Con la consigna “Redes regionales para una educación superior en transformación”, representantes de instituciones educativas de Uruguay, Argentina y Brasil llevaron a cabo un encuentro en el que participaron más de quinientos docentes y estudiantes y se presentaron ciento setenta trabajos académicos en torno a ejes de interés regional. La ceremonia de apertura de las III Jornadas Binacionales de Educación Superior entre Argentina y Uruguay y las III Jornadas Trinacionales de Educación Superior entre Argentina, Uruguay y Brasil se realizó este miércoles en el Teatro Florencio Sánchez de Paysandú, un espacio de encuentro académico que nació en 2022 y que este año celebró su tercera edición con la participación de docentes y estudiantes de los tres países. El programa de las Jornadas incluyó paneles de intercambio, mesas de diálogo y conferencias centrales.
La actividad estuvo organizada por el Comité Binacional integrado por la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) y el Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte de la Universidad de la República (UdelaR) y en conjunto con la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC), la UTU, Campus Regional de Educación Tecnológica Litoral Norte y el Instituto de Formación Docente de Paysandú “Ercilia Guidali de Pisano”.
Reflexionar sobre las violencias basadas en género
Antes de dar inicio formal al programa de la apertura, la docente Virginia Courdín, referente del Cenur Litoral Norte en temas de violencia, acoso y discriminación, tomó la palabra para referirse a los hechos ocurridos recientemente en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República en Montevideo, donde una estudiante sufrió un intento de femicidio dentro de un espacio universitario. Courdín señaló que el episodio generó una profunda conmoción en la comunidad universitaria y llamó a reflexionar sobre las violencias basadas en género que atraviesan las instituciones de educación superior; remarcando que contar con protocolos y una institucionalidad específica, como la Unidad Central de Violencia, Acoso y Discriminación de la UdelaR, es necesario pero no suficiente, por lo que se requiere además de formación permanente una revisión de las prácticas cotidianas y las relaciones de poder dentro de las instituciones.
Autoridades locales, argentinas y uruguayas dieron la bienvenida
La apertura contó con las palabras de la secretaria general de la Intendencia de Paysandú, Gabriela Gómez, quien destacó la proyección de la ciudad como “ciudad universitaria en clave regional” y planteó preguntas sobre el rol que debe cumplir la inteligencia artificial en la formación de las nuevas generaciones, tomando uno de los ejes principales de la jornada como oportunidad para trabajar en respuestas colectivas y posibles.
El intendente de Concepción del Uruguay, Argentina José Eduardo Laurito, remarcó que el sistema educativo fue el principal dispositivo de integración social durante los últimos dos siglos y que “para superar las fisuras que se generan en la actualidad, frente a las enormes transformaciones tecnológicas, el sistema actual necesita de encuentros como estos”. Además de agradecer a los organizadores y remarcar el rol de la universidad provincial como oportunidad para la formación y el desarrollo territorial auguró que “las conclusiones que surjan del encuentro ayuden a pensar lo que viene, que no es poco”.
La cónsul argentina en Paysandú, Florencia Villela, definió a la educación como “pilar de la integración regional” y remarcó que gracias a la existencia de redes institucionales “la cooperación internacional sigue siendo posible y consistente, construyendo democracia y ciudadanía regional”. Desde los Estados –dijo– se acompaña el proceso de integración educativa y repasó algunos instrumentos jurídicos del Mercosur que facilitan el reconocimiento de títulos y la movilidad de estudiantes y docentes entre Argentina y Uruguay.
Pensarnos desde y en clave regional
También hizo uso de la palabra Marcelo Ubal, consejero de UTEC en representación del Comité Binacional Rivera-Livramento, que presentó la Red Biomapampa, la cual integra a instituciones públicas de educación superior de Uruguay, Argentina y Brasil en la región del acuífero guaraní y el biomapampa, con cerca de 60.000 estudiantes y 6.500 docentes solo del lado de Río Grande do Sul. “No se trata de superponerse, sino justamente de avanzar juntos y de forma articulada”, remarcó Ubal, citando la vocación de complementariedad territorial definiendo el trabajo en núcleos temáticos de interés regional.
En el mismo sentido el coordinador de relaciones internacionales de UTEC, Adrián Larroca, puso el foco en el papel del conocimiento en un contexto geopolítico marcado por transformaciones y tensiones internacionales. Para Larroca, estos encuentros permiten “pensarnos desde lo regional, en clave regional: ¿qué futuro queremos para esta región y qué hacen las universidades públicas para construir ese poder? Este espacio es un ejemplo claro de esto”, sostuvo.
Herramienta cualitativa de desarrollo
El presidente de la Comisión Coordinadora del Interior (CCI) de la UdelaR, Líber Acosta, quien cerró el bloque de autoridades, en representación del rector Héctor Cancela, centró su intervención en la política de esta gestión de “tejer redes regionales” y fue más allá enfatizando en la necesidad de “seguir profundizando las redes nacionales de educación pública superior entre UdelaR, UTEC, el Consejo de Formación en Educación y la UTU,como parte de un “tercer impulso descentralizador” de la política de educación superior. Sostuvo que la educación superior, sin ser la única, es una herramienta “cualitativa” para enfrentar las problemáticas sociales, en línea con las tres funciones sustantivas de la Universidad, enseñanza, generación de conocimiento y extensión.
Por su parte la profesora Luján Mayans, directora del Instituto de Formación Docente de Paysandú, reivindicó la formación docente como parte de la educación superior y destacó los casi cien años de historia de la institución y sus vínculos crecientes con universidades argentinas y brasileñas, en un momento.
“Son puentes que nos permiten aprender de otros, compartir lo que hacemos y descubrir que muchos de los desafíos que tenemos los compartimos”, señaló Mayans. Dany Silveira, director del campus Litoral Norte de UTU, agradeció la posibilidad de participar en las jornadas y valoró especialmente la apertura para intergar a estos espacios a la educación tecnológica. Silveira puso sobre la mesa datos sobre la caída demográfica de la región, el bajo porcentaje de estudiantes que culmina la educación media superior en Uruguay y señaló que la realidad socioeconómica de los estudiantes que llegan a UTU constituye un desafío que interpela directamente a la institución. Destacó en particular, la necesidad de atender las dificultades que persisten entre los sectores más vulnerables de la población.
“Cada vez más necesitamos formar profesionales y técnicos que, de alguna forma, dialoguen e interpreten cuáles son los desafíos y los problemas que los territorios y las cadenas de valor y productivas están necesitando”, sostuvo.


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