Atención de Alzheimer Paysandú (ADAP) es un centro de estimulación cognitiva, física y social que convoca por quinto año consecutivo a recorrer la “Milla Dorada” a toda la población, enmarcado en la promoción de actividades físicas que eviten el sedentarismo, uno de los factores de riesgo para padecer demencias.
Setiembre es el mes del Alzheimer y la iniciativa surgió a raíz de una propuesta del médico siquiatra Gustavo Curbelo, director técnico de ADAP. De Allí “surge este evento único en la República de recorrer una milla o su equivalente que son 1,6 kilómetros para vencer el sedentarismo, que es uno de los factores de riesgo para el Alzheimer”, dijo a Pasividaes el doctor Marcelo Luaces, integrante del equipo técnico de la institución.
Asimismo, se adhieren a la Semana del Corazón, que este año se conmemora del 24 al 30 de setiembre. “Corazón en acción. Mejorá tu salud, Protegé tu corazón” es una cruzada para atacar uno de los factores de riesgo cardiovascular como el ya mencionado. “Es, además, el pilar para la terapéutica no farmacológica de varias enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, al igual que los triglicéridos.
El caminar ayuda a tonificar nuestros músculos, eliminar toxinas de nuestro organismo a través del sudor y fortalecer el esqueleto. También oxigena nuestros pulmones y despeja nuestra mente al recorrer paisajes y estimular nuestro cerebro con recuerdos”, destacó Luaces.
BUENO PARA EL CEREBRO
Los médicos reiteran que “lo que es bueno para el corazón, es bueno para el cerebro” y la actividad física cumple con ambos. “Se requiere una actividad física intensa para reducir el riesgo de demencia. El aumento del flujo sanguíneo provocado por la actividad física podría ‘fortalecer’ el cerebro, aumentando su volumen y promoviendo el crecimiento de más neuronas”. Luaces agregó que “existen estudios que demuestran los efectos beneficiosos del ejercicio físico sobre la función cerebral, ya que puede disminuir el riesgo de deterioro cognitivo y retrasar el inicio de la demencia”.
Explicó que “el ejercicio físico se propone como una medida de fácil acceso, bajo costo y pocos efectos secundarios. Además, no sería necesario realizar un ejercicio físico excesivo para obtener beneficios”. Entre otros factores, “aparte de la influencia genética, hay que tener en cuenta el estilo de vida, que al ser rectificable –si se actúa sobre ellos– podríamos conseguir efectos positivos en la evolución de la enfermedad. De ahí el reciente interés de describir la repercusión del ejercicio físico sobre la enfermedad de Alzheimer”.
Lusces precisó las razones por las cuales la actividad física reduce el riesgo de esta enfermedad. Actúa con “un papel neuroprotector y proporciona una mayor supervivencia neuronal. Promueve una mayor angiogénesis y neurogénesis. Disminuye la inflamación y de forma muy significativa reduce los factores de riesgo cerebrovasculares”. El médico resaltó que “la neurogénesis y el beneficio de la actividad física son el fundamento de la Milla Dorada porque la sicoterapia y la actividad física ayudan a la formación de nuevas neuronas”.


