Escribe el Ing. Ramón: Appratto Lorenzo La remodelación de la plaza, “la pasionaria” y las estatuas

Desde hace tiempo se hablaba de la remodelación de la Plaza Constitución que llevaría a cabo la actual administración. Y llegó en estos días el tiempo de ejecutarla. Antes de que se sucedan determinados hechos, deseamos aportar datos que sirvan para enderezar caminos.
En el suplemento de la construcción editado por este diario el 16 de octubre p. pdo. aparece una nota dedicada a esta remodelación, que recoge consideraciones del técnico inspirador de la obra.
Dice en ese texto que “se construirá una nueva fuente con la forma del Mburucuyá, porque ‘es la flor de la pasión’” … Con ello se intenta trasmitir ese sentimiento que movió a los defensores, “la pasión no solamente de Leandro Gómez sino de las personas que lo siguieron”.
Nos interesamos por averiguar si verdaderamente la flor de Mburucuyá era la flor de la pasión, por lo menos de la que pudo estar presente en los sentimientos de los que luchaban a muerte por la Libertad de su Patria.
Porque teníamos de vieja data, fruto del conocimiento de tradiciones que se pasan oralmente de generación en generación, la certeza de haber escuchado que se la llamaba a esa flor, “la pasionaria”. Y que eso venía de la asimilación de sus tres elementos centrales exteriores a “los tres clavos de Cristo”. Y eso a la “pasión de Cristo” crucificado para lo cual lo habían clavado a la Cruz con un clavo en los dos pies y otros dos clavos, uno en cada mano. Supimos ahora que esa asimilación proviene de cuando en 1569, exploradores españoles la encontraron en el Perú, hace 454 años.
En información procedente de un laboratorio de la República Argentina, encontramos que se la refiere a esa flor como “nuestra hermosa flor nacional, la pasionaria o flor de mburucuyá”. O sea que es la flor nacional de Argentina.
El laboratorio citado además resalta que esa flor “está llena de propiedades que benefician a la salud”. Y refiere que entre otras, las acciones farmacológicas más importantes de “la pasionaria”, se destacan sus efectos sedantes y somníferos. (Destacado en el original). No creemos que la pasión que movió a los defensores de Paysandú, pueda haber tenido relación con “la pasionaria”, dados sus efectos. Más bien esos héroes que vieron aproximarse la muerte día a día, lucharon vibrando de pies a cabeza. Recuerdo de mis años mozos, cuando en los cursos de Literatura se definía “la tragedia” como “la lucha del ser humano contra el Destino, sabiendo que el Destino lo iba a vencer”. Era la esencia de la tragedia. Ejemplo de una tragedia griega: Prometeo encadenado. La Defensa de Paysandú fue una verdadera tragedia vivida treinta y tres días en permanente vigilia y a puro nervio hasta el agotamiento total. La confrontación de militares en relación de uno a diez o más, una flota brasilera invasora con los cañones del emperador tronando, que cuando le faltaron municiones se las abastecieron los polvorines argentinos de Mitre desde Buenos Aires. Ahí sobró pasión, pero no era ni parienta de “la pasionaria”.
Finalmente digo que no comparto que se desplace la Estatua de la libertad ni que se gire 180 grados la estatua del Gral. Leandro Gómez.
Todos sabemos los denodados esfuerzos que hicieron otros beneméritos ciudadanos vecinos de esta ciudad, para lograr reinstalarla y ponerla en su lugar original. Deshacer lo que costó tanto por cuestiones de estética nos parece un exceso y un desprecio a las investigaciones y fatigas de otros que no lo merecen.
En cuanto al giro de la estatua para que mire hacia el río, nos parece un error. La figura de la excelente estatua está en gesto de dar órdenes. Mira hacia donde estaba la comandancia y la oficialidad que las recibe y luego las lleva e imparte a la tropa. No creo que cuando un comandante imparte órdenes a sus oficiales, lo haga sin mirarlos a los ojos, viéndose mutuamente las caras. Las tropas enemigas, creo, estaban hacia el sureste. El rio está al oeste. Creo modestamente que la estatua está bien colocada.
Terminando: con “pasión” de la flor nacional argentina como inspiradora del coraje, tengo mis reparos fundados. Con la Estatua de la Libertad y el giro de 180 grados de la estatua del Gral. Leandro Gómez, se va a cometer un exceso y un error.