Segunda edición de “Cerebros en el Tránsito” el 14 de octubre

La segunda edición de “Cerebros en el Tránsito” se realizará el martes 14 de octubre, de 13.30 a 16.30, en el nuevo Estadio Cerrado 8 de Junio, con participación de escolares de cuarto, quinto y sexto año de escuelas públicas y privadas de Paysandú. El concurso busca fomentar el aprendizaje de las normas de tránsito de forma lúdica y participativa, con mayor presencia este año de escuelas del interior del departamento.

La actividad fue presentada en el Salón Rojo de la Intendencia, con la presencia del intendente Nicolás Olivera; la secretaria general, Gabriela Gómez; la inspectora departamental de Primaria, Ginnamaría Esquivel; el director de Tránsito, Gastón Berretta; la encargada de Movilidad Urbana, Patricia Duarte; y la encargada del Área de Educación Vial, Rosario Teixeira, entre otras autoridades.

Olivera sostuvo que el tránsito debe ser abordado como un problema directamente vinculado con “la integridad, la salud y la vida de la gente”. En ese sentido, comparó la preocupación pública por la seguridad con la cantidad de muertes que provocan los siniestros viales. “Si hoy los uruguayos creemos que tenemos un problema en materia de seguridad por la cantidad de homicidios que hay, los invito a ver la cantidad de gente que muere en Uruguay a partir de accidentes de tránsito, es aún más escandaloso, pero es un problema que evidentemente no está tan visibilizado como el otro”, afirmó.
El intendente remarcó que las multas y la fiscalización son necesarias, pero no suficientes para modificar las conductas. “No lo resolvemos aplicando multas, ni sanciones, ni poniendo a mil inspectores en la calle. No se va a resolver solo así el tema. La actuación inspectiva es una parte, lo sancionatorio es una parte, pero el componente de educación te diría que es la parte sustancial”, señaló.

“Cambiar, modificar hábitos o malos hábitos al frente de un volante, es la única manera de que podamos manejar mejor, tengamos mayor apego a la norma y así nos cuidemos”, agregó Olivera. Destacó la capacidad de los escolares para incorporar hábitos y transmitirlos en su entorno. “Son capaces en esa etapa escolar de asimilar conductas, de aprehender con la H en el medio hábitos y formas de cómo comportarse”, expresó. A su vez, señaló que los niños “son políticas de transmisión” y pueden reproducir esos aprendizajes “tanto en el familiar como en el escolar, como en otros lugares”.
“Invertir en la educación es una inversión a futuro, pero en este tema es una inversión que la mayor renta que puede dar en términos de retorno es preservar la vida de la gente”, expresó.

“SEMBRAR SEGURIDAD VIAL PARA TODA LA VIDA”

El director de Tránsito, Gastón Berretta, dijo que “Cerebros en el Tránsito” es un proyecto “único” que llega a su segunda edición con una repercusión que consideró muy importante. “Nos enorgullece por la gran repercusión que ha tenido y que sin lugar a dudas tenemos un socio fundamental en este proyecto como es Primaria. Sin Primaria esto no sería posible”, afirmó.
Berretta sostuvo que “es fundamental ver que trabajando en forma interinstitucional se puede llevar adelante importantes cambios, importantes formas de transitar y de generar cambios en materia del tránsito, sobre todo con los más pequeños, que es ahí a donde tenemos que apuntar”, señaló.
El jerarca informó que la jornada se desarrollará el 14 de octubre en el Estadio Cerrado 8 de Junio y que este año habrá mayor presencia de escuelas del interior. “Van a participar escolares de cuarto, quinto y sexto año, con la novedad este año que vamos a tener más presencia de escolares del interior del departamento. Hay nueve escuelas que van a participar de estas jornadas”, indicó.
“Eso realmente lleva al gran entusiasmo que hay también y que esto se ha transformado en una jornada netamente departamental, que ese es el objetivo que teníamos”, afirmó Berretta.
El director de Tránsito explicó que “el objetivo de Cerebros en el Tránsito es lograr que la seguridad vial llegue a los más pequeños, a los niños, aprendiendo, jugando una norma de tránsito”, expresó.
“Si nosotros logramos que jugando aprendemos podemos generar modificaciones importantes en la vida de esos pequeños”, sostuvo. Agregó que esos conceptos no solamente servirán para la seguridad de los propios niños, sino que también serán transmitidos a sus familias, amigos, centros de estudio, espacios deportivos y comunidades.
Berretta subrayó que la internalización de normas desde edades tempranas puede tener efectos duraderos. “Si logramos generar en los niños normas de tránsito, internalizarlas, hemos logrado uno de los principales objetivos que es sembrar seguridad vial para toda la vida”, afirmó.
La jornada será abierta a familiares y a la población en general. “El tránsito lo hacemos entre todos y a través de los niños de las edades más tempranas podemos generar los cambios trascendentes en materia de tránsito”, señaló.

PRIMARIA DESTACÓ EL VALOR DE APRENDER JUGANDO

La inspectora departamental de Primaria, Ginnamaría Esquivel, recordó que participó de la primera edición y valoró sus resultados. “Realmente fue una jornada muy exitosa”, dijo. “Fue una jornada donde los niños pudieron aprender. Creo que eso es muy importante, aprender jugando, aprender, jugar y compartir”, expresó.
Esquivel coincidió en que los escolares cumplen un papel clave como transmisores de conductas. “Los niños son como los principales agentes, como transmisores de esto, de cómo poder cuidarnos, porque la seguridad vial es algo muy importante”, afirmó.

La inspectora también destacó la necesidad de que participen las familias. “Poder invitar desde nuestro lugar, las escuelas, a que participen las familias, porque la familia por supuesto que trabaja mucho mancomunada con la escuela”, señaló.
Asimismo, valoró la incorporación de centros educativos del interior. También planteó que en futuras ediciones podría realizarse alguna instancia en localidades del interior, para facilitar el acceso de quienes tienen mayores dificultades de transporte.
“Tal vez podamos pensar juntos para una nueva edición de hacerlo en alguna localidad del interior del departamento también para que sea más accesible”, propuso Esquivel.

El concurso tendrá premios para las escuelas participantes, entre ellos aire acondicionado, televisión y un viaje a centros termales. Olivera señaló, sin embargo, que el mayor premio será “lo intangible”, que los niños se transformen en portavoces de conductas capaces de salvar vidas.
“Quién dice que uno solo de esos niños puede, a partir de lo que lleva a sus casas, incidir en la vida de uno solo de sus padres o uno solo de sus adultos responsables y que a partir de eso evitemos algo. Ya eso solo cumplió el cometido de todo esto”, concluyó.

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