El ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, se involucrará personalmente en la controversia generada por el proyectado traslado del refugio para personas en situación de calle al antiguo sanatorio Pasteur y manifestó su disposición a recibir a representantes de la Junta Departamental y a los vecinos de la zona. Así lo confirmó a EL TELEGRAFO el intendente Nicolás Olivera, luego de mantener una conversación con el secretario de Estado. La intervención del ministro se produce mientras los vecinos mantienen su rechazo al emplazamiento y después de que Olivera acusara en duros términos a la directora departamental del Mides, María Inés Firpo, y al diputado Juan Gorosterrazú de haber faltado a la verdad respecto a una supuesta participación del Cecoed en la elección del inmueble.
Olivera recibió a los vecinos en la sala José Acquistapacce del Palacio Municipal, donde éstos reiteraron concretamente que no quieren que el refugio sea instalado en el edificio ubicado en Ituzaingó y Monte Caseros.
Tras el encuentro y la posterior comunicación con Civila, el intendente señaló que el ministro conoce el descontento existente y que asumirá personalmente el tratamiento del asunto.
“Él me dijo que va a recibir y se va a involucrar él en el tema, y quiere llegar a una solución consensuada entre todos”, expresó Olivera. Ante la consulta de si Civila había ratificado que el refugio permanecerá proyectado para el antiguo Pasteur, respondió categóricamente: “No, no, él no me dijo eso”.
La apertura de una instancia directa con el ministro ocurre luego de que Olivera formulara fuertes cuestionamientos a la conducción departamental del Mides y al diputado Gorosterrazú. En esa oportunidad afirmó que la Intendencia ya no encontraba condiciones para continuar tratando este asunto con ambos interlocutores.
“Nosotros ya no estamos en condiciones de hablar con la representación local del Mides ni con quien a veces aparece como el nuncio del gobierno, que es el diputado local en este tema”, expresó. Y agregó que existe “una confusión, pero una confusión de mala fe” respecto de las atribuciones del Comité Departamental de Emergencia.
El intendente rechazó particularmente las afirmaciones que atribuyeron al Cecoed participación en la determinación de instalar el refugio en el ex Pasteur.
“Que la representante local del Mides y que el diputado del Frente Amplio local digan que esto fue una decisión del Cecoed es absolutamente falso y desconoce a qué se dedica el Cecoed”, afirmó.
Más adelante fue todavía más explícito. “Quien haya dicho que el Cecoed propuso la instalación de un refugio 24 horas en un lugar específico, es mentira. Eso no es así”, sostuvo. A continuación agregó que esa afirmación “habla y desnuda la mala fe de quien representa al Mides en Paysandú”, a quien consideró “absolutamente deslegitimada” como interlocutora ante él en este tema.
Olivera también cuestionó al diputado Gorosterrazú, a quien incluyó en sus críticas por lo expresado públicamente sobre la participación del Cecoed. “El diputado actual del Frente Amplio habla de cosas que no son”, señaló. “Fue a una asamblea del Centro Comercial a decir que la decisión no estaba tomada. 48 horas después dicen fue una decisión que se tomó en el Cecoed. Es poco serio”.
“El diputado del Frente Amplio, de una forma absolutamente irresponsable, no se hace cargo de las decisiones de su gobierno”, subrayó.
“A NOSOTROS NO SE NOS HA VENIDO A PRESENTAR”
Otro de los puntos centrales planteados por el intendente refiere a las condiciones edilicias del antiguo sanatorio Pasteur y, especialmente, a la inexistencia, según la información que posee la Intendencia, de trámites ante la Dirección de Edificaciones para habilitar el nuevo destino que el Mides pretende darle al inmueble.
Olivera recordó que corresponde a la Intendencia controlar y habilitar los edificios destinados a la concentración de personas. “La Intendencia, en ejercicio de sus competencias de policía de la edificación, la Ley 9515 Orgánica Municipal, lo que dice es que nosotros nos tenemos que ocupar de controlar y de habilitar espacios que estén destinados a la aglomeración de personas”, explicó.
En ese marco reclamó que el Ministerio presente formalmente el proyecto antes de que pueda funcionar allí un refugio. “La Intendencia está en posición formal y jurídica de que el Mides venga a pedir una viabilidad. Que venga a pedir y a plantear qué es lo que va a hacer. Que venga a exponer sus programas, qué va a pasar ahí adentro, que venga a decir cuál es el alcance, para cuánta gente”, sostuvo.
El intendente enumeró además las condiciones que, a su juicio, deben ser verificadas antes de cualquier habilitación.
“Que estén dadas las condiciones de accesibilidad, que estén dadas las condiciones de seguridad. Seguridad puertas adentro, habilitación de Bomberos, en materia de condiciones eléctricas, sanitarias, de espacios internos”, expresó. Luego planteó: “¿Hay espacios, hay patios, hay lugares para descomprimir? ¿Qué van a hacer personas que quizás estén 24 horas ahí adentro, o el espacio público va a ser el de la calle, o el espacio de convivencia va a ser el de la calle?”.
Consultado específicamente respecto a si el Ministerio había iniciado los trámites edilicios correspondientes, Olivera respondió que “a nosotros como Intendencia no se nos ha venido a presentar”.
Para el jefe comunal, las dudas sobre el edificio no involucran únicamente el impacto que pueda tener sobre el vecindario, sino también las condiciones que tendrán las propias personas alojadas.
“No nos parece el lugar, pero no sólo pensando en los vecinos sino pensando en la gente que va a estar ahí, que no va a tener un espacio de esparcimiento y descanso dentro, que no va a tener un espacio, un patio mínimamente decente, donde desconocemos si están dadas las condiciones de seguridad”, manifestó.
Olivera insistió además en que todavía desconoce aspectos básicos del proyecto. “Hay muchas cosas que faltan para tomar una decisión”, afirmó, y expresó su expectativa de que el Mides no haya adoptado todavía una resolución definitiva sobre el inmueble.
LOS VECINOS MANTIENEN EL RECHAZO
En la reunión mantenida en el Palacio Municipal, los vecinos volvieron a transmitir al intendente su oposición al traslado del refugio al antiguo Pasteur. Olivera dijo considerar “legítima la preocupación” y rechazó que la controversia pueda reducirse a una posición contra las personas en situación de calle.
“Esto no es contra la gente que está en situación de calle. Esto es un tema de una crisis de confianza en quien ha gestionado hasta ahora la situación y que la ha mal gestionado”, afirmó.
Según expresó, el objetivo debe ser compatibilizar la atención de quienes viven en situación de calle con las condiciones de convivencia de la zona. “Nosotros queremos que se resuelva, que las personas tengan una debida atención y resolver los temas de convivencia”, afirmó.

