El próximo fin de semana tampoco habrá fútbol profesional en Uruguay. El paro que desarrollan los futbolistas, que igualmente entrenan en la gran mayoría de los equipos, se extenderá una semana más, pero la realidad es que todavía no se vislumbra una solución al conflicto.
Es que los clubes están más divididos que nunca. Y mientras algunos reconocen que se han llevado a cabo desde hace tiempo las reuniones entre la Mutual de Futbolistas Profesionales y la comisión de AUF destinada a estudiar las reformas en el estatuto del jugador, y son muy pocas las diferencias, el resto se opone tajantemente.
La división, está claro, apunta a lo que parece ser una guerra que suma una nueva batalla contra el presidente de la AUF, Ignacio Alonso.
La situación no es nueva. El enfrentamiento político de los clubes afines a Tenfield, que aspiran sí o sí a tener su Liga Profesional, con Alonso, está declarado hace rato.
Y mientras el presidente acercó dinero para que los clubes tuvieran a disposición para no malvender el producto nuevamente de forma anticipada, la guerra por la renovación de la venta de los derechos y ahora de la creación de la Liga Profesional, suma un nuevo capítulo.
En este caso los jugadores, que con la comisión citada habían acordado prácticamente la reforma estatutaria y un aumento del sueldo mínimo de los futbolistas de la Segunda División Profesional, se pararon firmes.
Hubo el miércoles una primera reunión entre los clubes y los dirigentes de la AUF, en la que se dijeron de todo. Hubo varios encontronazos fuertes, en una reunión que fue catalogada por varios como escandalosa.
Y ayer, tampoco hubo acercamientos que pudieran hacer pensar en un retorno rápido a la competencia, dado que los clubes dicen que no negociarán con un paro en el medio.
El mayor inconveniente, más allá de la paralización de la competencia que repercute en diferentes ámbitos, es que el 31 de diciembre deben conocerse todos los clasificados a las copas internacionales, y hay que comunicarlo a la Conmebol.
Y sin fútbol por ahora, las fechas se van complicando.
