Declaratoria de la Independencia: “La tecnología no puede decidir qué sociedad queremos construir”

El 201º aniversario de la Declaratoria de la Independencia fue conmemorado en plaza Artigas, con un acto encabezado por el intendente Nicolás Olivera y la participación de autoridades departamentales, público y abanderados de Jefatura de Policía, Batallón General Leandro Gómez de Infantería Mecanizado Nº 8, Prefectura de Puerto e Instituto de Formación Docente.
La parte oratoria estuvo a cargo de la directora del Instituto de Formación Docente, Luján Mayans, quien planteó una mirada sobre la independencia que trascendió la evocación histórica para trasladar al presente conceptos como libertad, responsabilidad colectiva, pensamiento crítico y el papel de las nuevas tecnologías.

Mayans comenzó precisamente desde la inteligencia artificial. Contó que mientras preparaba su discurso decidió preguntarle cómo debía hablar sobre la Declaratoria de la Independencia y recibió una respuesta “inteligente, llena de datos y bien estructurada”. Sin embargo, encontró allí el punto de partida para una reflexión diferente.

“Por más avanzadas que sean las tecnologías, hay algo que todavía nos pertenece profundamente a nosotros, los seres humanos”, afirmó. “Las máquinas pueden ayudarnos a encontrar información, a organizar ideas e incluso a encontrar palabras. Pero no pueden sentir lo que significa ser uruguayos o sanduceros. No pueden experimentar esa mezcla de orgullo, emoción y hasta nostalgia que nos despierta nuestra propia historia”.
Desde esa perspectiva sostuvo que recordar no consiste solamente en conocer acontecimientos. “Conocer los hechos es importante, pero también lo es preguntarnos qué significan hoy para nosotros”, expresó, vinculando esa interpretación con las experiencias personales y con la propia idea de libertad.

En su recorrido histórico recordó el proceso iniciado en 1811, el papel de José Artigas y la resistencia contra el Imperio de Brasil, hasta llegar al desembarco encabezado por Juan Antonio Lavalleja en 1825. En ese tramo destacó especialmente el carácter colectivo de los grandes cambios.

“Las grandes transformaciones nunca son obra de una sola persona ni de un grupo aislado. Son el resultado de encuentros, diferencias, acuerdos y voluntades que en determinado momento deciden avanzar en una misma dirección”, señaló.

Mayans repasó luego las tres leyes aprobadas el 25 de agosto de 1825, la de Independencia, la de Unión y la de Pabellón, y recordó también las posteriores disposiciones contra el tráfico de personas esclavizadas y la Ley de Libertad de Vientres. Pero advirtió sobre la tentación de observar aquellos acontecimientos desde un presente en el que ya se conoce su desenlace.
“La historia no está escrita de antemano”, afirmó. Se construye, agregó, “a partir de decisiones, conflictos, luchas, acuerdos y acciones colectivas”. Por eso propuso comprender a quienes vivieron aquel tiempo desde los distintos futuros que entonces tenían abiertos y no únicamente desde el Uruguay que terminó conformándose.
La directora del IFD llevó posteriormente la reflexión al plano sanducero. Recordó que Paysandú era en 1825 apenas una villa y que el 21 de agosto de ese año el coronel Julián Laguna ingresó con 400 hombres y derrotó a fuerzas brasileñas en las inmediaciones del arroyo San Francisco. La situación, sin embargo, continuó siendo inestable y meses después todavía había buques de guerra brasileños frente al puerto.
“Nuestra historia local nos recuerda entonces que los grandes acontecimientos nacionales también se construyen desde los territorios, desde las pequeñas comunidades y desde las personas que muchas veces no aparecen en los grandes relatos”, expresó.

Sobre el final, Mayans volvió al presente y a la tecnología con la que había iniciado su intervención. Señaló que Internet, las redes sociales y la inteligencia artificial ofrecen posibilidades inéditas para aprender, comunicarse y crear, aunque plantean también nuevas responsabilidades.

“La tecnología puede ayudarnos a acceder al conocimiento, pero no puede decidir por nosotros qué sociedad queremos construir. Puede ofrecernos información, pero no puede reemplazar nuestra capacidad de pensar críticamente. Puede ayudarnos a encontrar palabras, pero no puede sentir por nosotros”, afirmó.
En ese contexto sostuvo que libertad e independencia continúan siendo conceptos plenamente actuales. “Ser libres no significa simplemente poder elegir.

También significa asumir la responsabilidad de nuestras decisiones, participar en la vida colectiva y comprometernos con la construcción de una sociedad más justa”.
Y cerró el discurso llevando la conmemoración directamente al presente. “Conmemorar hoy la Declaratoria de la Independencia no debería ser solamente mirar hacia atrás. Es también preguntarnos qué estamos haciendo nosotros con la libertad que otros imaginaron y defendieron”.