
La DM2 es un trastorno progresivo debido a un déficit tanto en la secreción de insulina como en la acción de la insulina, siendo la obesidad la causa principal en niños y jóvenes. La diabetes tipo 2, considerada propia de las personas mayores, hoy es cada vez más frecuente en niños, adolescentes y adultos jóvenes.
Clínica de la DM2
Acantosis nigricans (Oscurecimiento de piel de axilas). Orinar con más frecuencia; mayor sed.
Cifras elevadas de presión arterial y de lípidos en sangre. Infecciones por hongos de la piel y del tracto urinario. Fatiga. Visión borrosa.
Factores de riesgo
*Obesidad que genera hiperinsulinismo.
*Sedentarismo y mala alimentación.
*Predisposición genética/antecedentes familiares.
*Pequeño o grande para la edad gestacional al nacer.
*Pubertad: La edad promedio de diagnóstico de DM2 en niños y adolescentes es de 13,5 años.
*Mayor ingesta de proteínas durante la infancia (desde el nacimiento hasta los 2 años) se asocia con un mayor índice de masa corporal (IMC) en la niñez y la adolescencia.
*Síndrome de ovario poliquístico.
*Enfermedad del hígado graso.
Diagnóstico
Cálculo del IMC = Peso Kgs/ Talla en m2, según edad y sexo. Perímetro de cintura y presión arterial.
Criterios de DM2
*En un paciente sintomático, glucosa plasmática aleatoria de mayor o igual 2.00 g/L.
*Glucosa plasmática en ayunas mayor o igual a 1,26 g/L.
*Glucosa plasmática mayor o igual de 2.00 g/L, dos horas después de 75 gramos de glucosa oral.
*Hemoglobina glicosilada (HbA1c) mayor o igual 6,5%. Puede ser necesario repetir estas pruebas.
Paraclínica: Lípidos en sangre, creatinina relación albumina creatinina, fondo de ojo.
Objetivos del tratamiento
1) Inicio y mantenimiento temprano son prioritarios para lograr una normoglucemia.
2) Reducir el IMC; lograr una disminución de al menos el 7-10% del exceso de peso.
3) Proporcionar terapia nutricional médica individualizada.
4) Promover un estilo de vida saludable, en un modelo de atención crónica; con intervenciones centradas en la familia para lograr la adherencia y ayudar a prevenir complicaciones a largo plazo.
5) Aumentar la capacidad de ejercicio.
6) Normalizar la glucemia.
7) Mantener la hemoglobina A1c (HbA1c) por debajo de 6,5%.
8) Prevenir o controlar complicaciones y comorbilidades.
Para reducir el riesgo cardiovascular, se deben controlar y abordar de forma enérgica la presión arterial, los lípidos y la glucosa. Se ha demostrado que la actividad física de intensidad moderada mejora la sensibilidad a la insulina y reduce la grasa abdominal en niños y adultos jóvenes. Inmunización anual contra la gripe. Inmunizar contra la infección neumocócica. Exámenes dentales regulares. Examen ocular realizado cada 2 años para todos. Desalentar el consumo de alcohol, tabaco y cannabis. Apoyo psicoterapéutico. Educación sexual integral.
En suma
La DM2 en menores puede prevenirse si se trabaja desde una edad temprana con buenos hábitos de vida; ejercicio físico y equilibrio emocional.



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