La seguridad en el entorno de un paciente con alzhéimer es clave para minimizar los riesgos de caídas y la desorientación. La adaptación de los espacios en forma progresiva mantendrá un entorno familiar o de cuidados amigable con las personas que padecen una demencia.
Gonzalo Gamboa, integrante del equipo técnico en estimulación cognitiva y psicólogo de Atención de Alzheimer Paysandú (ADAP), se refirió en primer lugar a la organización del entorno de una persona con esta enfermedad.
“Refiere a mantener espacios despejados y libres de obstáculos, evitar cambios frecuentes en la disposición del mobiliario del hogar, señalizar puertas con indicadores, un cartel o una imagen que facilite la ubicación de los ambientes”, señaló a Pasividades.
El técnico enfatizó en la necesidad de “eliminar alfombras sueltas y mesas bajas e instalar pasamanos en pasillos o escaleras. También usar pisos antideslizantes y evitar desniveles a modo de prevención de caídas”. En cuanto a la seguridad en el baño, “es importante colocar barras de apoyo, utilizar sillas de baño o un banco en la ducha. Colocar alfombras antideslizantes, controlar la temperatura del agua y preferentemente que los baños tengan duchas”.
La iluminación en el hogar debe ser adecuada, con luces nocturnas en pasillos y el baño que “evitará sombras que desorientan o generan algún tipo de alucinación en la persona”. La vestimenta “de fácil colocación” y el calzado “cerrado, antideslizante y evitar las pantuflas”, complementan un ámbito de seguridad para una persona con demencia.

En la cocina, “de ser necesario restringir el acceso, mantener cerrados los dispositivos de gas para evitar accidentes y guardar objetos peligrosos bajo llave, como cuchillos y tenedores”. Gamboa sugirió etiquetar “algunos elementos cuando la persona posee cierta autonomía, como por ejemplo para buscar un vaso”.
El control de las salidas implica “guardar bien las llaves, la colocación de sensores o timbres en la puerta que alerte sobre una posible salida sin el consentimiento del cuidador o familiares. Es importante que al salir lleve consigo una identificación con el nombre y el teléfono de contacto para apoyarlo ante una posible desorientación. Incluso, los relojes en el hogar pueden estar bien visibles”, indicó.
Seguridad eléctrica
En cuanto a la seguridad eléctrica, “es importante que los enchufes que no se utilicen, se mantengan cubiertos, evitar cables expuestos, guardar productos peligrosos para evitar que puedan ser ingeridas”.
La seguridad en el descanso “debe constar de camas bajas con barandas de seguridad por si la persona gira dormida y evitar una posible caída. También evitar bordes filosos e iluminación tenue y nocturna para evitar desorientaciones. Hay que tener muy presente el control de la deambulación nocturna para evitar accidentes y caídas”.
Gamboa aclaró que “la supervisión y evaluación de la autonomía de la persona” debe realizarse en forma constante. “La capacitación del cuidador es muy importante para que pueda tener protocolos de acción ante posibles caídas o ahogos con la ingesta de alimentos o bebidas. También es importante la prevención de la agitación que refiere a evitar ruidos fuertes porque generan desorientación y cambios de ánimos negativos”.
El técnico de ADAP recordó también que los pacientes deben “evitar espejos porque generen confusión en una etapa avanzada y no logran reconocerse. Es vital un ambiente tranquilo”, concluyó.


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