La selección uruguaya dio un paso clave en la planificación rumbo al Mundial 2026, luego de que la FIFA confirmara la sede de concentración elegida por la Asociación Uruguaya de Fútbol y el cuerpo técnico que encabeza Marcelo Bielsa. El combinado Celeste tendrá su base operativa en Playa del Carmen, en México, donde se instalará durante la máxima cita del fútbol mundial. De esta manera, Uruguay contará con un punto fijo de trabajo y preparación a lo largo del certamen, con una estadía estimada cercana a los 30 días.
El lugar seleccionado es el Fairmont Mayakoba, un complejo hotelero cinco estrellas ubicado en la Riviera Maya, reconocido a nivel internacional y distinguido con el premio AAA Cinco Diamantes.
El establecimiento se caracteriza por su diseño de baja altura, con edificaciones interconectadas por canales naturales, rodeado de selva tropical y con vistas al mar Caribe, ofreciendo un entorno de tranquilidad, privacidad y confort. Previo a la confirmación, el proceso incluyó visitas técnicas presenciales encabezadas por Marcelo Bielsa, el preparador físico Diego Estavillo y el director de Selecciones Nacionales, Jorge Giordano, quienes evaluaron aspectos vinculados a infraestructura deportiva, alojamiento, logística, recuperación física y condiciones generales de trabajo. Tras ese relevamiento, Playa del Carmen fue la única alternativa que cumplió con la totalidad de los criterios establecidos por la delegación uruguaya.
Dicho complejo dispone de cerca de 400 habitaciones, entre cuartos estándar, suites con vista al mar y bungalows, todos equipados con baños de mármol, bañeras profundas, Wi-Fi de alta velocidad y comodidades adaptadas a distintas ocasiones. Su distribución, atravesada por canales internos y amplios espacios verdes, refuerza las condiciones de privacidad y comodidad consideradas prioritarias para la convivencia del plantel. Sobre unas 240 hectáreas de selva, con presencia de fauna silvestre y amplios espacios abiertos, el lugar se presenta como un entorno propicio para el alto rendimiento y la recuperación física. Además, dispone de cinco piscinas, bar acuático y una variada oferta gastronómica, que incluye especialidades en carnes a la parrilla, mariscos y cocina japonesa.
En el aspecto deportivo, el resort cuenta con canchas de fútbol de primer nivel integradas al predio, lo que permitirá que jugadores y cuerpo técnico se trasladen a pie desde un bloque exclusivo de aproximadamente 60 habitaciones, que será destinado de manera cerrada a toda la delegación celeste, optimizando los tiempos y la organización cotidiana. Desde el punto de vista operativo y económico, la sede elegida se ajusta a los lineamientos establecidos por la FIFA, que asume los costos de alojamiento y manutención de la delegación oficial. La concentración de servicios en un mismo complejo también permite reducir gastos adicionales de logística y traslados terrestres.
Cabe recordar que Uruguay también analizó otras opciones en Estados Unidos, como Tampa, Atlanta, Boca Ratón y Austin, aunque finalmente Playa del Carmen fue la elegida al ofrecer un equilibrio integral entre planificación deportiva, recuperación física, logística y calidad de vida, aspectos considerados determinantes para afrontar una competencia de máxima exigencia como la Copa del Mundo.

