Gobierno habría definido el predio y UTE el precio de la energía para destrabar inversión de HIF

El gobierno habría resuelto trasladar la planta de combustibles sintéticos de HIF Global a un predio de Ancap en Nuevo Paysandú, mientras UTE habría acordado con la empresa un precio de la energía próximo a los 45 dólares por megavatio hora. Ambas definiciones destrabarían los principales asuntos que condicionaban la inversión estimada en 5.385 millones de dólares.
El intendente Nicolás Olivera afirmó que el entendimiento podría cerrarse en los próximos días, mientras el presidente Yamandú Orsi evalúa viajar a Paysandú junto con el presidente ejecutivo de la compañía, César Norton, para anunciar el acuerdo final.
En declaraciones a radio Montecarlo, Olivera aseguró que la negociación ingresó en una etapa decisiva. “Seguro que estamos a días del tema de la definición”, afirmó, y explicó que el Estado debía garantizar a la empresa certezas sobre el costo de la electricidad y la disponibilidad del nuevo emplazamiento.
Según indicó, el precio de la energía ya estaría encaminado dentro del Poder Ejecutivo, mientras que la relocalización requiere poner a disposición de HIF un terreno perteneciente a Ancap. “Estamos a días, ni siquiera semanas deberíamos estar; estamos a días de que se tenga que cerrar”, sostuvo.
El intendente recordó que el memorando de entendimiento venció el 30 de junio y consideró necesario brindar rápidamente las garantías reclamadas por la empresa, dada la magnitud de la inversión y las posibilidades que representa para el interior del país.

PREDIO JUNTO A ANCAP Y ALUR

Posteriormente, Uypress informó que el terreno seleccionado sería el padrón 4.959, ubicado en Nuevo Paysandú, contiguo a la planta de Portland de Ancap y próximo a las instalaciones de ALUR. El inmueble tiene unas 48 hectáreas sin construcciones y ya está categorizado como zona suburbana industrial.
El nuevo emplazamiento sustituiría al inicialmente previsto en Constancia, a unos 15 kilómetros de la ciudad y próximo a la costa del río Uruguay. Esa ubicación había generado cuestionamientos desde Colón por el eventual impacto visual y ambiental del complejo frente a sus playas.
La alternativa de Nuevo Paysandú permitiría alejar las instalaciones del frente costero argentino y ofrecería ventajas para el funcionamiento de la planta. La cercanía con ALUR facilitaría el suministro de parte del dióxido de carbono requerido para producir los combustibles sintéticos, mientras que las conexiones ferroviarias y carreteras mejorarían el traslado de insumos y de la producción.
El cambio también evitaría construir tres ductos de unos nueve kilómetros entre la ubicación actual proyectada de HIF y ALUR, reduciría la intervención sobre zonas de monte nativo y facilitaría el futuro transporte ferroviario de los combustibles hasta el puerto de Montevideo. La empresa habría aceptado reorganizar sus módulos industriales para adaptarlos a la menor superficie disponible.

ENERGÍA A UNOS 45 DÓLARES


De acuerdo con lo informado por Uypress, el precio negociado para la electricidad que suministrará UTE se encontraría en el entorno de los 45 dólares por megavatio hora. Olivera evitó presentar esa cifra como definitiva y señaló que corresponde al Poder Ejecutivo comunicar oficialmente las condiciones alcanzadas.
El valor de la energía era uno de los principales componentes de la negociación, debido al elevado consumo eléctrico que demandará la producción de hidrógeno verde mediante electrólisis.
Todavía resta completar la redacción jurídica del acuerdo, definir las condiciones de compra y venta de energía, el canon por el uso de la infraestructura ferroviaria, el transporte de la producción hasta Montevideo y otras obligaciones que asumirán el Estado y la empresa.
Olivera sostuvo que falta cerrar la “letra fina” y convertir los entendimientos alcanzados en un documento formal. HIF deberá además completar el financiamiento y tramitar las autorizaciones ambientales correspondientes al nuevo predio.
Empero, UTE no será el principal proveedor de electricidad. La mayor parte, alrededor del 85% para hacer funcionar la planta saldrá de dos grandes complejos de energía renovable, el Parque Eólico “Elena” y el Parque Solar Fotovoltaico “Lucía”. La energía de UTE actuará como respaldo o complemento. Debido a que el viento y el sol son variables, la empresa necesita asegurarse de que su planta de hidrógeno verde opere de forma continua y sin interrupciones.

LA MAYOR INVERSIÓN DEL PAÍS

En radio Montecarlo, el intendente destacó que el proyecto produciría combustibles sintéticos para automóviles, aviones y barcos, a partir de hidrógeno verde y dióxido de carbono capturado. “Estamos hablando de la mayor inversión en la historia de nuestro país, 5.300 millones de dólares”, expresó. Olivera señaló además que Europa comenzará a incrementar desde 2030 la demanda de esta clase de combustibles y sostuvo que Uruguay tiene la posibilidad de posicionarse tempranamente en una industria todavía en desarrollo.
El memorando firmado en diciembre de 2025 calcula una inversión total de 5.385 millones de dólares. De ese monto, unos 2.881 millones corresponderían a las plantas industriales; 1.277 millones a parques solares y eólicos, y 1.226 millones a infraestructura, tratamiento de efluentes, suministro de agua y transporte de energía.
El complejo incluiría una planta de hidrógeno verde, instalaciones para capturar dióxido de carbono, una planta de e-metanol y otra destinada a convertirlo en gasolina sintética y gas licuado. En su etapa final podría producir unas 880.000 toneladas anuales de combustibles.
La construcción demandaría alrededor de 1.400 trabajadores y la operación estable generaría unos 300 empleos directos. Las primeras exportaciones están proyectadas para 2029, aunque la relocalización y el posible acuerdo todavía no representan la decisión final de inversión ni el comienzo de las obras.

PROYECTAN MÁS DE 48.000 EMPLEOS EN LA NUEVA CADENA PRODUCTIVA


El desarrollo nacional de la cadena del hidrógeno verde y sus derivados podría generar 48.390 puestos de trabajo directos durante la construcción de plantas e infraestructura entre 2026 y 2040, según un estudio del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y la Dirección Nacional de Energía.
Los empleos se distribuirían durante 15 años, con un promedio de 3.200 puestos anuales y momentos de máxima actividad en los que la demanda podría alcanzar los 6.000 trabajadores. Una vez consolidada la industria, la operación de las plantas, el mantenimiento de la infraestructura energética y las actividades logísticas requerirían cerca de 4.000 empleos permanentes hacia 2040.
El escenario analizado prevé una producción anual cercana al millón de toneladas de hidrógeno verde, destinada principalmente a elaborar e-metanol, combustible sostenible para aviación, urea verde y otros derivados.
El informe identifica una futura demanda de operadores de plantas de electrólisis, técnicos en automatización, instaladores eléctricos, ingenieros químicos y ambientales, especialistas en seguridad industrial, operadores ferroviarios y personal capacitado para transportar materiales peligrosos.
También advierte que la oferta educativa todavía presenta carencias en áreas como la electrólisis, la captura de dióxido de carbono y la síntesis química, por lo que plantea reforzar la formación técnica y profesional para acompañar el desarrollo de la nueva industria.

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