En estos días el Ministerio del Interior difundió la información sobre la desarticulación de una “red” (daba cuenta de la imputación de una sola persona por el momento, un hombre de 24 años) que operaba con alquileres fraudulentos de alojamientos turísticos, en este caso en centros termales, por lo que trascendió, en el departamento de Salto principalmente, o al menos no se ha reportado ningún caso que involucrara a operadores del departamento de Paysandú.
De acuerdo a la publicación el estafador operaba a través de la plataforma Marketplace, de Facebook, a través de la que ofrecía “reservas de alojamiento por un valor de 8.000 pesos cada una” a víctimas, ubicadas en los departamentos de Soriano, Canelones, Salto y Lavalleja, quienes “realizaron pagos sin recibir los servicios prometidos, resultando en cuatro casos confirmados de estafa”. Se le impuso una pena de nueve meses de prisión bajo la modalidad de libertad a prueba y se determinó que deberá presentarse una vez por semana en la seccional policial de su domicilio y realizar trabajos comunitarios de dos horas semanales.
No es la primera vez que se concreta este tipo de estafas. De hecho durante las últimas temporadas la modalidad ha ido creciendo, de la mano del crecimiento del uso de Internet y de las plataformas virtuales como forma de acceder a la contratación de arrendamientos. Incluso el Ministerio de Turismo había emitido un alerta pocos días atrás advirtiendo de cara al verano sobre la posibilidad de ocurrencia de este tipo de fraude y animando a recurrir al mercado formal y a que “consulten el sitio oficial del ministerio, donde pueden encontrar información sobre los operadores autorizados y así evitar caer en engaños”. En la comunicación se enfatiza en que “Contratar servicios no regulados para realizar turismo puede resultar en experiencias negativas, incluyendo la posibilidad de ser estafado”.
Pero no solamente se trata de alquileres turísticos, los fraudes en plataformas de este tipo han sido numerosos, en especial en Marketplace, que parece ser la preferida por los delincuentes y que aún siendo conocido por casi todos los usuarios, la gente sigue creyendo a ciegas y cayendo en sus trampas. Aún así, no quiere decir esto que el mero hecho de comerciar a través de un servicio de este tipo sea de por sí un ilícito, de hecho no es así, es una buena vidriera para muchas personas que prestan servicios y ofrecen sus productos o simplemente cosas que han dejado de utilizar y las ofrecen en venta o en intercambio por esos medios, sin que ello implique necesariamente una contravención a la ley. Marketplace se lanzó en el entorno de Facebook en 2016, en Estados Unidos, y se expandió a otros países desde 2018. Para comerciar allí los usuarios deben crear una publicación con una foto, una descripción y un precio del artículo que quieren vender. Luego, pueden comunicarse con los compradores potenciales a través de Messenger y coordinar los detalles de la transacción fuera de la plataforma. Facebook cuenta con 3 mil millones de usuarios activos mensuales en todo el mundo.
La empresa especializada en seguridad informática ESET publicó una serie de consejos útiles, una lista de diez, para navegar y/o comprar en Marketplace y prevenir engaños. Entre ellos incluye algunos como “Inspeccionar los artículos antes y comprar solo a vendedores locales”; “Establecer como punto de encuentro un lugar público, bien iluminado y, de ser posible, durante el día” –esto se debe a que en algunas ciudades han rapiñado a los clientes al momento de hacer la transacción presencial, e incluso han habido casos de homicidios–; “Verificar el precio de mercado de los artículos y, si hay una diferencia significativa entre este y el precio de mercado, estar atento a la posibilidad de que sea falsificado, robado o defectuoso”; “Mantener la conversación en Facebook: los estafadores prefieren mudar la charla a otra plataforma donde resulta más fácil estafar a las personas, ya que no habrá nada que respalde a la víctima” y “En caso de ser vendedor, nunca enviar artículos antes de recibir el pago”.
La propia plataforma Marketplace tiene un espacio con recomendaciones a tener en cuenta al usarla, como la de cancelar de inmediato la operación en caso de notar algún indicio de actividad sospechosa, en tal caso se debe además reportar la publicación o la persona, y comunicarse con las autoridades locales, en caso de ser necesario. Algunas otras sugerencias que incluye son “Encuéntrate en persona”; “Revisa el perfil del vendedor”; “Usa métodos de pago online”; “Comunicate por Facebook” (Messenger); “Protege tu privacidad”; “Confirma que los precios sean justos”; “Verifica el artículo antes de pagar o enviar un depósito” y “Presta atención para identificar artículos falsificados”. Tiene además un apartado específico con recomendaciones en casos de compraventa de automóviles, que incluya la de verificar “cuidadosamente las ofertas que parecen demasiado buenas para ser ciertas”, dado que “en ocasiones, los estafadores utilizan precios más bajos para atraer a los compradores y estafarlos”.
Como decíamos, en otros países se han dado casos de negociaciones que salieron mal y terminaron en un episodio de violencia, como uno muy sonado en Argentina, que derivó en un tiroteo, cuando dos personas que habían acordado un intercambio se reunieron en un lugar acordado y fueron abordados allí por delincuentes, en una emboscada. Claramente hablamos de un hecho excepcional, pero no deja de ser un riesgo al que se expone cuando se acuerda públicamente un lugar para la transacción.
Cada vez más actividades de la vida diaria se desarrollan a través de Internet y las plataformas que funcionan en ella, como las redes sociales. La transición hacia esta realidad ha ocurrido rápido y de una forma casi natural, por lo que lamentablemente todo este proceso se ha dado sin instrucciones precisas y a veces no asimilamos los riesgos a los que vamos quedando expuestos al hacer visible mucha información de nuestra vida personal y financiera. Nunca está de más asesorarse, preguntar, incluso buscar referencias sobre la persona o el comercio con el que se está vinculando. Todo recaudo que se tome no solamente es importante sino que además necesario.
