El programa Paysandú Reverdece incluirá un estudio específico de las islas de calor urbano, uno de los fenómenos que más inciden en la intensidad térmica de las ciudades durante el verano. Así lo confirmó el director general de Obras, Manuel De Souza, al presentar un plan que no se limitará a la plantación de 10.000 árboles, sino que buscará ampliar de manera integral la infraestructura verde de la capital departamental.
“Si bien uno de los principales objetivos del plan es la plantación de 10.000 árboles, queremos que sea muchísimo más que eso”, afirmó De Souza, al explicar que la iniciativa apunta también a fortalecer el Vivero Municipal del Parque París Londres, diversificar especies, relevar el arbolado existente y generar una mayor apropiación ciudadana del cuidado ambiental.
Dentro de ese enfoque, uno de los componentes más novedosos será justamente el análisis de las llamadas islas de calor urbano, es decir, zonas de la ciudad que registran temperaturas sensiblemente superiores a las de sus alrededores rurales o suburbanos. El fenómeno se produce, principalmente, por la acumulación de concreto y asfalto, la escasez de vegetación y la absorción de calor por parte de edificios y superficies duras, una situación que suele impactar durante la noche porque mantienen la temperatura.
El director de Obras, destacó que el plan incluye “un censo muy meticuloso” a través del cual “sabremos qué clase de árboles tenemos, qué edad tienen, qué patologías presentan. Eso nos permitirá partir desde un lugar de certeza respecto a lo que tenemos, para decidir qué tenemos que hacer para mejorarlo”, señaló el director de Obras. A ese diagnóstico del arbolado se sumará el relevamiento térmico de la ciudad, con el objetivo de identificar los puntos donde el calor se concentra con mayor intensidad y planificar allí intervenciones que generen más sombra y mejoren el confort urbano. “Paysandú Reverdece incorpora ese elemento como parte fundamental”, subrayó De Souza. En ese sentido, explicó que la intención es utilizar esta información para orientar decisiones sobre forestación, tratamiento de espacios públicos y colocación de vegetación complementaria, atendiendo a la rigurosidad de los veranos en esta zona del país.
El estudio de las islas de calor puede realizarse mediante distintas herramientas, desde estaciones meteorológicas y sensores a nivel de calle hasta imágenes satelitales, drones con cámaras térmicas y sensores móviles instalados en vehículos. Esas técnicas permiten construir mapas de temperatura y comparar el comportamiento de distintas áreas urbanas respecto de una zona de referencia. En algunas ciudades, la diferencia entre sectores densamente urbanizados y áreas menos intervenidas puede oscilar entre 1 y 12 grados, con efectos sobre la salud, el consumo energético y la calidad del aire.
El plan también tendrá una dimensión educativa y participativa. “Se trata de un componente didáctico. Vamos a impulsar la enseñanza en la gente, para que se apropie de este plan a través del cuidado de cada árbol, de cada especie, de cada proceso de plantación que realicemos en la ciudad”, sostuvo el jerarca. Para ello, están previstas acciones en centros educativos y el apoyo de especialistas.
Además de reducir el impacto térmico, Paysandú Reverdece buscará construir una identidad paisajística en distintas zonas de la ciudad. De Souza señaló que se procura “crear un relato en la ciudad a través de lo verde; a través de las texturas, los olores, los colores y los tamaños”, a la vez que ampliar la diversidad vegetal existente. “También atendiendo a la biodiversidad. Hoy tenemos una paleta corta de especies en la ciudad y queremos ampliarla y diversificarla”, concluyó.

