IMPUTADO POR INTENTO DE FEMICIDIO
(SUBRAYADO) Fue imputado por intento de femicidio el joven de 19 años detenido el 1º de setiembre en la Facultad de Medicina tras apuñalar a una compañera. El fiscal Luis Pacheco explicó, tras la audiencia de formalización del caso, que el delito imputado es femicidio en grado de tentativa, y que se impuso como medida cautelar la prisión efectiva por 180 días, aunque “por expresa recomendación de los peritos psiquiatras forenses”, los primeros 30 días será internado en el hospital Vilardebó. Formalmente, el delito imputado es “homicidio especialmente y muy especialmente agravado por femicidio”, detalló la Fiscalía. Consultado acerca de si el joven que intentó matar a una compañera es imputable, el fiscal respondió: “Es capaz de apreciar el carácter ilícito de sus actos aunque presenta algunas dificultades que seguramente ameritarán una pericia ampliatoria”. La pena mínima para un delito de femicidio es de 15 años, y en este caso, por ser en grado de tentativa, la mínima equivale a la tercera parte, es decir, 5 años, explicó el fiscal. En la audiencia se indicó que el detenido actuó con premeditación y que era consciente de sus actos cuando apuñaló a su compañera. En tanto, la víctima “sigue con internación domiciliaria, con tratamientos médicos por las heridas recibidas y, sobre todo, bastante (afectada) a nivel emocional y con atención psiquiátrica”, dijo el director de Violencia Doméstica y de Género de la Jefatura de Montevideo, Richard Gutiérrez.DEFENSA DE MARSET RECHAZÓ ACUSACIÓN DE NARCOTERRORISMO
(TELENOCHE) La defensa de Sebastián Marset presentó un escrito final de respuesta para exigirle al juez que actúa en el juicio en Estados Unidos que elimine de forma definitiva el cargo de conspiración por narcoterrorismo. Sus abogados sostienen que la acusación es una ficción inventada por los fiscales para forzar la jurisdicción norteamericana. Afirman, por ejemplo, que el atentado con granada a la Brigada Antidrogas en Uruguay y las amenazas dirigidas a la fiscal Mónica Ferrero no se tratan de narcoterrorismo. Argumentan que esas acciones respondían a disputas para proteger su negocio y obtener un beneficio económico personal, una motivación que, según la propia ley norteamericana, invalida automáticamente la acusación de terrorismo. Descartan, además, que Marset haya amenazado de muerte a un agente de la DEA, como indica el expediente al que accedió Telenoche. La defensa reveló el intercambio completo, donde Marset le escribió directamente al oficial. Los abogados afirman que la frase “Todos somos mortales” fue una reflexión sobre su propia vida como fugitivo y no una amenaza directa a la gente. Además, la defensa acusa a la Fiscalía de intentar cambiar las reglas de juego a último momento, al querer vincular a Marset con grupos como el Clan del Golfo o el Primer Comando de la Capital de Brasil, organizaciones que fueron catalogadas como terroristas mucho después de los hechos. Por todo esto, la defensa le pide formalmente al juez del caso que desestime el cargo de narcoterrorismo por falta de pruebas y de jurisdicción, asegurando que no se puede juzgar a un ciudadano extranjero en Estados Unidos sin un nexo legal claro.Ingresa o suscríbete para leer la noticia completa y todo el contenido del diario.
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