Hace unas semanas un aeropuerto de la ciudad de Dunedin, Nueva Zelanda, impuso un límite de 3 minutos a los abrazos de despedida. “Es nuestra forma no convencional de recordar a la gente que la zona de dejar pasajeros es para despedidas rápidas”, explicó el CEO de la terminal, Daniel De Bono.
“Y no se preocupen, un abrazo de 20 segundos es suficiente para liberar oxitocina y serotonina, las hormonas de la felicidad que aumentan el bienestar, así que tres minutos es suficiente tiempo para despedirse y recibir su dosis de felicidad”, argumentó De Bono.
Desde Aeropuertos Uruguay, la empresa que maneja los aeropuertos en nuestro país, les respondieron y decretaron que sus terminales pasen a llamarse “Aeropuertos de Abrazos sin Límites de Tiempo”. En esa línea, se colocaron carteles en cada uno de los aeropuertos con esta consigna. “Aeropuertos Uruguay no quiere ser el único en darle batalla a las despedidas frías y los abrazos cortos, por lo que invita a los demás aeropuertos del mundo a sumarse a la iniciativa y declarar también a sus terminales ‘Aeropuertos de Abrazos sin Límites de tiempo’ y colocar en ellos dicha señalética”, proponen desde la empresa.
La fecha elegida tampoco es casualidad. Las fiestas son una época del año en la que cientos de miles de los más de medio millón de uruguayos que viven en el exterior se reencuentran con sus familiares. La campaña incluye un video en el que se ven reencuentros y despedidas, y en el que se contrasta con la medida adoptada en Nueva Zelanda: “Porque a diferencia de otros lugares, nosotros creemos que los abrazos tienen que durar, lo que tienen que durar”.

