Georgieva pidió a Uruguay “mirar hacia adelante” y asumir más riesgos para impulsar el crecimiento

(ÁMBITO)
La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, se reunió este jueves por la tarde con el presidente de la República, Yamandú Orsi, en el marco de una visita al país que había arrancado el día anterior con una agenda en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y una conferencia en el Banco Central del Uruguay (BCU). Del encuentro con el mandatario también participó el ministro del MEF, Gabriel Oddone, quien luego detalló ante la prensa el contenido de la reunión. Según relató Oddone, Georgieva se refirió a la incertidumbre a nivel mundial como un fenómeno que “vino para quedarse”, aunque también trae consigo “una enorme cantidad de oportunidades para las economías como la uruguaya, para poder progresar y crecer a ritmos más acelerados”. El ministro remarcó el carácter poco habitual de la visita: la última vez que un director del FMI había estado en el país fue en 2011. “En las próximas semanas vamos a tener una cantidad de visitas de organismos internacionales, de autoridades muy importantes, que de alguna manera muestra que Uruguay está en el mundo y que está siendo invitado a ser un ejemplo en relación a algunas políticas macroeconómicas”, explicó Oddone, y agregó que la recomendación del organismo apunta a “tomar un poco más de riesgo y más desafíos en la agenda que falta, que es lo que el gobierno está trabajando”.

Uno de los conceptos que más repitió Oddone fue la frase que, según contó, usó la propia Georgieva tanto en su reunión con las autoridades como en su encuentro con empresarios uruguayos: dejar de mirar “por el espejo retrovisor”, en referencia a la crisis de 2002, para “empezar a mirar hacia adelante, tomando un poco más de riesgo, ser un poco más valientes”. Esa recomendación, aclaró el ministro, apunta tanto a la gestión de las políticas públicas como al sector privado, en el sentido de “no buscar tantos seguros de la política económica”.

Las sugerencias de la titular del FMI se enmarcaron en un diagnóstico centrado en la productividad y la aceleración del crecimiento económico. Oddone explicó que el organismo entiende que reformas en la regulación que afecta a la competencia, al funcionamiento de las empresas públicas y a algunos aspectos vinculados a temas laborales son “recomendaciones típicas del FMI” para este tipo de escenarios.

El ministro también se refirió a un punto más específico de la agenda económica local: la posibilidad de revisar a la baja la meta de inflación y consultado sobre el tema fue claro en que no es el momento para ese movimiento: “En este momento de tanta incertidumbre, de tanta volatilidad de precios relevantes para las economías, particularmente el caso de los precios de los combustibles, no es el momento más indicado para hacerlo”.

INSTÓ A ASUMIR RIESGOS

(EFE)
Durante su intervención en las Jornadas Anuales de Economía, organizadas por el Banco Central del Uruguay (BCU), la titular del FMI elogió el “consenso social” que sustenta la estabilidad del país, al considerarlo un gran activo frente a un mundo cada vez más polarizado. Pese a valorar la resiliencia demostrada por el país, con una deuda pública que ronda el 60% de su producto bruto interno (PBI) y una matriz eléctrica con un 98% de energías renovables, Georgieva fue contundente respecto a la necesidad de no conformarse con lo logrado. “Su estabilidad es una gran publicidad para el país, pero no se puede poner la estabilidad en el refrigerador; realmente se necesita crecimiento”, enfatizó.

Georgieva felicitó al ente emisor uruguayo por haber logrado reducir la inflación al 4,5% y anclar las expectativas del mercado. Al ser consultada sobre la posibilidad de bajar aún más el rango meta en el corto plazo, recomendó cautela. “Lo que han logrado es realmente impresionante. Manténganlo ahí, denle previsibilidad a la gente. No aconsejaría apresurarse a establecer un nuevo objetivo”, advirtió, y sugirió plantear cualquier revisión de este tipo con al menos dos años de anticipación.

La alta funcionaria también se refirió a la dolarización que persiste en el país, donde cerca del 70% de los depósitos bancarios se mantienen en moneda extranjera. Georgieva explicó que este comportamiento responde a temores arraigados por crisis pasadas --algo que comparó con la experiencia de su país natal, Bulgaria-- y recomendó incentivar el ahorro en pesos uruguayos, asegurando que ofrezcan mejores rendimientos y resulten más atractivos. “En un mundo de múltiples choques exógenos que no se pueden controlar, el peso y sus políticas es algo que sí pueden controlar”, aseveró.

Para alcanzar este desarrollo económico, la economista recomendó a Uruguay mejorar su capacidad logística para servir a sus vecinos, exigir mayor eficiencia de costos en los servicios públicos y preparar activamente a la sociedad para el impacto y las oportunidades de la inteligencia artificial.
Asimismo, pidió simplificar los trámites para acelerar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, eliminando la burocracia que calificó como una “piedra en el zapato”. “Protejan su estabilidad, pero añadan un poco más de valentía para el nuevo mundo en el que estamos”, concluyó.

TOLOSA PIDIÓ VENCER AL “MIEDO FINANCIERO”

(EFE)
El presidente del Banco Central de Uruguay (BCU), Guillermo Tolosa, instó este jueves a los ciudadanos e inversores a dejar atrás los “miedos paralizantes” de crisis pasadas para dinamizar el crédito y la economía.
En una rueda de prensa tras el encuentro con Georgieva, Tolosa destacó que la titular del FMI valoró la solidez de la economía uruguaya, capaz de absorber los choques de un entorno global marcado por la incertidumbre geopolítica. En materia de política monetaria, la líder del FMI sugirió no apresurarse a fijar una meta de inflación más baja que la actual de 4,5% y aconsejó esperar a que se disipen los impactos externos. Tolosa coincidió con esta postura y adelantó que, aunque la inflación podría subir levemente en los próximos meses, se mantendrá en el rango de tolerancia y convergerá a la meta el próximo año.
El miércoles, Tolosa había profundizado en los problemas estructurales locales durante su discurso en las Jornadas Anuales de Economía. Advirtió que las decisiones financieras de los uruguayos están dominadas por el “miedo” y las cicatrices de episodios traumáticos, como la crisis del año 2002.

Esta actitud genera lo que denominó la “paradoja de la cautela”. Al buscar refugio, los ciudadanos priorizan los depósitos a la vista y en dólares, una estrategia que, a largo plazo, les provoca grandes pérdidas de poder adquisitivo frente a la inflación y los expone a una alta volatilidad cambiaria.

A nivel colectivo, este conservadurismo asfixia el crédito disponible, reduce la inversión del sector empresarial y restringe el acceso de las familias a préstamos hipotecarios, actuando como un freno directo para el crecimiento del país.
Tolosa evidenció la brecha entre la visión externa e interna ya que, mientras los mercados internacionales otorgan a Uruguay un riesgo país en mínimos históricos, los locales perciben un entorno frágil. “Los mercados creen que Uruguay es Francia; los uruguayos creen que es el Congo o Nicaragua”, ilustró el presidente del BCU.

Para revertir esta cultura financiera defensiva, el BCU anunció la creación de una nueva Unidad de Salud y Cultura Financiera, un organismo que buscará educar a la población y mejorar la arquitectura de sus decisiones económicas.

Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.

IngresarPara quienes tienen una suscripción activa o quieren renovarla.SuscribirmePara quienes se suscriben por primera vez.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*