Hubo 4.000 evacuados menos en Paysandú gracias a maniobras realizadas en represa de Salto Grande

De no contarse con la gestión de la represa hidroeléctrica de Salto Grande, en Paysandú el nivel del río Uruguay podría haber llegado a los 9 metros sobre el cero, y por lo tanto haber afectado a entre 3.500 y 4.000 personas más por la inundación. Ello fue evitado en con la gestión del embalse, que permitió recortar los picos de las ondas de crecida, destacó a EL TELEGRAFO el delegado uruguayo en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM) Daniel Arcieri.
En este sentido Arcieri subrayó “el compromiso de nuestros profesionales, que con gran involucramiento y en forma permanente, durante estos meses, monitorearon día a día la situación para poder tomar decisiones e informar al Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), así como al Comité Departamental de Emergencias”.
“Se buscó en todo momento –y se logró–, atenuar el impacto de las ondas de creciente en la población”, afirmó el jerarca del organismo binacional, a la vez de destacar “el trabajo del Comité de Emergencias de Paysandú, de cada uno de los organismos representados y en particular el esfuerzo del gobierno departamental. Estamos permanentemente comunicados con el intendente Nicolás Olivera y su equipo, así como con el director del Sistema Nacional de Emergencias, Santiago Carames”.
Recordó que “nos han tocado tiempos de sequía (2020, 2021 y 2022) por el fenómeno climático ‘la Niña’ y en esa oportunidad Salto Grande priorizó el uso racional del agua, evitando afectar el abastecimiento a las poblaciones, en tanto hoy se da el fenómeno contrario”.

Cuenca con grandes aportes

Respecto a la evolución del escenario en la cuenca del río Uruguay a partir de la incidencia de estos fenómenos, Gabriel Sardi, gerente general uruguayo en CTM señaló que la cuenca “viene siendo afectada por el fenómeno climático ‘El Niño’, en el último trimestre, con lluvias muy por encima de lo normal y caudales de aportes al embalse de Salto Grande que han sido récord en cuanto a su permanencia en el tiempo, generando inundaciones y evacuados en la zona”.
Explicó que en su rol de gestor de las aguas del embalse de Salto Grande en río Uruguay, tanto en momentos de sequía como en crecidas, la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande realizó pronósticos hidrológicos y gestionó el embalse de la represa, minimizando los efectos adversos de esta situación.
Destacó que entre octubre y noviembre se registraron tres ondas sucesivas de crecientes, que afectaron localidades del litoral norte uruguayo como Bella Unión, Salto y Paysandú.
“A partir de los pronósticos hidrológicos, que se actualizan de forma diaria, y la gestión de embalse de Salto Grande, la Comisión trabajó para minimizar los efectos adversos de estas crecidas. Estas operaciones permitieron amortiguar la altura del río Uruguay, reduciendo los niveles en las localidades que se encuentran aguas abajo de la represa”, señaló Gabriel Sardi.

Recorte de los niveles

Cuando en la cuenca media – alta se genera una onda de crecida –por ejemplo cuando en San Javier (Misiones) se produjeron inundaciones excepcionales, en noviembre pasado–, la CTM de Salto Grande inmediatamente comienza a liberar más agua de la que recibe en ese momento, vaciando el lago al mínimo, de forma que cuando toda esa agua llega al embalse, pueda ser contenida, recortando así la crecida y arrojando como resultado la evacuación de un menor número de personas, precisó. “Es un trabajo técnico que se basa en previsiones meteorológicas e hidrológicas que, a pesar de tener incertidumbre, permiten anticiparse a la llegada de esas crecidas”, dijo a EL TELEGRAFO. Sin embargo no siempre es posible atenuar tanto una creciente, porque a veces se generan en la cuenca inmediata cuando todavía se está conteniendo la onda de crecida anterior, o porque los volúmenes de agua que se reciben son demasiado altos por demasiado tiempo, y el lago no tiene una capacidad infinita para contener. Por otra parte, es imposible tener certezas de cuánto va a llover en determinado tramo de la cuenca más allá de los diez días, y aún así, siempre puede ocurrir que llueva más de lo previsto.
En esta oportunidad, mediante las maniobras mencionadas, en la ciudad de Salto fue posible reducir entre 1,4 y 1,6 metros los niveles máximos alcanzados por el río, lo cual significó una disminución en el entorno a los 3.000 a 4.000 personas desplazadas. Por su parte, en Paysandú, se llegó a la reducción de entre 1 y 1,2 metros, con consecuencias similares en damnificados.

Por otra parte, “la CTM de Salto Grande brindó información continua a los coordinadores departamentales de emergencias, al Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), a la Dirección Nacional de Aguas (Dinagua) y la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) con una semana o hasta diez días de anticipación. A partir de la aplicación para celulares y la página web también se informó a toda la población con información hidrológica en tiempo real”, apuntó Sardi.
En los últimos tres meses se han registrado máximos históricos de promedios mensuales en el caudal de aporte al embalse de Salto Grande, de 13.000 m3/s (metros cúbicos por segundo) en setiembre, 16.600 m3/s en octubre, y 23.000 m3/s en noviembre, el valor más alto en el año.
“Esta crecida empezó en setiembre, es la más larga que hemos tenido y ahora está en la etapa final. Vamos a llegar a un caudal de erogación menor a 16.000 m3/s, que se mantendrá hasta enero, sin riesgo de inundaciones ni evacuados”, señaló el gerente general de la CTM de Salto Grande.
Todo indica que el cambio climático contribuye al aumento exponencial de lluvias y a la generación de la crecida de ríos. Las previsiones realizadas por la CTM de Salto Grande son que el caudal del río Uruguay irá aumentando y se generarán eventos más extremos.
“Trabajamos en la previsión y el envío de alertas tempranas a las poblaciones como medida preventiva. Parte de nuestra operación consiste en mejorar los sistemas de gestión y previsión, y trabajar de forma coordinada con las localidades que se encuentran aguas abajo de la represa de Salto Grande, para que estén preparados con anticipación a la llegada de estos eventos”, consideró Sardi.