Dr. Ricardo Diez: Avances en Cirrosis hepática (CH)

La Cirrosis Hepática CH implica una remodelación total de la arquitectura del tejido hepático del hígado normal que es sustituido de manera difusa por la formación de nódulos separados por tejido fibroso cicatrizal ocupando la mayor parte del hígado con distorsión de la circulación del hígado.
Síntomas de CH:
Fatiga, hematomas fáciles, pérdida de apetito, náuseas, edema de los pies y abdomen (ascitis), pérdida de peso, picazón en la piel, coloración amarilla en la piel y ojos (ictericia), cambios cutáneos, cambios en el ciclo menstrual.
En hombres, pérdida del deseo sexual, aumento de los senos, atrofia testicular.
Causas
Consumo abusivo de alcohol (causa de CH más frecuente); Hepatitis viral (hepatitis B, C y D); autoinmune; acumulación de hierro en el cuerpo (hemocromatosis); depósito de cobre; vías biliares mal formadas (atresia biliar); destrucción de las vías biliares (cirrosis biliar primaria); cicatrización de las vías biliares (colangitis primaria); uso de drogas intravenosas; hígado graso secundario a obesidad y diabetes.
Complicaciones
-Presión sanguínea alta en las venas que alimentan el hígado (hipertensión portal), que causa ascitis (líquido en peritoneo), agrandamiento del bazo y várices esofágicas.
-Hemorragia digestiva: potencialmente fatal, por várices esofágicas y gástricas.
-Infecciones por déficit inmunológico.
-Desnutrición con pérdida de peso.
-Encefalopatía hepática, daño cerebral por toxinas hepáticas, con evolución al coma.
-Mayor riesgo de cáncer primitivo de hígado.
-Anemia (déficit de folato).
-Síndrome hepatorrenal (falla renal).
-Panticopenia, descenso de: eritrocitos, plaquetas y leucocitos.
Diagnóstico
-Paraclínica: hemograma, función hepática y renal.
-Serología viral, estudios autoinmunes.
-Imágenes: ecografía de abdomen, tomografía computada.
-FibroScan: mide la fibrosis.
-Confirma el diagnóstico: Biopsia de hígado.
Tratamiento
Son pilares: Retrasar o revertir la causa de la enfermedad hepática (alcohol, obesidad, hepatitis C; otras causas); prevenir, identificar y tratar las complicaciones de la cirrosis (derivadas de: ascitis, hemorragia por várices de esófago, complicaciones cardíacas pulmonares, cáncer de hígado); proteger el hígado de otras fuentes de daño (vacunación de hepatitis A y B); manejar los síntomas y anomalías sanguíneas (hernia umbilical calambres, problemas de coagulación); determinar si es necesario un trasplante de hígado y cuándo.
Herramientas de valor usadas para definir pronóstico
Child-Pugh: útil en práctica clínica diaria para estimar descompensación y decidir si tratar varices, usar betabloqueadores cardíacos.
MELD / MELD-Na: obligatorio para trasplante hepático y seguimiento en unidades de hepatología avanzada.
Conclusión
La cirrosis hepática es una enfermedad grave, progresiva y potencialmente mortal, pero puede prevenirse y tratarse si se detecta a tiempo.