Jornada de cierre del proyecto “El Pequeño Escritor” en Liceo 2

El pasado viernes, en las instalaciones del Liceo 2 y con la participación de los alumnos, se llevó a cabo la jornada de cierre del proyecto “El Pequeño Escritor”, que es llevado adelante por el Grupo Cultural Charrúa.

La docente Graciela Rocha dijo a EL TELEGRAFO que “dentro de las actividades planificadas en la biblioteca del Liceo 2, invitamos por tercera vez consecutiva al Grupo Cultural Charrúa para participar del proyecto ‘El Pequeño Escritor’, el que es muy bien recibido por nuestra comunidad educativa, tanto en su primera etapa, como en la de desarrollo. Durante la llamada primera etapa, es invitada la docente de Lengua Española a que concurra con su grupo de estudiantes para participar en la actividad, de manera que inicialmente los integrantes del grupo cultural imparten una charla-taller y explican el proceso, permitiendo a los estudiantes elegir un tema y escribir sobre él. Es una instancia de enseñanza, aprendizaje, orientación y guía”. Luego los escritos son entregados a los integrantes del Grupo Cultural Charrúa, quienes se encargan de la edición, corrigiendo faltas de ortografía y sintaxis entre otros aspectos; transcurridos unos meses, regresan a la institución para realizar la jornada de cierre.

El Grupo Cultural Charrúa es dirigido por Sandra Sosa, escritora y artista plástica de Ombúes de Lavalle (Colonia), y por Tancredo Suárez, descendiente charrúa e investigador sanducero; su secretario es el escritor, novelista y dramaturgo de Fray Bentos, Guillermo Bertullo Santillán. Hace algunos años, nació en dicho grupo cultural el proyecto que ha recorrido muchas instituciones de nuestro país, y también de Ecuador y Paraguay. “El Pequeño Escritor” fue recientemente declarado de Interés Cultural en el Concejo Deliberante de Gualeguaychú (Argentina), y será presentado en la Escuela N.°31 de Entre Ríos.

En dicho proyecto, según dijo Bertullo a EL TELEGRAFO, “la idea es trabajar sobre el cuento literario; comienza al brindarle un taller a los estudiantes, y luego se los desafía a escribir un cuento con la guía de los escritores presentes. Esos cuentos son luego trasladados a las mesas de trabajo, se corrigen, se digitalizan, se diagraman, se envían a otros países y se logran comentarios que posteriormente se utilizan como prólogo. Una vez finalizado ese proceso, los impulsores regresan a la institución, y le hacen entrega a los pequeños escritores de los libros en formato físico, además de entregarles medallas a los mejores cuentos”.

También se realiza un intercambio institucional con el liceo o escuela, “hoy nosotros dejamos un cuadro realizado por nuestra directora y recibimos presentes para los escritores y amigos que nos apoyan, como Martha Arévalo (escritora y artista plástica de Ombúes), Sandra Sosa, y Silvana Nieves, docente de Fray Bentos”, finalizó Bertullo.