(PRESIDENCIA)
El presidente Yamandú Orsi reafirmó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el compromiso de Uruguay con la paz, el diálogo, el multilateralismo y el derecho internacional. En un escenario global marcado por guerras, desigualdad e incertidumbre, sostuvo que el desarrollo, la economía, la tecnología y la política deben tener como propósito central mejorar la vida de las personas.
Ante jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, Orsi presentó a Uruguay como un país que concibe la acción pública desde una premisa: “gobernar es, ante todo, trabajar por el bienestar de las personas”.
A partir de esa definición, el mandatario ubicó a la paz como uno de los principios centrales de la tradición uruguaya. “No concebimos la paz simplemente como la ausencia de guerra”, afirmó. Para Uruguay, implica construir las condiciones para que las personas puedan vivir, trabajar, educar a sus hijos, desarrollar sus proyectos y mirar hacia el futuro sin miedo.
Orsi reivindicó el papel de Uruguay en las misiones de paz de Naciones Unidas y ratificó su disposición a continuar contribuyendo a esas tareas. “Sigan contando con Uruguay para ello”, expresó.
El presidente sostuvo que la paz debe construirse de forma permanente y que no puede existir una valoración diferente del sufrimiento según dónde ocurra. “No puede haber una paz para unos y otra paz para otros. No hay sufrimientos que importen más porque ocurren más cerca, ni vidas que valgan menos porque nacieron en otro territorio”, afirmó.
En ese marco, mencionó las consecuencias de las guerras, los desplazamientos, la pobreza, el crimen organizado, el terrorismo y las tiranías, y aludió también al sufrimiento provocado por bloqueos económicos prolongados, como el que afecta al pueblo cubano.
El compromiso de Uruguay, afirmó, consiste en buscar caminos de entendimiento, abrir espacios de diálogo y contribuir a encontrar soluciones pacíficas, sin que ello implique indiferencia frente al sufrimiento o desconocimiento de las responsabilidades.
Frente a una agenda internacional atravesada por los debates sobre crecimiento económico, inteligencia artificial, transición energética y nuevas tecnologías, Orsi llamó a no perder de vista las necesidades básicas que todavía condicionan la vida de millones de personas.
Recordó que, mientras se discuten esas transformaciones, muchas familias siguen enfrentando problemas elementales como alimentar a sus hijos, acceder a una vivienda, conseguir un empleo o vivir sin temor.
“El desarrollo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas. La economía tiene sentido cuando está al servicio de la sociedad. La tecnología tiene sentido cuando amplía nuestras libertades y nuestras oportunidades. Y la política tiene sentido cuando es capaz de transformar la realidad para llevar felicidad a nuestra gente”, afirmó.
Ese concepto articuló buena parte de su intervención: el progreso no debe ser evaluado únicamente por el avance económico o tecnológico, sino por su capacidad para ampliar las oportunidades y libertades concretas de las personas.
Orsi reclamó también una actualización de las instituciones multilaterales.
El presidente sostuvo que el mundo necesita organizaciones internacionales más eficaces, representativas y cercanas a las personas, capaces de responder a los nuevos desafíos globales. Más adelante, señaló que la existencia de Naciones Unidas conserva plena vigencia, pero advirtió que la organización debe evolucionar al ritmo de los cambios geopolíticos.
También cuestionó que las decisiones internacionales permanezcan condicionadas por un reducido número de países. “No podemos seguir siendo rehenes de la voluntad de unos pocos países que se pueden contar con los dedos de una mano”, sostuvo.
En ese mismo tramo del discurso, defendió el respeto a la soberanía y a las fronteras nacionales como parte del orden internacional.
Frente a un escenario mundial de creciente polarización, sostuvo que ningún país puede construir su bienestar de manera aislada y que el futuro dependerá de reconocer la profunda interdependencia existente entre las sociedades.
Hacia el cierre, Orsi ratificó los principios que orientan la posición internacional de Uruguay: “Uruguay seguirá apostando por el diálogo, por el multilateralismo, por la cooperación, por el derecho internacional y por la solución pacífica de las controversias. Y, sobre todo, por la dignidad de cada ser humano”, afirmó.
El presidente llamó a utilizar la Asamblea General como un espacio para buscar acuerdos y no exclusivamente para profundizar enfrentamientos. “Poco aporta a los objetivos de la ONU utilizar solamente esta tribuna para acusar y atacar. El fuego no precisa más combustible. Aprovechemos mejor esta instancia y démosle otra oportunidad a la paz”, concluyó.
EN ASAMBLEA TRABAJADORES PORTUARIOS RECHAZARON LA FIJACIÓN DE SERVICIOS MÍNIMOS
(TELENOCHE)
El sindicato de trabajadores portuarios (Supra) se reunió este jueves en asamblea, con la finalidad de analizar la declaración de servicios mínimos en la Terminal Cuenca del Plata (TCP) del puerto de Montevideo.
La asamblea no tenía como objeto discutir la propuesta del Ejecutivo en el marco del conflicto con TCP. Tras las asambleas de Montevideo y Nuevo Palmira, el Supra informó que se rechaza la resolución de los ministerios de Transporte y Trabajo de declarar la obligatoriedad de servicios mínimos en la terminal de contenedores.
Además, el sindicato presentará un recurso de anulación contra la resolución al tiempo que “recorrerá los caminos necesarios” para presentar una queja ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El sindicato también monitoreará el uso de los servicios mínimos y otorgó al Ejecutivo Nacional la facultad de fijar un paro nacional de 48 horas en rechazo a la medida.
DESEMPLEO SE UBICÓ EN 7,2 % EN AGOSTO
(EFE)
La tasa de desempleo se ubicó en 7,2 % en agosto y registró un aumento de 0,2 % respecto a julio de 2026, según un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El documento, dado a conocer este jueves, detalla también que la tasa de actividad se situó en un 64,1 %, al tiempo que la tasa de empleo fue del 59,5 %. En tanto, Montevideo presentó mayores niveles de actividad (65,8 %) en comparación con el interior del país (63 %).
El documento añade que persisten las brechas entre hombres y mujeres. En agosto, las tasas de actividad y empleo continuaron siendo más bajas entre las mujeres con 58 % y 52,9 %, respectivamente, mientras que el desempleo femenino continuó por encima del masculino con 8,8 %.
El INE destaca que la inserción laboral “difiere marcadamente” según la edad. La mayor tasa de empleo (87,8 %) se ubica en el rango de edad de las personas entre los 35 y los 44 años, mientras que la mayor tasa de desempleo (23,4 %) aparece en el grupo más joven (entre los 14 y los 24 años).
La informalidad, medida por el no registro a la seguridad social, se ubicó en 20,8 %, registrando un valor similar al del mes anterior y de 1,3 puntos porcentuales por debajo al del mismo período de 2025.
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