“Si tienen que rescindir el contrato, que lo rescindan”, reclamó una vecina del ex Sanatorio Pasteur durante la concentración realizada ayer sábado frente al edificio, donde residentes y comerciantes de la zona reiteraron su rechazo a que allí funcione el refugio para personas en situación de calle actualmente instalado en Santa Elena. Durante la movilización surgió además un dato que aumentó la preocupación del vecindario: el inmueble donde funciona actualmente el dispositivo deberá ser entregado el 1º de setiembre, según afirmó Gloria Vivian, vecina del barrio desde hace 45 años.
La concentración reunió a vecinos, comerciantes y representantes políticos. Estuvieron presentes, entre otros, el diputado Fermín Farinha, el presidente de la Junta Departamental, Marcelo Tortorella, y ediles del Partido Nacional.
Vivian aseguró que recibió personalmente del párroco la información de que el inmueble de Santa Elena “el 1º de setiembre lo tienen que entregar” y que quienes actualmente permanecen allí “no pueden estar un día más”. A partir de ese dato sostuvo que, si no aparece una alternativa, el traslado al ex Pasteur podría concretarse en los primeros días del próximo mes. “Luchemos para que ese contrato que se hizo por cinco años, con un alquiler mensual de 160.000 pesos, se pueda rever”, pidió.
La presidenta del Centro Comercial e Industrial de Paysandú, Belén Capurro, participó de la convocatoria en respaldo a los vecinos y procuró apartar el reclamo de una confrontación partidaria. “No queremos politizar esto”, sostuvo. “No es estar en contra de la pobreza, como se ha dicho. Nosotros, al contrario, apoyamos” a las personas que serán atendidas, pero consideró que el antiguo sanatorio “no es el lugar adecuado”.
Capurro señaló que el Centro Comercial viene planteando desde hace tiempo problemas vinculados a otros dispositivos ubicados en zonas céntricas y llamó a mantener la movilización. Anunció además que mañana lunes se elevará una carta al Ministerio de Desarrollo Social acompañada por las firmas recogidas. “Creo que vale la pena unir las fuerzas que quedan”, afirmó.
MÁS DE 500 FIRMAS
Verónica Salto, vecina y comerciante de la zona, informó que el movimiento ya supera las 500 adhesiones y sostuvo que la preocupación no se limita a quienes viven inmediatamente alrededor del ex Pasteur.
“Esto preocupa a una zona mucho mayor”, expresó, señalando especialmente la presencia de estudiantes y adultos mayores en el entorno. “Hay gente acá muy mayor que trabajó para tener una vejez tranquila y sabemos que esto va a cambiar notoriamente esa tranquilidad”, afirmó.
Otra de las vecinas, Alicia, insistió en que la oposición a la ubicación elegida no supone desconocer la necesidad de atender a las personas en situación de calle. “No es que nosotros no seamos solidarios, todo lo contrario”, señaló. A su entender, si se pretende brindarles mejores condiciones de vida, el ex Sanatorio Pasteur tampoco reúne características apropiadas para ese objetivo.
“Este lugar no es el adecuado”, afirmó, recordando que el inmueble “ni siquiera tiene patio” y que en su entorno inmediato funcionan centros educativos, servicios de salud y otros establecimientos con una circulación diaria importante. “No es el lugar adecuado ni para ellos ni para nosotros”, resumió.
NIÑOS Y ADOLESCENTES
Parte de las intervenciones puso especial énfasis en los estudiantes que diariamente circulan por el centro. Un vecino identificado como Federico sostuvo que en la zona concurren numerosos niños y adolescentes a centros educativos y planteó que la discusión sobre la ubicación debe considerar también ese aspecto.
“Nosotros como adultos tenemos que estar pensando qué es lo que queremos y qué queremos de nuestra sociedad”, expresó, y agregó que desea que los jóvenes “puedan caminar tranquilos por la calle en nuestra ciudad”.
También tomó la palabra Germán, un joven de 17 años y estudiante de quinto de liceo que vive en las inmediaciones. Dijo que la posibilidad de instalar allí el refugio genera preocupación entre quienes salen temprano hacia los centros de estudio y pidió que, aun cuando se mantenga el proyecto, se reconsidere su ubicación.
“No es el lugar apropiado”, expresó asimismo otra vecina, quien sostuvo que apoyaría un dispositivo que incorporara capacitación y oficios para quienes atraviesan una situación de vulnerabilidad, pero consideró que existen otros espacios en Paysandú que podrían adaptarse mejor. “No es que estemos contra ellos, les damos la mano, pero tenemos que salvar nuestra propia integridad”, señaló.
La concentración finalizó con el planteo de continuar las gestiones ante el Mides y mantener la recolección de firmas. Uno de los vecinos resumió la posición del grupo señalando que están “en la lucha contra esta decisión inconsulta” y que continuarán procurando impedir que el traslado al ex Pasteur se concrete.

