La Cámara de Senadores recibió en régimen de interpelación al ministro del Interior Carlos Negro, donde el miembro interpelante fue el senador del Partido Colorado Pedro Bordaberry. En este marco, el senador suplente del Partido Nacional, Jorge Larrañaga Vidal, preguntó durante su exposición “cuándo fue la última vez que el Ministerio del Interior fue a Paysandú”. Recordó que en otras oportunidades, la secretaría de Estado estaba representada por su dirección de convivencia ciudadana en la ciudad e interior del departamento, como Guichón y Quebracho para recibir planteos ciudadanos.
“Eso ya no se hace más. Tampoco lo hacen en Montevideo. Ante reclamos graves en barrios, a lo sumo se invita a los vecinos a acudir a las oficinas del ministerio. Capaz parece algo menor, pero es sintomático. Lo que pasa es que a Negro le da miedo salir a la calle”, aseguró Larrañaga.
Explicó que “la inseguridad ha hecho que mucha gente sienta terror de salir de su casa. Lo que no puedo entender es que el interpelado sea el hombre que tenga que garantizarnos la seguridad pública y el orden interno”.
Larrañaga señaló que Negro “ha sido históricamente un fiscal antipolicía” y aclaró que habla “con propiedad”. En referencia a su padre cuando ocupó la cartera de Interior, señaló que sabe “lo que es que a un ministro le suene el teléfono a las cuatro de la mañana y se levante para estar presente en un operativo complejo. Eso era ponerle el pecho a la situación y respaldar a la policía”.
El dirigente preguntó a Negro “cómo hace para que le tengan confianza”, a raíz de denuncias sobre supuestos abusos policiales durante la administración de Lacalle Pou. Recordó que en el Cerro acusaron a un policía de una golpiza, cuando las cámaras de otros efectivos “demostraron que el hecho denunciado no había ocurrido”.
Negro era fiscal y trasladó al entonces ministro Larrañaga, su “molestia por haber divulgado información de la investigación”. El nacionalista aclaró que el ministerio lo hizo para despejar la realidad de los hechos. “Pero usted estaba parado en la vereda de enfrente, furioso con que se haya expuesto esa absurda operación para descalificar al cuerpo policial”, agregó.
Lejos del cuerpo policial
De acuerdo al senador, Negro se encuentra tan lejos del cuerpo policial que “no le avisó a Orsi que habían matado a un efectivo en el Cerro”. Cuando le preguntaron por el caso, el mandatario dijo que no tenía conocimiento. “Expuso al presidente de la República al ridículo público. También tuvo el descaro de decir en medios que un operativo había sido exitoso cuando habían baleado a un policía”, cuestionó.
En su alocución alegó que no hubo nuevos ingresos de policías porque “el gobierno nos recontra mintió en la cara”, tras la promesa de creación de 2.000 nuevos ingresos. El Presupuesto contempló 1.000 para el INR, en tanto “la gente no va a ver ningún policía nuevo en la calle”. En cuanto a los nuevos llamados, habilitarán que quienes ingresen en 2027 queden operativos en 2028 y al final del quinquenio, no estarán disponibles los 1.000 restantes.
Definió como un “pseudoplan” de “acumulación de palabras” el Plan de Seguridad anunciado por el gobierno que “plantea hacer lo mismo que se ha hecho hasta ahora”.
Larrañaga Vidal salió al cruce del anuncio efectuado por el ministro para “medir la trazabilidad de las personas antes de que salgan de la cárcel”. Aclaró que “eso ya existe”, en tanto el gobierno anterior “inauguró la primera oficina del Mides dentro del Comcar durante la gestión de Jorge Larrañaga, precisamente con ese objetivo”.
A esto sumó la instalación de la primera UTU, una sede de la UdelaR en la cárcel de Libertad y un convenio con ACDE. “Por eso, cuando escucho al ministro hablar de estas iniciativas como si fueran una novedad, no puedo evitar pensar que alguien le está pasando letra y que él actúa como si hubiera descubierto la pólvora”.
Según el dirigente, el plan “no habla” de allanamientos nocturnos, cadena perpetua revisable y “la palabra ‘represión’, que tanta alergia le provoca al Frente Amplio aparece solamente en una oportunidad (en 340 páginas)”.
Comparaciones
Larrañaga comparó que en el primer año del gobierno anterior aumentaron las penas para delitos vinculados al narcotráfico, se estableció la legítima defensa presunta, facultaron a la policía a los registros preventivos y se incrementó el patrullaje en la calle.
“Ustedes hicieron todo lo contrario. Permitieron que el delito avance a zonas en las que antes no era moneda corriente. Me ha pasado a mí hablando con vecinos del Interior que me plantean que nunca habían padecido este nivel de delincuencia. No es casualidad, le han sacado vacantes al Interior igual que hizo Bonomi. Van por el mismo camino”, sentenció.
Describió a Negro como “un ministro sin autoridad ni jerarquía y a un gobierno, le pido prestada la metáfora a la señora presidente, que parece un barco que flota sin rumbo”.

