Suplementación energética sobre pasturas cultivadas mejora la ganancia de peso de terneros en el invierno

La suplementación energética sobre pasturas cultivadas mejora significativamente la ganancia de peso de terneros en invierno. Las raciones balanceadas y los subproductos agroindustriales mostraron las mejores eficiencias de conversión del suplemento, sostiene un trabajo elaborado por técnicos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
Dado que no se observaron diferencias relevantes dentro de cada grupo de suplementos (subproductos agroindustriales o granos de cereales procesados), la elección práctica debería basarse en la disponibilidad local y en el costo por tonelada, priorizando la alternativa más económica. El objetivo de este estudio fue evaluar cómo el procesamiento del suplemento (entero vs. quebrado) y el tipo de suplemento energético (granos de cereales vs. subproductos agroindustriales) afectan la eficiencia de conversión del suplemento en terneros en condiciones de pastoreo. En los sistemas ganaderos pastoriles de Uruguay, la recría de terneros se basa fuertemente en pasturas cultivadas, las cuales presentan una calidad nutricional compatible con elevados potenciales de crecimiento. Sin embargo, en este período del año la principal restricción productiva está dada por la baja tasa de crecimiento de las pasturas y, en consecuencia, por una limitada oferta y disponibilidad de forraje por hectárea. Esta situación reduce el consumo voluntario de los animales, generando caídas en las ganancias de peso vivo y afectando la continuidad del crecimiento en una etapa clave del ciclo productivo, independientemente de la calidad intrínseca del forraje disponible.

En este contexto, la suplementación con concentrados energéticos sobre pasturas cultivadas se plantea como una estrategia de manejo orientada a compensar la insuficiente oferta invernal de forraje, permitiendo sostener el consumo total de materia seca y estabilizar el desempeño productivo de los terneros, sin desplazar el rol central de las pasturas en la dieta. No obstante la eficiencia con la que el suplemento es utilizado, puede verse influenciada tanto por el tipo como por su forma de procesamiento, aspectos relevantes desde el punto de vista productivo y económico. En este marco, el objetivo de este estudio fue evaluar cómo el procesamiento del suplemento (entero vs. quebrado) y el tipo de suplemento energético (granos de cereales vs. subproductos agroindustriales) afectan la eficiencia de conversión del suplemento en terneros en condiciones de pastoreo.

METODOLOGÍA

Durante 90 días, en tres inviernos consecutivos (2023, 2024 y 2025), se evaluaron distintos suplementos energéticos en terneros Angus en recría, sobre una pradera de alfalfa y dactylis, con una asignación de forraje diaria del 3 % del peso vivo. Cada año se compararon cinco tratamientos, incluyendo un grupo control sin suplementación y cuatro tratamientos suplementados al 0,75 % del peso vivo. Se evaluaron: granos de cereales (maíz, avena y cebada), enteros o procesados; subproductos agroindustriales (cascarilla de soja, afrechillos); y raciones comerciales balanceadas

PRINCIPALES RESULTADOS

Los terneros presentaron pesos iniciales similares entre tratamientos. Al final del período invernal, la suplementación generó diferencias claras en el desempeño productivo. Los animales suplementados con ración comercial balanceada alcanzaron las mayores ganancias de peso, superiores a 0,90 kg/día, logrando los mayores pesos finales.

Los subproductos agroindustriales (cascarilla de soja, afrechillo de trigo y afrechillo de arroz desgrasado) mostraron ganancias intermedias, entre 0,74 y 0,83 kg/día, sin diferir significativamente de la ración comercial. En cambio, los terneros suplementados con granos de cereales procesados o de maíz entero presentaron ganancias más moderadas (0,65-0,71 kg/día), aunque claramente superiores al grupo control, que registró las menores ganancias de peso. Un aspecto central del estudio fue evaluar cuánta materia seca de suplemento fue necesaria para lograr un kilo adicional de peso vivo, conocido como eficiencia de conversión del suplemento (ECS). Las mejores eficiencias se observaron en ración comercial y subproductos agroindustriales. Estos tratamientos requirieron entre 4,0 y 5,5 kg de suplemento por kilo adicional de peso vivo, mientras que los granos de cereales presentaron peores eficiencias, especialmente cuando se suministraron enteros. Las diferencias observadas en eficiencia de conversión del suplemento pueden explicarse, en parte, por el tipo de sustrato energético aportado. Los granos de cereales, caracterizados por su alto contenido de almidón, pueden generar cambios en el ambiente ruminal que afecten negativamente la digestión de la fibra del forraje.

Adicionalmente, cuando el procesamiento es insuficiente, una fracción del almidón puede escapar a la digestión ruminal e intestinal y excretarse en las heces, lo que implica una pérdida directa de energía. En contraste, los subproductos agroindustriales, con mayor proporción de fibra altamente digestible y menor concentración de almidón, tienden a mantener un ambiente ruminal más estable y favorecer un aprovechamiento más eficiente del conjunto pastura-suplemento, que contribuiría a explicar su mejor desempeño en términos de ECS.

Cuando se analizó la concentración de almidón en heces, se observó que los terneros suplementados con granos de cereales –especialmente los suministrados sin procesar–, presentaron los valores más elevados. Este resultado confirma que parte del almidón consumido no fue completamente digerido, lo que representa una menor eficiencia de utilización energética.
Los resultados confirman que la suplementación invernal es una herramienta eficaz para sostener el crecimiento de terneros sobre pasturas cultivadas. Además, muestran que no todos los suplementos energéticos se comportan igual desde el punto de vista productivo.

Los subproductos agroindustriales se posicionan como una alternativa altamente competitiva, ya que permiten obtener ganancias de peso similares a las raciones balanceadas, con buenas eficiencias de conversión y, en general, a un menor costo por tonelada. A esto se suma la ventaja de no competir directamente con la alimentación humana, como lo son los granos de cereales.

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