El plantel femenino Sub 16 de Allavena, que a fin de mes competirá en el Campeonato Sudamericano de Chapadmalal, Argentina, realizó una visita especial al museo de vóleibol que Mario González mantiene en su casa en Algorta. González, histórico entrenador y referente del deporte, recibió a las jóvenes junto a sus familias y les brindó una charla centrada en la formación, la trayectoria y la identidad del vóleibol uruguayo.
La delegación llegó en la tarde, tal como estaba previsto, y fue recibida con una breve sesión fotográfica en la entrada del museo. Luego, los padres y el cuerpo técnico ingresaron primero para coordinar los ejes de la actividad, antes de que el grupo completo accediera al recorrido.
González, de 93 años, organizó el encuentro con antelación, preparando asientos y dividiendo el recorrido en etapas. A las jugadoras les ofreció una charla introductoria sobre su visión del deporte y su experiencia como entrenador. “Yo no puedo decir que esto es lo mejor si no compito en todo el país, pero hice mi camino”, recordó, señalando que entrenó equipos durante una década en distintos puntos del país, siempre con énfasis en la formación de jóvenes.
Posteriormente las deportistas recorrieron las cuatro salas del museo, acompañadas por asistentes colocadas en cada una de ellas. Según explicó González, el espacio conserva material acumulado a lo largo de más de seis décadas: pelotas utilizadas en campeonatos mundiales, redes históricas, camisetas, fotografías, trofeos y documentación internacional. Allí se exhiben recuerdos de competiciones en ciudades como Lima, Curitiba, Mendoza, Tucumán, Buenos Aires y otras, además de material vinculado al trabajo que desarrolló en San Javier y otras localidades donde impulsó escuelas y proyectos formativos.
La visita incluyó también testimonios, anécdotas y recuerdos sobre la evolución del vóleibol uruguayo desde mediados del siglo XX, así como el pasaje de González por la selección nacional y su vinculación con figuras relevantes del deporte continental.
Al final del encuentro, las jugadoras recibieron obsequios y regresaron con fotografías y recuerdos de una experiencia que combinó historia, formación y motivación, en la antesala del desafío sudamericano que afrontarán en Argentina.

