Con casi 28 años, y después de haber atravesado en pocos meses el salto al profesionalismo, el sanducero Michael Bassadone se prepara para el desafío más importante de su carrera: entrenar y competir en Tailandia, el país donde nació el Muay Thai y donde se concentra la élite mundial de la disciplina.
En este sentido, el deportista recibió ayer, de mano del intendente Nicolás Olivera y del director de Deportes, Guillermo Arias, la bandera de Paysandú que llevará hacia el sudeste asiático.
El viaje comenzará este lunes 1° de junio. Junto a su entrenador, Ignacio Valdez, y a una compañera del Team Valdez, Maggie Maceira, Bassadone permanecerá durante un mes en territorio tailandés, alternando entrenamientos entre Bangkok y Phuket, con la expectativa de concretar varias peleas profesionales.
“Vamos a estar una semana en un gimnasio donde entrenan peleadores de One Championship. Después nos vamos a Phuket para seguir trabajando y la idea es pelear el segundo fin de semana”, explicó Bassadone a EL TELEGRAFO.
“Hace unos años, si alguien me decía que iba a terminar entrenando y peleando en Tailandia, no lo habría creído”, ahondó el luchador en referencia a lo que significa dar este paso en este deporte. La experiencia aparece además en un momento de consolidación deportiva. Bassadone viene de conquistar el cinturón uruguayo profesional de la World Kickboxing Network (WKN), tras imponerse en el Súper 4 disputado en Atlántida, en una velada que marcó la primera vez que un título profesional de la organización estuvo en juego en Uruguay. Aquella consagración terminó de confirmar una evolución que había comenzado meses antes con su debut profesional en Buenos Aires y que continuó bajo la conducción de Ignacio Valdez, expeleador profesional y referente del Team Valdez, gimnasio al que Bassadone se integró tras radicarse en Montevideo.
“Hace un año que estamos trabajando como profesionales y el crecimiento ha sido enorme. Ignacio es mucho más que un entrenador; está arriba de todos los detalles y permanentemente empujándome para crecer”, señaló.
Desde noviembre, luego de obtener el título nacional WKN, toda la planificación deportiva quedó enfocada en este viaje. El objetivo es entrenar y competir la mayor cantidad de veces posible durante la estadía en Asia. “Si hay chance de pelear varias veces, vamos a hacerlo. Queremos aprovechar al máximo la experiencia”, afirmó.
En Tailandia, los combates suelen definirse sobre la marcha. Los gimnasios funcionan como intermediarios directos con los organizadores de eventos y las oportunidades aparecen semana a semana. Según dijo Bassadone, será el propio equipo anfitrión el que enviará material audiovisual de los peleadores para concretar los cruces.
La conexión con el circuito tailandés surgió a partir de un viaje previo realizado por Valdez en 2024, instancia en la que consolidó vínculos con entrenadores y competidores instalados en Asia, entre ellos el argentino Christian Bosch, figura reconocida dentro del ambiente regional del Muay Thai.
Pero detrás del salto internacional también existe una historia de esfuerzo económico y apoyo colectivo. Para financiar el viaje, Bassadone y su entorno organizaron distintas actividades en Paysandú y Montevideo, desde ventas de comida hasta bonos colaboración. La Intendencia sanducera también aportó lo suyo.
“La realidad es que viajo gracias a la ayuda de muchísima gente. Hicimos ventas de pasta, de pollo, rifas. Hubo personas que colaboraron de distintas maneras y eso también genera una responsabilidad”, dijo. Instalado en Montevideo desde hace casi tres años, Bassadone mantiene una rutina con trabajo y entrenamientos de alta exigencia física. Su carrera deportiva comenzó en el dojo Mixture de Paysandú y hoy lo encuentra compitiendo en Muay Thai, Kickboxing y K1, dentro de la categoría hasta 67 kilos.
“Esto recién empieza. Siento que es un paso gigante para mi carrera”, subrayó.


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