En el Día Mundial del Turismo, a encender las luces largas

Hoy, 27 de setiembre, se celebra el Día Mundial del Turismo y el leitmotiv de la fecha, definido por la Organización Mundial (OMT) es “Turismo e inversiones verdes”, en alusión a la búsqueda de la sostenibilidad en una de las industrias más dinámicas y a la vez más sostenibles alrededor del mundo. Pese a ello esta vez cabe posar la mirada sobre lo que está ocurriendo en nuestro país, en nuestro departamento, incluso, en materia turística, en un panorama que está signado por la diferencia cambiaria con el vecino país argentino que está distorsionando enormemente lo que ocurre con el turismo interno y que también genera justificada inquietud sobre la próxima temporada estival, y que no solo sigue siendo la principal referencia y el principal destino turístico del país, sino que además ha “estirado la distancia” respecto al pelotón –por recurrir a una metáfora ciclística– desde la reapertura de los puentes y la conectividad.

Esta semana estuvo en Paysandú el ministro de Turismo, Tabaré Viera, ofreciendo una charla en la sala de EL TELEGRAFO, organizada por el Centro de Estudios Paysandú (CEP), en la que aludió a la situación del Turismo en nuestro país y, sin dejar de reconocer que hay un “efecto Argentina”, aseguró que el turismo interno tuvo un crecimiento del entorno del 20%.

“En este primer semestre creció más del 20 por ciento, medido, como lo medimos por la movilidad de la telefonía celular. Dato estadístico bien interesante, que permite determinar quiénes salieron de su lugar de residencia o de su lugar habitual de trabajo y cuánto tiempo pasaron, si pernoctaron o no. Entonces se considera que si salieron más de tres horas de su domicilio, algún gasto hicieron. Esto quiere decir que el sector se ha venido recuperando en términos generales”, dijo.

Si bien podemos dar por válido lo de las tres horas fuera de casa para entender ese crecimiento de más de 20%, que se mide aplicando una herramienta tecnológica, lo que no se puede discutir es que quien salió de su casa en el área metropolitana —el mayor emisor de turistas, por razones obvias— por tres horas, no estuvo en Paysandú. Pero no nos quedemos con esto, veamos otras afirmaciones del ministro. “Que el uruguayo viaje aprovechando esta diferencia de precio además muestra que tienen un poder adquisitivo que les permite viajar”, indicó; y tiene razón, pero además demuestra determinada predisposición del uruguayo a viajar, a pasear, a conocer, a disfrutar. Esto, en lo que se enfocó una fuerte campaña desde el Ministerio durante y después de la pandemia, es una buena noticia para el sector. No siempre fue así, no siempre el uruguayo pensó en viajar, pasear, conocer y disfrutar, es decir, siempre hubo gente que sí lo hizo y que incluso viajaba al exterior, pero no era algo masivo. Y mucho tiene que ver en ello la masificación del automóvil familiar y la mejora de las rutas y caminos, pero eso ya sería como para otro análisis.

A lo que vamos es a que esta tormenta va a pasar. Podrán pasar algunos meses, incluso años, tal vez, pero llegará un momento en el que la situación se equilibre, e incluso tal vez se revierta temporalmente, y si para entonces no estamos a la altura, será una nueva oportunidad perdida. De allí la importancia de mantener la actividad en estos momentos de baja y por ello el lamento de que se hayan desactivado algunas cosas que estaban funcionando bien, como el Corredor Pájaros Pintados, con cuya desaparición perdió enorme visibilidad la oferta turística litoraleña, y el Sistema Nacional de Turismo Social, que con una inversión relativamente baja, permitía mantener la rueda funcionando, ganando poco tal vez, sí, pero permitiendo trabajar, generar algún ingreso y satisfacer esa nueva inquietud uruguaya por salir y conocer. Se planteó una alternativa, es cierto, con mayor participación del sector privado, pero no prosperó debido a que el negocio que se planteaba no era tal vez lo suficientemente interesante o redituable, habría que esperar en todo caso una evaluación al respecto de parte de las autoridades.
Viera reafirmó que “el turismo tiene una importancia real, destacada en la actividad económica del país, en la generación de empleos. No hay duda de eso, de lo que nos dimos cuenta con la pandemia, con la pérdida de esos empleos”. Destacó que en el primer semestre del año se revirtió la tendencia descendente en el número de visitantes y que comenzó a recuperarse también el nivel de gasto de estos visitantes, otro de los datos importantes, y comentó el efecto negativo que sobre los pequeños hoteles —e inmobiliarias, cabe agregar— están teniendo las plataformas digitales.

Pero también hubo otras buenas novedades en la presentación del ministro, como lo referido al posible interés por un circuito turístico de cruceros fluviales por el río Uruguay. Esta idea formó parte de la plataforma original del Corredor Pájaros Pintados, de allí que se hicieran las inversiones en la costa en centros de visitantes, estaciones fluviales y centros de interpretación. Es importante que esa infraestructura no se pierda, pero igual de importante es que, ante esta posibilidad, se comience a trabajar desde ahora en el ajuste de la normativa entre Uruguay y Argentina para evitarnos la potencial ridícula situación de un crucero que, navegando el río Uruguay, solo pueda tocar puertos uruguayos, o argentinos, llegado el caso.

Dos comentarios finales sobre otras buenas noticias de estos días en materia turística, por un lado la concreción de la Red de Emprendedores de Turismo de Paysandú, que días pasados se presentó formalmente ante el ministro Viera, y la otra es la concreción de un emprendimiento turístico en cercanías del área protegida Montes del Queguay, se trata de Sauce del Queguay Aventura, detrás del cual hay un grupo que, procedentes del departamento de Canelones, eligió a Paysandú y en especial al río Queguay, para establecer su proyecto que recibió un fondo del Ministerio de Turismo en un reciente llamado. Dos novedades que hablan de la perspectiva y el potencial de Paysandú en materia turística, que se producen a pesar de las dificultades actuales y que son una razón para esbozar una sonrisa de esperanza en este Día Mundial.