El pasado viernes 27 de abril dio comienzo el Seminario sobre Literatura Infantil y Juvenil, a cargo de las profesoras Liliana Gros y Rosario Molinelli, en la Alianza Francesa. Lo que sigue es un relato de lo que allí sucedió.
Según las palabras de Liliana, en este primer módulo se les propone a las participantes “construir una especie de caldero imaginario en donde verter teoría y experiencia”, con la finalidad de analizar muy de cerca esta problemática. Se trata de definir qué es la Literatura Infantil y Juvenil y cómo influyen las ideologías de sus autores y sus contextos socio-político-culturales. Y qué importancia tienen estos aspectos cuando tenemos que seleccionar libros destinados a niños y adolescentes.
Se trata de ofrecerles libros con valores estéticos y éticos, y con distintas maneras de concebir la existencia humana y las interacciones entre las personas.
El texto, el contexto y los cotextos
En el primer momento se habló de estos elementos, priorizados por el antropólogo Marc Soriano. La Literatura Infantil es una forma de “ver” el mundo, y tanto el autor, para enunciar, y los lectores, para interpretar, necesitan tener en cuenta las interacciones entre texto, contexto y cotextos.
Por ejemplo, el contexto de un niño, lector o no, es todo lo que lo rodea e influye en su interpretación del discurso, oral o escrito, del que es destinatario y que influye en sus palabras: su familia, sus amigos, su maestra, la abuela, los vecinos, el lugar y el tiempo en que vive, los medios y las redes sociales.
En la novela “Secretos de familia” de la autora argentina Graciela Beatriz Cabal, Gracielita, la protagonista, se refiere a su vida, utilizando las palabras aprendidas en su contexto, palabras de niña, que aprende mientras crece. Es un libro para adultos, pero muy disfrutable para toda edad, con expresiones del repertorio familiar, por ejemplo: “como, me tambaleo, chillo”.
Nos menciona también Liliana el libro de Benedetti “Primavera con una esquina rota”, de estilo similar al anterior. En esta obra se citan las desopilantes palabras que usan los niños cuando se les permite expresarse con libertad y pueden decir genuinamente lo que están sintiendo, las conclusiones muy divertidas de su lógica infantil.
La literatura, la palabra escrita, es muy importante en nuestras vidas, porque recrea los lugares, el tipo de familia, los momentos históricos, recrea las vidas de una manera maravillosa.
Los cotextos son todas las palabras que llegaron a nuestras vidas, desde nuestro nacimiento, las palabras que nos formaron. Somos las palabras que nos construyeron, nuestra textoteca personal, textos que se quedaron para siempre en nuestras vidas, plabras que nos acunaron, que nos retaron, que nos aconsejaron, que nos enseñaron la gama de valores.
La textoteca
Es un término acuñado por la escritora argentina Laura Devetach, citada en su libro “La construcción del camino lector”. Esta autora, siguiendo la línea de los sicoanalistas Freud y Lacan, afirma que la construcción del sujeto se da a través de las palabras, que ellas nos dan identidad, las palabras de personas queridas, las que nos infundían temor, se introyectaron en nosotros. Detrás de los cuentos, las canciones, los dichos, había una intencionalidad subyacente, la de integrarnos a una cultura, a la comunidad a la que pertenecemos, y así se formó nuestra textoteca, sin que nadie nos haya hecho conscientes de ello. La textoteca se armó con dichos, canciones, cuentos, películas, historias, poemas, música, noticias, chismes de los vecinos, retos, anécdotas, rondas infantiles, refranes. Con piezas del imaginario individual o colectivo. No sólo textos escritos, el mundo de palabras de nuestro entorno que llegaron a nosotros. Las textotecas se heredan, porque dependen del contexto, de la familia, y a partir de ahí cada uno interpreta lo que le sucede en la vida.
Los Derechos de los Niños y Adolescentes
Es difícil definir qué es la Literatura Infantil. Todos conocemos libros como “Corazón”, los libros de Mauro de Vasconselhos, “El sapo Ruperto”, y otros, que no siempre fueron escritos para niños, como “Saltoncito” –Uruguay está literariamente marcado por los sapos–, dice Rosario, desde Saltoncito al sapo Ruperto, refiriéndose a la popularidad de estos relatos que tienen a estos animales como protagonistas.
El niño tiene que decir lo que le interesa, pero hay que despertar el interés, con libros adecuados. Aquí surge la pregunta: ¿Hay disponibilidad de libros en las bibliotecas?
Según Marc Soriano, la Literatura Infantil se remonta al inmenso patrimonio de la literatura oral: retahílas, fórmulas, adivinanzas, coplas, rondas y sobre todo, cuentos. No necesariamente se dirige a los niños.
Cumple la función de transmitir las conclusiones de una sociedad determinada en lo que respecta a leyes de parentesco, tabúes, transgresiones y vínculos entre los vivos y los muertos. Se refiere al patrimonio cultural, nos mantiene la memoria anclada en esos relatos que se oyeron o debieron oírse. Es un entretenimiento que cumple las funciones de iniciación y de integración a las tradiciones.
Niños y niñas como sujetos de Derecho
Actualmente, el niño es el rey, pero ¿qué rey? Un rey en este mundo consumista. Pero sus necesidades reales no son atendidas. No es un ser priorizado. Muchas veces es maltratado, postergado, no se satisface su necesidad de afecto. Están los niños “tapados” de cosas materiales, pero no se atiende la parte realmente humana. Lo mismo pasa con los adolescentes, algunos se suicidan porque no le encuentran sentido a la vida.
Hasta bien entrado el siglo XX se decía que el niño es un adulto en ciernes, una mujer o un hombre en miniatura. Las investigaciones posteriores hicieron cambiar el concepto, pero no siempre los niños disponen de lo que sicobiológica y emocionalmente necesitan. Hay mucha infancia sobreexigida, amenazada, violada en sus derechos esenciales, porque el mundo adulto olvida el derecho del niño a jugar, a vivir su vida de niño.
Según establece Unicef, el niño tiene derecho a una familia, un techo, a ser alimentado y protegido en su integridad física y sicológica, y a recibir una educación acorde con sus aptitudes y necesidades. Para ello no debe olvidarse que “el Niño es hijo del Hombre, pero el Hombre es hijo del Niño”, porque cuando llega a adulto son las vivencias de su niñez las que lo definen como ser humano.
La Asociación internacional IBBY (International board on books for Young people) tiene como objetivo promover y ofrecer libros de calidad ética y estética para todos los niños del mundo, así como favorecer la creación y funcionamiento de las bibliotecas en las comunidades para enfrentar la violencia, creando espacios de integración social y esparcimiento. Se busca promover la libre expresión y el pensamiento crítico para promover el entendimiento internacional.
La profe Rosario nos habló de su experiencia en el Congreso de IBBY, en Cartagena de Indias. En el año 2000, en cuya ocasión se le otorgó el premio Hans Christian Andersen a la escritora brasileña Ana María Machado, como mejor escritora de libros para niños y al británico Anthony Brown como mejor ilustrador.
Ideología y lenguaje
Si somos sujetos a través de las palabras, cuando hablamos, lo que decimos depende de nuestro punto de vista, de nuestra subjetividad, de cómo se vive. Por ejemplo, si hablamos de la lluvia, para unos es una bendición caminar bajo la lluvia, para otros es horrible.
Lo mismo sucede con la Literatura infantil. ¿Qué damos para leer a nuestras niñeces y adolescencias? Recordemos que todos los textos están imbuidos de una forma de ver el mundo.
Se aborda el caso de los charrúas, Rosario lee un trozo de la Historia Patria, escrita por HD, el Hermano Damasceno, que era francés. Nos recuerda que generaciones de uruguayos se formaron con ese texto, con conceptos equivocados, en una época en que se consideraba una ventaja no tener población aborigen, y se justificaba el exterminio.
Niños y adolescentes tienen derecho a informarse bien para poder decidir.
Finalizó esta instancia con la retroproyección del libro de Ayax Barnes y Beatriz Dourmec titulado “La línea”. Un encuentro fabuloso.
Tía Nilda

