vagina, que permite medir el grosor del endometrio.
Histeroscopia: examen visual del cuello uterino y del interior del útero mediante un tubo flexible.
Biopsia endometrial por aspiración: confirma el diagnóstico mediante un estudio anatomopatológico.
Estadificación del tumor: permite definir el tamaño del tumor, la afectación de los ganglios y la extensión regional y a distancia. Se clasifica en cinco estadios. La estadificación se realiza mediante estudios de imagen, como la resonancia magnética de pelvis o la tomografía computada.
Estudio del ganglio centinela: permite verificar la extensión regional.
Tratamiento
El CE se trata mediante cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal, inmunoterapia o, comúnmente, una combinación de estas terapias, con el objetivo de lograr la mayor probabilidad de curación con una morbilidad mínima.
Estrategia preventiva
Es fundamental reducir el peso mediante modificaciones en el estilo de vida y controlar la diabetes. También es de gran valor contar con información profesional adecuada sobre la terapia hormonal sustitutiva.
La cirugía bariátrica se ha asociado con reducciones del 50 al 80 % en la aparición de CE, según grandes estudios.
A todas las pacientes se les debe preguntar sobre la presencia de sangrado uterino anormal e indicarles que informen al respecto a su médico tratante.
Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.



Sé el primero en comentar