Silvia Fernández: “Sale Sandeco y entra A Ganar, pero sin transparencia”

La edila departamental Silvia Fernández (Frente Amplio) se pronunció con firmeza sobre la situación crítica del vertedero de Paysandú, tras la reciente salida de la empresa Sandeco. Fernández denunció un manejo “improvisado, opaco y perjudicial” por parte del Ejecutivo departamental y responsabilizó directamente al intendente Nicolás Olivera por lo que calificó como “un modelo de gestión fracasado”. “La basura no desaparece por decreto, y los problemas que se esconden debajo tampoco”, afirmó.

UN VERTEDERO FUERA DE CONTROL

Fernández recordó que durante años se advirtió sobre la precariedad en la gestión del vertedero, que actualmente opera en condiciones muy alejadas de lo que debería ser un centro de disposición final de residuos. Según sus palabras, el lugar se convirtió “en un basural a cielo abierto: residuos sin tratar, maquinaria paralizada, reciclaje interrumpido y un entorno con impacto ambiental negativo para los vecinos”.

“Sandeco cobró durante años por un servicio que no cumplía, mientras los trabajadores enfrentaban condiciones inaceptables: sin guantes, sin botas, sin elementos de protección, entre montañas de basura”, denunció.

Si bien la Intendencia rescindió el contrato con Sandeco, Fernández cuestionó que la medida se haya tomado recién ahora, luego de años de denuncias. “Intentan venderlo como un acto de responsabilidad, pero es tarde. La Intendencia miró hacia otro lado demasiado tiempo, y los resultados están a la vista”, afirmó.

A GANAR: EL REGRESO SIN EXPLICACIONES

La edil también se refirió al anuncio de que la Fundación A Ganar se hará cargo de los recursos humanos del vertedero, lo que calificó como un hecho “grave y preocupante”, dada la falta de licitación pública o competencia abierta.

“Estamos hablando de una organización con antecedentes de contratos observados por el Tribunal de Cuentas, con denuncias por precarización y falta de transparencia. ¿Qué cambió ahora para que vuelvan a entrar por la puerta grande?”, se preguntó.

Fernández advirtió que, lejos de solucionar el problema, se estaría reemplazando un escándalo por otro. “No hay una planificación ambiental ni técnica seria. No hay auditorías, ni informes, ni plan de mejora pública. Solo silencio y decisiones entre cuatro paredes”, criticó.

IMPACTO LABORAL Y SOCIAL

Según Fernández, los trabajadores del vertedero son quienes vuelven a pagar el costo de las malas decisiones políticas. “Pasaron de un patrón incumplidor a una fundación sin garantías claras. Están atrapados entre dos modelos de gestión, ninguno transparente ni democrático”, expresó.

Con relación al llamado que anunció la Intendencia para la futura gestión del vertedero, Fernández fue contundente: “Si A Ganar ya está operando, ¿qué sentido tiene abrir un proceso? Esto no es una licitación, es una formalidad vacía para legitimar una decisión ya tomada”.

Para Fernández, no hay dudas sobre quién debe responder por la situación: “El único responsable político es el intendente Nicolás Olivera. Él decidió sostener a Sandeco durante años, él permitió este deterioro, y ahora entrega la gestión a una fundación amiga sin explicar nada”.

Fernández exigió soluciones “reales y urgentes”, subrayando que “Paysandú necesita una gestión profesional, transparente, con criterios ambientales y sociales claros. No más favoritismos políticos ni contratos oscuros. No hay más tiempo para improvisar”.