El último vagón, esta noche en sala 1º de Julio de EL TELEGRAFO

El tema de la educación siempre fue y probablemente siempre será de “candente actualidad”. Y el cine lo ha enfocado desde diversos puntos de vista. Alumnos, maestras, profesores, familias e instituciones siempre han sido personajes en los que los cineastas han encontrado un campo fértil para todo tipo de historias. En El último vagón el personaje principal es un niño mexicano que viaja con su familia de pueblo en pueblo debido al trabajo de su padre como capataz de la construcción en las vías del ferrocarril.

Y en una de esas paradas dará con una maestra vocacional que da sus clases en el vagón del título y que, al descubrir que este niño no ha tenido una educación como corresponde –apenas sabe leer– decide que esta vez sí la va a tener. Mientras tanto el gran fresco de fondo que es el país se mueve, se transforma y la cámara lo muestra tan convulso como es siempre el propio México.

La filmografía mexicana es tan rica como la de prácticamente cualquier país que ya lleva más de un siglo dedicándose al cine, pero si no fuese por películas como esta, más dedicadas al público que a intentar ganarse premios o dejar contenta a la crítica, tal vez ni nos enteraríamos por aquí de la pujanza de una industria audiovisual de este porte. Entre el elenco se ven rostros conocidos del cine y la televisión mexicana como el de Adriana Barraza o el de Guillermo Villegas, intérpretes de ya larga trayectoria en las pantallas no solo latinoamericanas sino también del primer mundo.

La sala se habilita a las 19.30 con cortos y sinopsis y la entrada es libre y gratuita.