Intendencia y ALUR firmaron convenio para reciclaje de aceite de cocina usado

El intendente Nicolás Olivera saluda al presidente de ALUR, Alfredo Fernández. A sus lados, Álvaro Lorenzo, gerente general de ALUR y Fermín Farinha, secretario general de la Intendencia. También aparece la escribana Mariana Mazzilli.

La Intendencia de Paysandú y ALUR firmaron un convenio para la recolección y reciclaje de aceite de cocina usado y el control de calidad y la recolección de aceite en emprendimientos gastronómicos.

El acuerdo fue signado en el Salón Rojo del Palacio Municipal, con la presencia del intendente Nicolás Olivera, el presidente de ALUR, Alfredo Fernández, el secretario general de la Intendencia, Fermín Farinha, el gerente general de ALUR, Álvaro Lorenzo, el director general de Desarrollo Estratégico y Sostenible, Eduardo Van Hoff, el encargado de la Unidad de Gestión Ambiental y Cambio Climático, Martín Appratto.

En Paysandú el programa de recolección de aceite usado está vigente desde 2017, pero en 2003 –gestión de Álvaro Lamas– se inauguró la planta de biocombustibles en Esperanza, a impulso del ingeniero agropecuario Carlos Saravia. En 2014 fue reinaugurada con el nombre de Carlos Saravia y en 2015 se envió la primera partida de 10.000 litros de aceite usado a la planta de Cousa, una vez que se determinó que no resultaba factible la producción en la planta en Paysandú.

En el convenio refrendado ahora se destaca el procedimiento para la recolección de aceite usado en locales gastronómicos. Martín Appratto explicó que, desde las unidades de Inspectoría y de Bromatología, “se comenzará a realizar el control de calidad del aceite de cocina que utilizan estos emprendimientos para freír alimentos”, para evitar un uso excesivo del mismo aceite, y que este sea cambiado con la periodicidad necesaria.

Paralelamente, se entregarán recipientes a los responsables de los comercios, para que realicen el acopio del aceite usado y lo entreguen a la Intendencia para su posterior derivación a ALUR, donde se reprocesará como biocombustible.

Martín Appratto recordó que la implementación de políticas de esta naturaleza, vinculadas a la utilización de combustibles alternativos, se remontan al año 2003, “cuando la Intendencia de Paysandú instaló su planta de generación de biocombustibles en Parada Esperanza. Paysandú es un departamento pionero en el país y en Sudamérica en la fabricación de biocombustibles”, subrayó.

El convenio firmado “formaliza la tarea de recolección del aceite usado procedente de los hogares, que en Paysandú se realiza desde 2017”, con el mismo procedimiento. Se obtiene un recipiente en la Unidad de Gestión Ambiental y una vez completado con aceite de cocina usado, se lo deposita en la máquina instalada en el Paseo del Mercado, retirándose un recipiente limpio para continuar con el proceso.

Hasta el momento, en Uruguay, se recuperaron 2,5 millones de litros de aceite usado. Cada litro de aceite desechado en forma adecuada se evita contaminar 1.000 litros de agua. “Acá en Paysandú, con el aceite que hemos recolectado hasta el momento, son más de 2.300.000 litros de agua que hemos evitado contaminar, lo cual no es poca cosa”, subrayó Appratto, refiriéndose a la recolección de 2.300 litros de aceite usado en el centro de recolección del Paseo del Mercado.

Álvaro Lorenzo, gerente general de ALUR, recordó que “en 2002 Uruguay aprobó una ley de promoción de los biocombustibles y la primera planta de producción de biodiesel se concretó en Paysandú, donde también funciona la planta de producción de etanol de ALUR, en base a maíz y sorgo”.

“El aceite usado de cocina –explicó– constituye la materia prima para la producción de biodiesel y a la vez tiene un doble valor, porque por un lado se evita la contaminación y por otro se obtiene materia prima de avanzada para la producción de un biocombustible”.

Indicó que Paysandú “viene desempeñando un rol de liderazgo en el programa de recolección de aceite usado de cocina y desde ALUR se apuesta al crecimiento de esta estrategia e incluso a la generación de un plan nacional de recolección que contemple, a través de las intendencias departamentales, la certificación del origen del insumo”.

El presidente de ALUR Alfredo Fernández aseguró que “es una empresa responsable que busca ocupar un lugar de liderazgo en el país en cuanto al cuidado medioambiental, tanto a través de programas como el de recolección de aceite de uso domiciliario como a partir de grandes inversiones de carácter estratégico, como la que demandará la producción de combustibles sintéticos”.
“La idea es seguir trabajando para que todos los programas relacionados a Medio Ambiente se implementen y salgan adelante”, afirmó.