Dr. Ricardo Diez: Sobredosis de opioides (SDO)

Se denomina opiáceo a toda sustancia que se extrae de la cápsula de la adormidera Papaver somniferum (planta herbácea del género). Son un grupo de fármacos de origen sintético y semisintético con afinidad selectiva para los receptores opioides del cerebro. Provocan analgesia potente, sedación y modificación de la respuesta afectiva al dolor. Provocan farmacodependencia y tolerancia. Incluyen: tramadol, morfina, codeína, fentanilo y meperidina.

Una SDO ocurre cuando se toman cantidades mayores a las físicamente toleradas, lo que resulta en depresión del sistema nervioso central y riesgo de muerte. Las complicaciones de la SDO son la aspiración pulmonar, distrés respiratorio agudo y coma.

Cuadro clínico

Se debe tratar de identificar el fármaco específico, la dosis y la formulación a la que estuvo expuesto el paciente, historial previo de uso de opioides: uso terapéutico, uso recreativo, autolesión intencionada, intento de ocultar drogas, ingestión de grandes cantidades de drogas envasadas para transportarlas, exposiciones pediátricas no intencionales.

Síntomas

Pupilas puntiformes, cefalea, mareos, disnea, convulsiones, dolores abdominales, pérdida de consciencia, coma.

Factores de riesgo

Tener un trastorno por consumo de opioides, inyectarse opioides; consumir, sin supervisión médica opioides de venta solo con receta, consumir dosis elevadas de opioides siguiendo la posología establecida por un médico (más de 100 mg de morfina o una cantidad diaria equivalente); consumir junto con bebidas alcohólicas, benzodiacepinas o barbitúricos; infección por VIH, enfermedades hepáticas o pulmonares o trastornos de salud mental.

Diagnóstico

Es clínico. Solicitar paraclínica básica, búsqueda de drogas en orina.

Diagnóstico diferencial

Intoxicación alcohólica, hemorragia cerebral, sepsis, disturbio electrolítico, sobredosis de hipnóticos.

Tratamiento

La prioridad es el tratamiento para mantener las vías respiratorias y facilitar la respiración. Naloxona, 0,4 a 2 mg IV.

Conclusión:

La SDO se puede prevenir. Son pilares claves del tratamiento: La entrevista motivacional, la terapia cognitivo–conductual, el asesoramiento sobre adicciones y los grupos de ayuda mutua y grupos de apoyo. Abordar las fortalezas y debilidades de cada persona para adherirse al tratamiento farmacológico.
Un estudio en EE.UU. encontró que a los 12 meses de una SDO no fatal, los pacientes murieron a una tasa aproximadamente 24 veces mayor que la de la población general.
Las causas de muerte incluyeron enfermedades asociadas con el consumo de drogas, VIH, enfermedades respiratorias crónicas, hepatitis viral y suicidio.