El ojo está lleno de fluídos que ayudan a mantener cierta presión. Esto se denomina presión intraocular (PIO).
El glaucoma es el conjunto de procesos en los que una PIO elevada (por encima de los 21 mm Hg) produce lesiones que afectan sobre todo al nervio óptico, dañándolo y provocando una pérdida de campo visual que puede llegar a ser total si el proceso no se detiene. Afecta de un 3 al 5 % de la población.
El deterioro es de forma progresiva e indolora, los pacientes no lo perciben hasta que el daño es irreversible.
¿Cuál es la causa?
El frente del ojo está lleno de un líquido llamado humor acuoso. Este es producido por el ojo para que lave y alimente sus partes. Normalmente se drena a través de un tejido localizado en el ángulo en el que se unen el iris y la córnea. El humor acuoso fluye hacia afuera del ojo por varios caminos y cámaras. Cuando estos caminos están obstruidos el humor acuoso queda atrapado en el ojo. Esto produce un aumento de la presión y conduce a la presión intraocular elevada.
Tipos de glaucoma
Glaucoma de ángulo abierto (GAA) –90% de los casos–.
Esto se debe a un mal funcionamiento en el sistema de drenaje que lleva a un aumento gradual de la presión intraocular. Ocasiona pérdida progresiva del campo visual periférico, seguida de una pérdida del campo visual central con un patrón típico. Generalmente, aunque no siempre, se presenta en presencia de presión intraocular elevada. Síntomas de GAA: Asintomático durante años, pueden aparecer cefaleas; disminución de la visión, pérdida de visión periférica o visión túnel.
El glaucoma de ángulo cerrado (GAC) se caracteriza por el estrechamiento o cierre del ángulo de la cámara anterior. Consiste en elevaciones episódicas rápidas y severas de la presión intraocular por un bloqueo repentino o gradual en la salida del humor acuoso.
GAC: factores de riesgo: edad avanzada, forma anatómica del ojo, hipermetropía; sexo femenino. Síntomas: la forma aguda, que puede llevar a la ceguera. Se presenta con: visión borrosa, cefalea, dolor ocular intenso, náuseas y vómitos.
Factores de riesgo de glaucoma: mayor de 40 años, en caso de presión intraocular elevada, afrodescendientes, miopía severa; uveítis, alteraciones de retina, o de cristalino, uso de corticoides, traumas oculares, espesor corneal bajo, diabetes.
Estudios
*Medida de la presión intraocular.
*Gonioscopía: evalúa el drenaje del ojo.
*Oftalmoscopía: mira el fondo de ojo.
*Campimetría: visualiza campo visual.
*Fotografías del interior del ojo.
TratamIento
Valorar el más apropiado de acuerdo a la etapa: Colirios oculares, medicación oral, cirugía con láser.
Se aconseja
Control ocular anual a partir de 40 años. Consultar con oftalmólogo si existen familiares con glaucoma. Informarse y educarse sobre el glaucoma. Es vital el diagnóstico precoz, obtención del tratamiento indicado y asistencia regular a controles.

