Viviendas en altura y Polo Universitario, desarrollo urbanístico que crece y transforma la ciudad

Arquitecto Lauro Pons, integrante de la Sociedad de Arquitectos de Paysandú.

En Paysandú se construyen distintos proyectos de unidades habitacionales en altura de manera simultánea. El paisaje urbano se transforma a la medida de las inversiones que llegan a la ciudad, donde se observa una diversidad de propuestas y diseños.

El arquitecto Lauro Pons, integrante de la Sociedad de Arquitectos de Paysandú, destacó las inversiones que se llevan adelante en el marco de la ley de vivienda promovida y el nuevo impulso que permitió retomar iniciativas en un territorio que se amplió y salió de la centralidad.

“Es un fenómeno que observamos en la ciudad con las construcciones de viviendas en altura o la cartelería que identifica las futuras obras bajo la ley de vivienda promovida. La cantidad de unidades que se levantan, es un fenómeno fundamentalmente de Paysandú, que no se da en otros departamentos vecinos”, sostuvo.

También “se observan construcciones de similares características en Montevideo, Canelones, Maldonado y algo en Salto. Pero en Paysandú ha tenido un fuerte impulso y en otros lugares no es común observar estas acciones de inversiones en vivienda promovida”.

Orientadas al mercado y al alquiler

Estas construcciones configuran una apuesta de los inversores, orientada al mercado de alquileres.
“Si se construye es porque existe una oferta y demanda para poder sacar esas unidades al mercado que, de alguna manera, regulará ese tipo de acciones dentro de la industria de la construcción”.

Normativa que permite y acompaña el desarrollo

La normativa municipal respalda las construcciones en una vasta zona de la ciudad, sobre todo en el área central y urbana.
El resultado “es ese conjunto de torres que percibimos en el horizonte de la ciudad y en una zona bastante extensa. A eso le sumamos la construcción en altura de un grupo de viviendas para pasivos, como el que se encuentra en el terreno de la antigua Paylana y que fuera recientemente habilitado. Son construcciones de importante altura que se encuentran distribuidas más al borde la centralidad”.

Explicó que, particularmente, el estudio profesional que integra “se orienta al desarrollo de unidades con planta baja y dos pisos que acompaña la escala de nuestros barrios. Nuestras intervenciones se acoplan a la imagen urbana y barrial sin sobresalir tanto de las edificaciones preexistentes. Pero cada uno desarrolla la propuesta que evalúa pertinente y, obviamente, el mercado lo toma porque construimos para que otro lo ocupe”.

Estas nuevas construcciones están enfocadas a un público de clase media, con posibilidades de abonar una renta superior a la de otras viviendas.

Inversión, industria y profesionalismo

Los desarrolladores cuentan con equipos técnicos capacitados para afrontar los trámites en la Agencia Nacional de Vivienda, obtener los permisos de construcción y acceder a grupos de inversores que sostienen los proyectos.
“Habla bien de la integración de la industria de la construcción con los inversionistas, los técnicos encargados de los proyectos, barracas y empresas constructoras. Esto demuestra que en Paysandú se puede llegar a una acción de esta naturaleza con el resultado que se observa”.

La ciudad mantiene capacidad para el desarrollo de estos emprendimientos “y no nos quedamos atrás para utilizar el beneficio fiscal, realizar estas inversiones y a su vez invitar a quienes se encuentren con avidez de invertir en unidades habitacionales. Incluso habla bien de la industria con el desarrollo de productos que llevan a la confianza de quienes invierten”.

La nueva legislación, el interés inversor y la regulación del mercado han transformado las costumbres en las inversiones. “Antes se compraban apartamentos en Montevideo o en el Este del país. Ahora ese fenómeno puede desarrollarse en Paysandú porque el producto existe y tiene buenos resultados económicos”.

Una acción extraordinaria con impacto regional

La construcción de un Polo Universitario atrae la mirada de la región hacia Paysandú.
“Es una acción extraordinaria y de un impacto altísimo. En la ciudad se incrementan los alquileres de apartamentos y viviendas vinculadas a los estudiantes que llegan a la ciudad, además de docentes o investigadores. El entorno universitario comenta el incremento de las unidades de pernocte, tanto residencias como departamentos, y hace que el volumen sea significativo con una buena oferta”.

Las construcciones industriales con miras al impulso tecnológico o la producción energética son atractivos en el litoral, donde se presentan mayores niveles de desempleo e informalidad.
“Es otro fenómeno que se nos viene porque van culminando las etapas correspondientes al proyecto y se acerca la etapa de la obra, con la instalación de HIF Global para la producción del hidrógeno verde. Y es otro alto impacto en la comunidad”.

Estas construcciones también traen operarios con necesidades de alojamiento.
“La ciudad se verá influenciada de manera positiva con la presencia de trabajadores que requerirán servicios. A su vez, queda en la comunidad el aprendizaje y quienes estamos en la industria de la construcción, no nos damos cuenta que determinadas acciones permiten generar el uso de una tecnología. Y mucho más en este tipo de industrias que exigen una certificación y capacitación de la gente. Es un valor agregado que queda en la ciudad y tendríamos que continuar su aprovechamiento porque el conocimiento es sumamente valioso”.

Patrimonio urbano que se destaca

La Sociedad de Arquitectos ha sido activa en destacar el patrimonio de Paysandú.
“En el día del arquitecto colocamos una placa en un edificio que consideramos arquitectónicamente destacable, tanto sea antiguo o moderno, pero de buena arquitectura. Nuestro objetivo es transmitir el valor edilicio y patrimonial de las construcciones que tenemos y su cuidado. Eso caló en la sociedad y cuando hacemos intervenciones, explicamos sobre la necesidad de sostener un cierto grado de preservación porque tienen valor en el paisaje urbano”.

Además de edificios, los profesionales asociados han reconocido intervenciones en espacios urbanos, como ocurrió en el borde costero de la playa Park. Actualmente se encuentra en construcción la siguiente etapa, desde el Obelisco hasta el anfiteatro, con un área en transformación constante.

Poner en valor y cuidar la imagen urbana

Pons opinó que “se ha tomado un poco más de conciencia en los técnicos y en la sociedad en general, la necesidad de evaluar las intervenciones para que esas obras valiosas no sean atravesadas por ‘la piqueta fatal del progreso’. Sin embargo, no hemos dado en la tecla con la preservación de una imagen urbana”.

Ejemplo: las torres concluidas y en proceso de construcción en todos los barrios de la ciudad, ante la permisividad de la norma urbanística.
“A veces en la imagen urbana no es muy agradable observar medianeras ciegas sin trabajar o con poco diseño, y cuando se mira el entorno, se siente un poco de dolor por algunos aspectos que se transmiten desde algunas construcciones”.

Además del diseño, “hay que tener mucho cuidado con la selección de los terrenos para la implantación de estas construcciones. A veces no se toma en cuenta y solo se destaca el negocio inmobiliario sin preservar la imagen urbana del contexto”.

A elecciones

La Sociedad de Arquitectos de Paysandú aguarda la elección de su nueva comisión directiva en una instancia a desarrollarse en noviembre.