Sindicato de trabajadores de TCP levantó medidas; se intensifican las negociaciones en el MTSS

La operativa portuaria se retomó ayer desde las 16, con negociaciones en el MTSS.

La principal accionista de Terminal Cuenca del Plata (TCP), Katoen Natie, y el sindicato de trabajadores que forma parte del Supra —Sindicato Único Portuario y Ramas Afines—, acordaron un ámbito tripartito en el Ministerio de Trabajo (MTSS) hasta el 22 de julio y resolvieron levantar las medidas.

El acta firmada asegura que “las partes asumen un compromiso de no innovar, evitando aquellas cuestiones que puedan afectar negativamente el marco de las relaciones laborales o el proceso de negociación”. Este ámbito tripartito tendrá “mayor intensidad” que los anteriores, abordará el pago de jornales y salarios con propuestas por escrito que serán entregadas este miércoles para continuar las negociaciones hasta el 22 de julio. Además, descartaron el reclamo de una partida de $50.000 por trabajador en el marco de esta negociación.

La operativa portuaria volvió a la normalidad ayer a las 16, con instancias que se desarrollarán “casi a diario”, de acuerdo al sindicato. TCP, por su parte, ya informó a través de sus redes y página web el reintegro a las tareas con atención habitual a los camiones.

NEGOCIACIÓN COLECTIVA

El presidente del Supra, Álvaro Reinaldo, aseguró que los trabajadores se encuentran sin convenio colectivo y negocian con la empresa desde hace dos meses. Reclaman estabilidad laboral, en tanto en TCP hay unos 550 contratos de trabajadores con 13 jornales asegurados, algunos 15, otros 18 y hay quienes tienen 20 jornales. Supra exigía 25 jornales o unas 200 horas mensuales y la regulación del día libre de los trabajadores.
El vocal del directorio de la Administración Nacional de Puertos (ANP) —en representación de la oposición—, Jorge Gandini, aseguró que el Estado —que integra la sociedad anónima con dos directores— no discrepa con las negociaciones y tienen el respaldo del ente.

Explicó que las diferencias se encuentran en “la metodología utilizada por el sindicato, que es la negociación del conflicto” con paros sin aviso y por tiempo indeterminado. De acuerdo al jerarca, “el sindicato no quiso renovar el convenio laboral. La empresa propuso tres veces renovar el convenio que se vencía y negociar. Ahora, parte de los paros se debe a que, por haber caído el convenio que ellos hicieron que caiga, se pierden beneficios. Generan una irritación muy fuerte entre los trabajadores, no solo porque cobran menos por los días de paro, sino por la pérdida de esos beneficios”.

Recordó que resolvieron la última medida “el domingo a la noche para el lunes de mañana y fueron a una negociación en medio de un paro con asamblea”. Según Gandini, el puerto cumple con “una tarea esencial para el país”, mientras “otras navieras resolvieron seguir de largo para evitar perder la ventana de espera en puertos de Buenos Aires o San Pablo”.

Con este conflicto, se beneficiaron “los puertos brasileños que tienen más profundidad que Uruguay y llegan barcos más grandes. Pero también porque tienen estabilidad, dan días de ventanas de atraque y, si para las grandes navieras, Montevideo se transformara en ‘puerto sucio’, siguen de largo”.

Aclaró que no estuvo la totalidad del puerto paralizada. No está todo el puerto de paro, sino la terminal de contenedores de TCP. Otras áreas, como contenedores que se descargan en muelles públicos, las terminales graneleras y de celulosas, trabajaron con distorsiones ante el ingreso de camiones por el acceso norte.
Gandini destacó que el sindicato, en sus comunicados, incorpora sus diferencias con el contrato que el Estado hizo con Katoen Natie y lo rechaza “como si estuviera en discusión”. Sin embargo, “ya fue laudado judicialmente con un pronunciamiento del TCA y el contrato es válido. Este gobierno lo ha ratificado y hay un marco jurídico con un contrato vigente”.

PÉRDIDAS

Uruguay exporta a unos 170 mercados, en su mayoría a través del transporte marítimo. Entidades empresarias señalaron que durante 2025 se registraron más de 30 días con disrupciones operativas y en lo que va de 2026 se contabilizan 25 jornadas con afectaciones en la actividad portuaria.

Desde la Unión de Exportadores del Uruguay estiman pérdidas por más de 60 millones de dólares. Los frigoríficos denunciaron contenedores bloqueados por 150 millones de dólares y otros sectores agroexportadores aseguraron que se encuentran seriamente afectados. Como informáramos, de acuerdo a la Intergremial del Transporte Profesional de Carga, se perdieron unos 400.000 dólares diarios por la paralización en el puerto.

No obstante, Gandini agregó que “hay un intangible que es la reputación. No somos imprescindibles para nadie y tenemos cargas propias de baja dimensión”. Uruguay debe captar las cargas en tránsito que llegan por la Hidrovía para ser rentables y competitivos, en tanto es el último puerto de aguas profundas en el Atlántico sur.

“Buenos Aires está a diez metros, Uruguay a 13 y tenemos que ir a 14. Contamos con condiciones objetivas, pero si somos vistos como inseguros e incumplidores en las ventanas de atraque, tenemos costos altísimos si una compañía dejara de venir”. A esto sumó las pérdidas por ingreso de mercadería al país, así como exportadores e importadores, quienes tampoco cumplieron con sus tiempos de entrega por exceso de espera en el puerto de Montevideo.

El director se manifestó de acuerdo con el planteo del ministro de Economía, Gabriel Oddone, de avanzar en una agenda a largo plazo para mejorar la competitividad del sistema portuario.
La propuesta busca separar los roles del Estado, en tanto la ANP ejerce como juez y parte. Es socia en la TCP con Katoen Natie, administra espacios y es reguladora. El objetivo es la conformación de un ente regulador externo que garantice mayor competencia y control sobre las operaciones del sector.

EL SINDICATO

Consultado Reinaldo sobre los cambios en las decisiones sindicales, Supra entendió que era necesario dejar de pegarse de un lado y del otro y sentarse a negociar. El dirigente aseguró que “la prensa manipuló la información” sobre las partidas de $50.000. “Cuando pusimos esas partidas, venían con un por qué y con beneficios tanto para los trabajadores como para la empresa, pero salió a la opinión pública que se pedía solo para sentarse a negociar y eso era totalmente falso”.

LOS TRANSPORTISTAS

Juan José Passadore, veterano dirigente gremial del transporte, hoy es socio de la Asociación de Transportistas de Carga del Uruguay, y resumió que desde el comienzo del conflicto el 22 de junio, “las empresas asumimos los costos” por atrasos operativos de 12, 24 o 36 horas. “Son paros sorpresivos que nos agarran en la cola para descargar un contenedor. El sindicato va a una asamblea y no retorna en las siguientes 24 horas. Los conductores quedan en los camiones con bajas temperaturas y sin baños y por eso resolvemos dejar los camiones. Vamos a buscar a los conductores para que se vayan a sus casas”, dijo a EL TELEGRAFO.
Explicó que no es posible movilizar las cargas, porque “cuando ingresamos los contenedores con carne, naranjas o lo que sea, ya se hizo toda la documentación y tiene que quedar dentro del puerto. Somos rehenes de esta situación”.

Según Passadore, “somos cientos de empresas que trabajamos para el puerto y miles de camiones. Una hora que se tranque el puerto y cualquiera encontrará una fila de 200 o 300 camiones. El puerto no se puede trancar de ninguna manera; habría que decretarlo esencial y una guardia sindical para seguir trabajando”.
Recordó que entre viernes y sábado, cuando se habilitó la operativa antes de la nueva medida el domingo a la noche, “trabajaban a desgano e ingresaba un camión cada 20 minutos o media hora. Nuestros conductores pasaron desde las 7 hasta las 23 horas para poder ingresar contenedores”.

Si bien la operativa comenzó a funcionar ayer desde las 16, “los conductores estaban ahí desde las 7 de la mañana y estaremos toda la noche y hasta la madrugada”, resumió.

El empresario señaló que el problema no es nuevo y apeló a la unión de los transportistas para enfrentar esta problemática. “Cuando no es TCP, es Montecon, o los funcionarios de las balanzas o de la ANP. Las distintas administraciones nunca pudieron con el sindicato del puerto. Ahora se van a automatizar las balanzas para ingresar con menor cantidad de funcionarios en el proceso, pero después llegamos a la terminal e igualmente tenemos estas dificultades. Todos los días hay problemas en el puerto”, concluyó.

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