Las becas son de un monto de 2 BPC que son $6.864 x 2= $13.728. El costo de un cupo en la residencia es de 1,5 BPC = $10.296. Por lo tanto al estudiante después de pagar el alquiler le quedan $3.432 para alimentación y transporte. Como se ha informado, la residencia está ubicada contra el río en playa Park a una distancia de 32 cuadras = 2,5 kilómetros de los centros donde se dictan las clases de la Universidad. Por esa distancia un taxímetro le cobra $500 por viaje, por lo que para venir a clase y regresar a la residencia en taxi tiene un costo de $1.000. Para hacer ese recorrido en taxímetro una sola vez por día le saldría al estudiante unos $25.000 por mes y solo le quedan $3.432 después de pagar el alquiler de un dormitorio compartido con otro estudiante en la residencia.
“Difícil que el chancho chifle”, dice un dicho popular, porque además tiene que pagar su alimentación, ya que en la residencia no hay servicio de comedor.
Si el estudiante dispusiera de una bicicleta para hacer ese recorrido dos veces por día, quedaría entrenado para participar en el Tour de France. Si ese recorrido lo hiciera caminando, estaría entrenado para participar en la maratón olímpica. Como ven, ese sacrificio tiene sus ventajas, porque además la residencia “está ubicada en el mejor lugar del paisaje para vivir”, según dice el intendente Nicolás Olivera.
Los estudiantes que alquilen un cupo en la residencia tienen que convivir con otros 28 estudiantes por piso, ya que la residencia tiene capacidad para 140 estudiantes en los cinco pisos con servicios compartidos. Es de hacer notar que en la ciudad dos estudiantes que alquilen juntos –como es costumbre– un departamento amueblado, pagan en promedio unos $8.500 por mes c/u, con los gastos de luz y agua incluidos y están cerca de los centros de estudio y del comedor, por lo que solamente los estudiantes desinformados pueden alquilar un cupo en la residencia.
Ing. Ricardo Brasesco


