
Con un breve discurso centrado en el orgullo sanducero, la hospitalidad y el valor de poder volver a encontrarse, el intendente Nicolás Olivera dejó oficialmente inaugurada anoche la 59ª Semana de la Cerveza en el Anfiteatro del Río Uruguay. Vestido con traje azul y bigote, en una imagen ya característica de las últimas ediciones, el jefe comunal apeló a un tono cercano para convocar a vivir la fiesta “como la mejor Semana” y pedir a los sanduceros que reciban de la mejor manera a quienes llegan al departamento.
“Los sanduceros somos bien orgullosos de esta Semana. Es la semana en donde nos ponemos lindos, en donde ponemos nuestras mejores galas para recibir a un montón de gente que viene de otro lado”, expresó Olivera, en uno de los pasajes centrales de su intervención. En esa misma línea, exhortó a que Paysandú se muestre en su mejor versión ante visitantes y coterráneos que regresan especialmente para la celebración. “Lo que les tengo que pedir es que seamos tremendos anfitriones de cada uno que viene de otro lado, de aquellos sanduceros que vuelven y de aquellos de otros lugares que vienen y que conocen Paysandú por esta fiesta, por esta Semana, recibámoslos con los brazos abiertos”, dijo.
El intendente también reivindicó las condiciones del departamento y el sentido de pertenencia de los sanduceros. “Paysandú es un lugar hermoso, divino, yo siento que es el mejor lugar que nos ha tocado para vivir, para crecer, para estudiar, para nuestro proyecto de vida. Somos orgullosos de ser sanduceros”, afirmó. Y enseguida comprometió el esfuerzo de la administración y de quienes trabajan en la organización para seguir mejorando cada edición. “Les puedo asegurar de que vamos a hacer todo, todo, todo, para siempre, cada año estar mejor gracias a un montón de gente que se pone no sólo esta Semana al hombro, sino el departamento al hombro”, señaló.
El tramo de mayor carga emotiva apareció cuando recordó los años de pandemia, contraponiendo aquellas restricciones con la posibilidad actual de reencontrarse y celebrar. “Los invito a recordar, solo a recordar lo que nos pasó en el 2020 y en el 2021. No era este el escenario, no era esta la situación, teníamos que estar en nuestras casas, guardados”, expresó. Y agregó que “no podíamos compartir con gente que queríamos, que amábamos, no podíamos darnos un abrazo, no podíamos brindar con los que queríamos brindar. Eso nos pasó hasta hace muy poco tiempo”.
A partir de ese recuerdo, Olivera construyó la idea central de su alocución, al presentar esta edición de la fiesta como una oportunidad para disfrutar del presente. “Así que yo lo que les digo, aprovechemos ahora que podemos brindar, que podemos darnos un abrazo, que podemos estar con nuestros seres queridos. Y esta edición número 59 de la Semana de la Cerveza es para eso, es para disfrutarla”, sostuvo. Luego convocó a extender ese espíritu durante toda la programación. “Hasta el 5 de abril, hagamos de este departamento el lugar más lindo para recibir a la gente también. Salud. Buena Semana y salud. Vamos arriba”.
Concluido el discurso, Olivera encabezó el tradicional espichado del primer barril de cerveza. El gesto, más simbólico que técnico, se realizó con un martillo de madera, aunque hoy el sistema de apertura responde a otros mecanismos. El momento tuvo igualmente el valor ritual de cada año y marcó formalmente el inicio de la fiesta. El espichado se concretó exactamente a las 22.41, dejando inaugurada oficialmente la 59ª Semana de la Cerveza ante el aplauso del público que colmó el anfiteatro.


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