Paysandú suma un clavecín a su acervo musical

En pocos días Paysandú pasará a contar con un clavecín propio, un instrumento que además de enriquecer la oferta de conciertos, abrirá nuevas oportunidades para la formación de músicos. Este logro ha sido posible gracias a las gestiones de Mario d’Amico, el organero sanducero que desde hace años reside en Europa, donde ejerce su profesión.
Aunque Paysandú ha sido escenario de algunos conciertos con clavecín en el pasado, “realmente no tenemos conocimiento de que haya existido un instrumento de estas características en la ciudad”, explica d’Amico. Por eso, considera que comenzar a contar con uno marca un momento histórico para la ciudad. “Y, dentro de lo que son esos instrumentos, es uno de los más completos y de alta calidad. Es un instrumento de estética franco-flamenca, de dos teclados manuales, con dos registros de 8 pies, un registro de 4 pies y un registro de laúd”.
La idea es poner este clavecín al servicio de la actividad concertística y pedagógica. “Gracias al trabajo de grupos como la Comisión del Órgano de la Basílica o el Festival de Órgano Internacional del Uruguay, tenemos la suerte de poder contar con organistas de primer nivel mundial en nuestra ciudad”, destaca d’Amico, y explica que el destino del instrumento aún no se ha definido. “Podría ser la Basílica, el Teatro Florencio Sánchez, la Casa de Cultura. Lo importante es que sea un espacio al que se pueda tener acceso, para perfeccionarse en música barroca. Y que sea fácil transportarlo, ya que es un instrumento mucho menos pesado que un piano, y se puede trasladar a donde sea necesario”.
Concierto inaugural
Para inaugurar el clavecín en Paysandú, el jueves 21 habrá un concierto abierto al público en la Basílica, donde tocarán las hermanas Laura y Nives Dearmas, reconocidas clavecinistas uruguayas que se ofrecieron voluntariamente para esta celebración. Al ser dos ejecutantes, se utilizará un segundo clavecín prestado por la Catedral de Salto. “Como Paysandú, Salto también estará, a partir de ahora, contando con un clavecín para los conciertos y la pedagogía. Teniendo allí la Escuela Universitaria de Música, ahora van a tener un clavecín y el órgano que llegó desde Suiza para ser instalado en la catedral, para que puedan formarse músicos en estos instrumentos”.
El cierre del concierto será con la improvisación de una pieza colaborativa, en la que se sumará el organista Tomás Alfaro, titular del gran órgano Cavaillé-Coll de la Basílica del Santísimo Sacramento de Buenos Aires. Se contempla también la participación de otros músicos, incluyendo dos percusionistas, un elemento clave para mantener la sincronización en la vasta acústica de la Basílica. La idea es repetir el concierto en Salto el viernes 22.
El instrumento podrá escucharse también antes de este concierto inaugural, ya que Cristina García Banegas interpretará algunas piezas en este instrumento durante el concierto que ofrecerá en la Basílica este domingo. Por otra parte, el miércoles 20 habrá un evento privado que reunirá a profesores de piano, músicos locales y distintas autoridades para que puedan conocer el clavecín antes del concierto.
Esfuerzo colectivo
Aunque prefiere mantener un perfil bajo, d’Amico ha sido un motor fundamental detrás de la llegada de estos instrumentos a la región. “Esto surge a partir de la inquietud de particulares y de la generosidad de otros particulares que han vendido los instrumentos a precios razonables, los han donado o han colaborado logísticamente para el traslado. A través de estos particulares y del Obispado de Salto, ha sido posible poner al servicio de la ciudadanía estos instrumentos”, comenta al respecto. El proyecto no termina aquí: su sueño es que, en un futuro no tan lejano, cada una de las capitales departamentales de Uruguay cuente con su propio clavecín. “Y un sueño un poco más difícil, pero realizable, sería que dispongan también de un órgano. Que sirvan al culto, a la liturgia, pero también a la actividad concertística y pedagógica”.
Estos proyectos, subraya, requieren del apoyo comunitario para sostenerse. “Así como Paysandú logró reunir 50.000 dólares en 1997 para restaurar el órgano de la Basílica, hoy podríamos lograr cosas maravillosas si un tercio de los sanduceros aportara una pequeña suma cada año”, señala. Y cita el caso de Salto, donde actualmente existen dificultades para recaudar fondos para la instalación del órgano que llegó desde Suiza. “Si solo un tercio de los salteños donara una pequeña suma, se podrían cubrir todos los costos”, reflexiona.
Reconocimiento al trabajo artesanal
Un aspecto destacado del clavecín de Paysandú será su impecable acabado, en el que ha venido trabajando el ebanista local Nicolás Stekel. “El clavecín llegó en su estado natural, tal como lo fabricó el luthier en su taller. No estaba acabado; le faltaba la decoración exterior”, comenta d’Amico. “Esto se ha realizado en Paysandú, y ha sido Nicolás Stekel quien ha hecho la obra de arte de acabar el instrumento en su estilo de época, que es un mueble estilo Luis XVI. Su trabajo ha sido fabuloso, y es un honor que haya sido realizado aquí, en Paysandú. Realmente merece un reconocimiento por su dedicación”.