Juventud Unida se prepara para el debut en la Divisional B de la Liga de Fútbol de Paysandú, en un campeonato que reprogramará su inicio para los próximos días y que encuentra al equipo trabajando desde hace varios meses. Su entrenador, Fabián Galván, explicó que la preparación comenzó en abril, aunque las sucesivas postergaciones del torneo obligaron a modificar la planificación inicial.
“Nosotros arrancamos el 20 de abril, pero esperando que el campeonato arrancara antes. Después se aplazó un mes más”, señaló el técnico, quien aseguró que esos cambios generan complicaciones en la planificación deportiva. “Vos preparás un cuadro para una fecha y, cuando se te prolonga un mes más, tenés que cambiar todo. Ese es el tema que muchas veces no se ve”.
Galván destacó además el esfuerzo que implica sostener la actividad durante los meses de frío, tanto para los jugadores como para las instituciones. “Se hizo muy pesado con los fríos. Se pone bravo para que cumplan, porque también hay que entender la realidad de los gurises y de los clubes”, afirmó.
En ese sentido, el entrenador habló sobre la problemática que atraviesa buena parte del fútbol amateur: los costos de competir. “Estamos en una realidad complicada. Nosotros hasta hoy andábamos con las fichas médicas porque no había dinero para levantarlas”, contó.
Actualmente, Juventud Unida trabaja con un plantel cercano a los 20 futbolistas y apuesta también a sumar jugadores de las categorías formativas. “Estamos echándole el ojo a alguno de la Sub 16 porque es un campeonato largo. Se va a usar todo”, indicó Galván.
El técnico aseguró que no existen diferencias marcadas dentro del grupo y que todos tendrán oportunidades durante la temporada. “Acá no se sienten suplentes ni titulares porque juegan todos. Hay un plantel bastante parejo”, afirmó.
Más allá de las dificultades, Juventud Unida mantiene una meta clara para la temporada, que es la volver a la máxima categoría del fútbol sanducero. “Las aspiraciones que tenemos son ascender. Desde que se armó esto y se empezó a trabajar, siempre se dijo que íbamos a trabajar la parte física a nivel de Primera. Eso nunca se dejó”, afirmó el entrenador.
De todos modos, Galván advirtió que la Divisional B será una competencia exigente y sin demasiadas diferencias entre los equipos. “La B es un campeonato muy duro. Puede haber un favorito, pero cualquiera le gana a cualquiera. Es bastante parejo todo”, afirmó.
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