La Federación Ancap realizó ayer un paro histórico de la refinería de La Teja por 24 horas, cuyo antecedente debe remontarse a 1973, con una movilización en Paysandú que contó con la participación de trabajadores de Minas, Montevideo y otros gremios del litoral. Apoyó el sindicato de la construcción, a través de sus ramas extractivas que cumplen funciones en el ente, y convocó a un paro parcial departamental de 9 a 13 horas.
La actividad comenzó con una caravana de vehículos por el centro de la ciudad y finalizó con un acto en plaza Constitución, donde la parte oratoria estuvo a cargo de dirigentes pertenecientes a diversos sectores y el presidente de Fancap a nivel nacional, Gerardo Rodríguez.
La movilización de ayer se enmarcó en la conmemoración de “18 años de una hazaña popular como fue el referéndum del 2003, donde el pueblo resolvió que Ancap se mantuviera estatal y pública. Hoy se propone por parte del gobierno, la privatización de la industria cementera que contraviene la voluntad popular. Por lo tanto, estamos en pie de lucha defendiendo esa voluntad del pueblo uruguayo. Y se suman otras connotaciones, como que es la primera vez en democracia y en la historia de Ancap, que se para la refinería de La Teja para sumarse a la causa”, dijo Rodríguez.
Importación
Ante esta medida, el directorio del ente dispuso que la gerencia inicie los trámites para la importación de combustibles, “aprovechando que existe una meseta en los precios”. Según el comunicado emitido el lunes, “luego de resultados trimestrales muy positivos y en un proceso que evidencia el esfuerzo de la empresa para llevar adelante el negocio en términos competitivos”, el directorio y Fancap se reunieron en la Dinatra y no llegaron a un acuerdo sobre la solicitud de guardia gremial presentada por el organismo. Por ese motivo, “visto el retiro del personal sindicalizado para cubrir procesos industriales sumamente complejos y esenciales según lo anunciado por el sindicato, por razones de seguridad es necesario detener la operación de todas las plantas del país incluyendo la refinería La Teja”.
Agregó que “Ancap cuenta con inventarios para sostener el suministro a la población por varias semanas siempre y cuando sea posible restablecer la operación normal de la refinería luego del proceso de puesta en marcha. Ancap ya ha dispuesto lo necesario para, eventualmente, iniciar trámites de importación de combustibles”.
Según Rodríguez, “no es real que haya que importar combustible. Eso lo demuestra el stock de combustible que hay en La Tablada y en La Teja, donde hay stock suficiente para mantener el abastecimiento durante muchísimos días. Y si no así, como lo digo yo, que demuestren los datos del inventario de combustible”.
El ministro de Trabajo, Pablo Mieres, opinó que el paro es político y la movilización se enmarca en la campaña por la derogación de 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC). “Lo del ser humano todo es político. Cuando defendemos un rol social y productivo de Ancap, es ideológico y es político. No es partidario, pero es político acorde a los intereses de los trabajadores”, reconoció el dirigente.
El presidente de Fancap señaló que el ente “tiene que jugar un rol fundamental en la producción nacional desde el punto de vista social, productivo y económico. Para eso, debe industrializar una riqueza nacional como la piedra caliza, estimada en diez mil millones de dólares. Porque se estima que hay para producir portland durante cien años. Es fundamental para el desarrollo nacional, la construcción de 70.000 viviendas que es el déficit habitacional y también para disminuir el rezago en infraestructura en Uruguay”.
Sin “gran futuro”
En Paysandú, entre los funcionarios y los trabajadores de las extractivas se contabilizan unos 250 puestos de trabajo directos, “sin contabilizar los indirectos, como el transporte por camiones”, señaló el presidente de Fancap Paysandú, Horacio Depratti.
Reclaman “que se hagan las inversiones necesarias para que la industria sea rentable. Sabemos las inversiones que hay que hacer para reducir los costos y competir de igual a igual con las empresas privadas. Eso reivindicamos hoy en Paysandú, los mismo reivindicamos el 26 en Minas y lo haremos pronto en una movilización en Montevideo”.
Depratti reconoció que “la planta de Paysandú, sin inversiones, no tiene un gran futuro. Pueden hacerse algunas cosas, pero sin grandes inversiones no pasará más de unos años. Y eso, también nos deja inquietos porque cuando vinieron a anunciarnos que iban a privatizar, le consultamos si le pedirán a las empresas que hicieran las inversiones. Nos dijeron que no le iban a exigir nada, sino que lo único que iban a solicitar, era que hiciera lo posible para mantener los puestos de trabajo. Pero tampoco lo aseguraban. Entonces, tenemos una gran preocupación por lo que puede pasar con la planta”.
Ancap realizó un estudio “donde calcula que se repartiría el mercado más o menos un 30% entre las empresas que hay. Pero el tema es competir de igual a igual. Por eso exigimos las inversiones para reducir los costos. Estamos hablando de una reducción de hasta 70% en costos para competir con tecnología de punta y hasta mejorar los costos de la industria privada”.

