Con la proyección de un video y un conversatorio, tuvo lugar en el Museo Histórico la presentación de “Susurros del agua”, un proyecto en evolución que fuera en 2022 ganador de un Fondo Concursable para la Cultura. Forma parte de un proyecto anterior, “Urugua-i”, que se viene desarrollando desde 2010. El mismo se enfoca en el río que identifica al país y su origen guaraní, así como en el caracol de agua uruguá, que inspira su nombre, según una de las versiones existentes. A través de una metodología que combina arte, ciencia y relatos locales, este proyecto ha dado lugar a varias exposiciones en diferentes museos del Litoral y de Montevideo.
La actividad comenzó con una introducción del coordinador de Museos Departamentales, profesor Alejandro Mesa. Martha Castillo, creadora y directora del proyecto, ofreció detalles sobre el proceso y los caminos proyectados de búsqueda, acompañada por dos integrantes del equipo que lo lleva adelante: Mateo de León, encargado de fotografía y audiovisuales, y Ana Rodríguez, responsable de la creación sonora. Poco después del inicio se proyectó el video “Urugua-i Ñandé”, que muestra imágenes del río Uruguay acompañadas por reflexiones en castellano y guaraní. Este audiovisual, seleccionado en el 60º Premio Nacional de Artes Visuales, busca investigar qué nos quiere decir la toponimia del norte del territorio uruguayo, quién fue que puso en el territorio nombres como Arapey, Tiatucurá, Queguay, Chapicuy, Paysandú, Daymán, entre otros, y la memoria que guardan las aguas del río. “Cuando observamos el plano hidrográfico del norte de nuestro país, el mismo se asemeja a las ramificaciones nerviosas de nuestro cerebro”, explica Castillo. “Existe una memoria del agua. Mucho de los nombres de esas aguas vienen de las lenguas originarias de este territorio. Todas alimentan al río Uruguay aportando su nombre. Nombrar el territorio es manejarlo. Esto revela un conocimiento, un uso antiguo del lugar. Una memoria escrita en el paisaje”. Según su tesis, hay una historia que fue silenciada, y el trazado de nuevas cartografías “puede revelarnos otras posibilidades de estar sobre la tierra. Apuntamos a dirigirnos hacia el rescate de lo que ha sido olvidado, perdido en el tiempo: encontrar la dimensión sagrada de nuestros antepasados en su relación con el entorno”.
“Susurros del agua” se nutre de tres vertientes: la memoria que recogen los ríos, el inconsciente colectivo (lo latente que permanece oculto), y la fuerza y posibilidades constructivas presentes en el lenguaje. Actualmente, el proyecto se encuentra en su segunda etapa, que consiste en recorridos por el territorio. La tercera etapa será una exposición final, en la que se presentará el material recolectado en el recorrido a través de un video, infografías impresas, y una pieza sonora realizada por Ana Rodríguez. Con la participación del público local, en el conversatorio surgieron numerosos datos e historias, dando forma a una instancia sumamente participativa y enriquecedora.

