Durante la semana de vacaciones de invierno se llevó adelante en la sede Paysandú, del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte, una nueva edición del Espacio de Recreación y Cuidados. Esta propuesta está destinada a niños de entre 3 y 12 años, hijos de funcionarios, docentes y estudiantes de la comunidad universitaria.
La presente edición tuvo la participación de un promedio de 20 niños, durante la semana de vacaciones de invierno, participando en un ámbito que los convoca con propuestas lúdicas para habilitar que sus responsables puedan continuar realizando sus tareas, ya sea estudiando o trabajando en la sede. El espacio es llevado adelante por profesionales en educación física y recreación del centro recreativo Ludo Aventura.
El espacio se financia con fondos del Sistema de Cuidados de la UdelaR y funciona en los períodos vacacionales: julio, setiembre, diciembre y enero-febrero. Las coordinadoras de la propuesta son Eugenia Dumestre y Giuliana Acosta, psicomotricistas egresadas de la sede, quienes pensaron la propuesta mientras cursaban la carrera, inspiradas por compañeras que concurrían a clase junto a sus hijos e hijas.
Valoración del espacio
Desde la comunidad de la sede universitaria es muy positiva la evaluación del espacio, tanto de parte de los estudiantes como funcionarios y docentes.
Las estudiantes Antonella Rivero, de la licenciatura en Imagenología y Lucía Alcaraz, de la licenciatura en Psicomotricidad, coinciden en que la experiencia es muy buena. Antonella sostuvo que el espacio “es un lugar donde mi hija está segura y bien contenida” y cuenta que participa desde el primer momento. “Lo considero importante porque en mi caso que soy estudiante generalmente el espacio se da en épocas que tengo preparación de exámenes y eso me ayuda muchísimo para poder estudiar más tranquila”.
Por su parte, Lucía manifestó que su hija “no se quiere ir de la recreativa, ya que le gusta mucho” y participa desde hace dos años. Coincidió con Antonella en que es “un espacio importante” y “de gran ayuda para los que trabajamos y estudiamos”.
Desde el área de funcionarios, Cecilia Dutrenit consideró que “ha sido una experiencia muy positiva, este espacio me ha resultado de gran ayuda en el período de vacaciones, ya que me permitió continuar con mi jornada laboral sabiendo que mis hijos estaban cuidados, contenidos y disfrutando de actividades pensadas para ellos”.
Sus hijos participan desde febrero de 2023 y cuenta que siempre han salido felices y contando lo bien que la pasaron, reviviendo las actividades que hicieron y los vínculos que generaron. “Sin dudas considero que este espacio es fundamental para poder conciliar el trabajo con los cuidados y valoro mucho que exista una propuesta así dentro de la institución”, afirmó. Valeria Roullier es funcionaria de Bedelía, una de las secciones en la que la época de trabajo más intenso por las inscripciones coincide con las vacaciones. Según contó, su experiencia con el espacio de recreación y cuidados ha sido muy favorable y destacó que “desde el punto de vista laboral es una ayuda, para trabajar más tranquilos y cumplir con el horario, sin necesidad de solicitar licencia los días en que los niños están de vacaciones”.
En el mismo sentido, Carolina Carballo, funcionaria en la sección Secretaría, sostuvo que para su hijo la propuesta ha sido “espectacular” y que concurre desde hace dos años y no se pierde el espacio nunca. Destacó como positiva la posibilidad que tienen de concurrir a la piscina de la recreativa de Ludo Aventura en verano.
Para Flavia Vique, docente de la Licenciatura en Psicología, la experiencia ha sido excelente. “Es un espacio hermoso que han podido compartir mis hijos con otros niños y niñas, hijos de compañeros y compañeras de la sede. Les ha permitido habitar el espacio de trabajo nuestro y apropiarse de alguna manera de él, lo que genera cercanía entre ellos y también con respecto a nosotros”, consideró.
Además, la docente destacó el hecho de que el espacio es “esencial” para conciliar la vida laboral con los tiempos libres de los niños y aseguró el carácter recreativo que mantiene la propuesta. “Ellos no lo viven como algo pesado u obligado, lo viven como recreación, hacen actividades muy diferentes; las propuestas son muy lindas, se han logrado adaptar a las diferentes edades. Hay una heterogeneidad grande respecto a las edades pero las personas que están a cargo, las adaptan muy bien a las distintas edades. Los niños van a jugar, a divertirse, a pasar bien con amigos y amigas” y agregó: “incluso en el caso de mis hijos han formado un grupito en el que tienen mayor afinidad por un tema de edades y se llaman entre ellos los ‘compas del Cup’. Eso es muy lindo y tiene que ver con el sentido de la pertenencia a la comunidad universitaria”.
Por parte de Emilia Bulanti, docente de la licenciatura en Educación Física, la experiencia para su hijo “fue espectacular. Él participó en este verano por primera vez. Se re-enganchó, además hizo muchos amigos que se juntan o van a cumpleaños”. Consideró que es un espacio que permite a los papás que son docentes dedicarle tiempo a planificar las clases.
Propuestas de mejora
En cuanto a propuestas de mejora del espacio, los adultos consultados consideraron importante integrar nuevos materiales y juegos, que puedan estar disponibles en el patio de la sede. Asimismo, mencionaron la idea de sumar más salidas didácticas y paseos.
En cuanto a la recreativa de verano, se mencionó la sugerencia de agregar un turno matutino, para que sea más cómodo con las altas temperaturas de la tarde. Y en este sentido, algunos mencionaron que en los días de calor más intenso no concurran a la piscina de Ludo Aventura caminando.
Otra de las propuestas es la instalación de un espacio permanente de cuidados que funcione en la sede dirigido a niños en la primera infancia, lo cual apunta a favorecer la integración y permanencia en la sede.

