Incendio de magnitud quemó depósito y establo donde había un caballo encerrado

Un incendio de importantes proporciones se desató esta tarde, próximo a las 16.40, en calle Raúl Celoné y María Ustia de Goya, en Nuevo Paysandú, donde las llamas consumieron por completo un depósito y establo ubicado al fondo de una finca.

En determinado momento, ruidos, explosiones y una densa columna de humo negro que se elevaba desde el fondo del predio llamaron la atención de los vecinos, que inmediatamente se agolparon frente al terreno y dieron aviso a los bomberos. Algunos llamaban a gritos al propietario de la casa ubicada al frente, quien demoró varios minutos en salir y, al hacerlo, se encontró con la magnitud del fuego que avanzaba sobre la construcción.

Desde un terreno lindero, otros vecinos —preocupados por una posible propagación de las llamas— sacaron mangueras e intentaron contener el fuego, pero era de tal magnitud que el agua no hacía ningún efecto.

Un caballo que se encontraba dentro del establo logró escapar por sus propios medios entre las explosiones, con quemaduras en el pelaje, patas, cuerpo, cara y cabeza. Si bien el noble animal estaba asustado y evidentemente muy dolorido, no intentó embestir a nadie: se limitaba a trotar por el predio, hasta que finalmente escapó tranquilamente y se refugió junto a otro caballo en un terreno cercano.

Los bomberos llegaron apenas 13 minutos después de la llamada, según pudo constatar este medio, y, accediendo por los fondos desde un terreno vecino, comenzaron a combatir las llamas. Para ese momento —minutos que a los presentes les parecieron eternos— toda la construcción ya se había consumido, debido a la alta combustibilidad de los materiales conque estaba hecha. Cabe mencionar que desde el centro de la ciudad hasta el lugar del siniestro hay varios kilómetros y que, además, la unidad de emergencia debió sortear dificultades para atravesar la zona céntrica, debido a los cortes de tránsito dispuestos por la Intendencia por la llegada del papa, prevista para esta madrugada.

En tanto, se dio aviso de inmediato a Sebastián Martínez, de la asociación de protección animal ApTEA, quien se comunicó con gente del INBA, y se dispuso la concurrencia de urgencia de un veterinario para atender al caballo, con el fin de suministrarle preventivamente antibióticos y calmantes. Martínez informó que es posible que el animal pueda ser salvado, y que se han recuperado caballos en situaciones aún peores.

El origen del fuego deberá ser determinado. En el predio se encontraban también otros animales, entre ellos una oveja con su corderito, que no resultaron afectados. Algunos vecinos indicaron que en el galpón se guardaban combustibles y garrafas, y en ocasiones hasta algún vehículo; dos camionetas que se encontraban próximas fueron retiradas a tiempo por vecinos y su propietario.

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