“Denuncian maltrato a yeguas preñadas para la extracción de hormonas para granjas de cerdos”, decía el titular de uno de los periódicos europeos en noviembre del año pasado, y agregaba que “14 entidades reclaman prohibir la importación a Europa de PMSG extraída en Argentina y Uruguay”, aludiendo a una de las prácticas consideradas como más crueles, donde a yeguas en estado de preñez de 4 meses, se les extrae de la yugular, diez litros de sangre por semana. Esta hormona sirve para acelerar el crecimiento de cerdos y otros animales y es exportada a productores europeos.
Tanto en Uruguay como en Argentina, hace más de 30 años que se permite la extracción de la sangre que contiene la hormona gonadotropina crónica equina o PMSG (Pregnant Mare Serum Gonadotropin), llamada también “oro blanco” por ser un negocio millonario que en Europa está prohibido, no así su importación. Desde el año 2016, el parlamento europeo consideró no ético este procedimiento ya que “no están en consonancia con las normas de la Unión Europea, lo que no impide que laboratorios franceses se alimenten de países menos escrupulosos en términos de bienestar animal”.

Sebastián Martínez, sanducero activista, rescatista e integrante de la organización “Apthéa”, Trato Ético Animal, en diálogo con EL TELEGRAFO dijo que “me parece totalmente irresponsable la declaración del diputado Moreno, que toma una postura sin escuchar la argumentación en contra de las granjas de sangre”, que se dará en la Comisión de Bienestar Animal con varias organizaciones animalistas invitadas, el día 4 de octubre a las 14 horas, –entre ellas Apthéa— “para exponer por qué se deben prohibir las granjas de sangre en Uruguay. Y es porque son totalmente cruentas. Es irresponsable que diga que no están los votos cuando no se han recibido todos los insumos para decir qué se tiene que prohibir”.
Por otra parte, al activista le preocupa que “gente que considera al caballo como parte de la Patria, y que por un lado defienden la cabalgata hacia la Meseta de Artigas, por el otro se permiten estas prácticas que son legales solo en tres países del mundo, entre ellos Uruguay. Estas prácticas apuran el proceso de preñez de la yegua, en muchos casos se las hace abortar de forma muy violenta; es bastante contradictorio. Es peligroso que el diputado tome una postura ya que todos sabemos que viene del mundo de la ganadería y del campo, sin tener todos los elementos en contra en cuenta y que, justamente él participa de la Comisión de Bienestar Animal. Argumentos sobran para prohibir las granjas de sangre en Uruguay”, puntualizó.
Cuando vinieron europeos a destapar la sangría
En el año 2014, la organización animalista uruguaya “For the animals”, se había comunicado con organizaciones europeas y dos de ellas (alemanas) visitaron establecimientos de Uruguay y Argentina para comprobar mediante cámaras ocultas de qué manera se realizaban estas prácticas, dejando en evidencia que además del debilitamiento y hasta la muerte que les producía esa extracción a los animales, les precedían al menos 30 minutos de tortura porque “aparentemente el estrés que les producían los golpes, hacían que generaran más hormonas”. En algunos documentales que se pueden ver en YouTube como “Cinco corazones”, (https://youtu.be/Pkgfhl6wdRI?si=ybKqv81FhJy655eO), hay varios testimonios, entre ellos santuarios que aseguran haber recibido animales víctimas de la sangría.
Proyecto del colectivo animalista
En César Vega, el diputado del Partido Ecologista Radical Intransigente (PERI), encontraron eco las organizaciones en defensa de los animales, y el año pasado se presentó un proyecto de ley para prohibir “el sangrado repetitivo de yeguas preñadas…”.
“Somos varios colectivos donde también está Lara Campiglia –artista, empresaria y una de las voces de esta causa–; nos reunimos con Vega para plantear nuestros argumentos y él creó el proyecto en base a lo que se le fue dando. Al principio ese proyecto lo que hacía era regular la actividad, a lo que dijimos que ‘No’. Entonces presentó otro proyecto y nosotros apoyamos el de prohibición de la sangría de yeguas preñadas”, dijo a EL TELEGRAFO Karina Kokar, representante de la Plataforma Animalista.
“Una actividad que da millones a pocas personas”
“Estamos hablando de una actividad empresarial millonaria, que realmente da millones a pocas personas”, que de ser regulada “¿realmente le van a sacar equis litros de sangre o le van a sacar todo lo que puedan hasta destrozar a la yegua? Hablamos de que de por sí estaría mal que le extrajeran diez litros por semana, encima están en estado de gestación. Las yeguas terminan abortando por sí solas y en el proceso están en una tortura constante para producir más. Es cruel por donde se lo mire”, afirmó Kokar.
Además, la activista aseguró que “no sería necesaria esta práctica porque existe una hormona sintética”, es decir que no se necesita utilizar a un animal para producirla.
El pasado año en el programa del periodista Gabriel Pereyra, el subdirector general de la DGSG (Dirección General de Servicios Ganaderos), Dr. Jorge Viera, explicaba que “hay ciertos requisitos” … como “hacer cursos de manejo los operarios que tienen que cuidar el bienestar animal”, “…Luego se va y se constata y si cumple con todos los reglamentos, se lo habilita” (refiriéndose al protocolo para habilitar establecimientos que realizan esta práctica). “Ellos tienen un plan de colecta de sangre que se hace desde noviembre a mayo y se va a fiscalizar en la medida de lo posible, dos o tres veces”.
Uruguay sangra
“Todos los años convocamos a una concentración por el Día de los Animales y este año vamos a enfatizar en el tema de la sangría de yeguas porque está el proyecto de ley para prohibirlas y el INBA –contrariamente a lo que se cree–, está a favor de la regulación de esta cruel práctica”. La convocatoria de este año es frente al Palacio Legislativo a las 19 horas y este año se llamará ‘Uruguay Sangra’”, informó Kokar.

