La inestabilidad de los portavoces trumpistas
En el ejercicio de sus períodos presidenciales, Donald Trump ha “confiado” la función a seis portavoces y ahora cabe la designación de un séptimo funcionario después de haber despedido a todos los anteriores. Extraño, pero no hay aspirantes. Es que cinco días de permanencia en la función es poco alentador.
La salida de Katie Zacharia como vocera de la Casa Blanca es la sexta durante el primer mandato del presidente Donald Trump (2017-2021) y en lo que va de su segundo mandato, hecho que llama la atención por dos razones: los motivos y el momento en que se dio.
Zacharia dejó el cargo —días después de asumirlo— a tres semanas de unas decisivas elecciones legislativas, que marcarán la segunda parte de la presidencia del líder republicano.
A la fecha, contando desde el primer mandato hasta pasados cinco días de la designación en este mismo mes de octubre, seis funcionarios fueron designados para la labor. El primero, Sean Spicer, ocupó esta posición en los meses de enero a julio de 2017. Le sucedería Sarah Huckabee Sanders durante los meses de julio de 2017 a julio de 2019. En julio de 2019 hasta abril de 2020, Stephanie Grisham. Luego vendría Kayleigh McEnany, que estuvo en funciones entre los meses de abril de 2020 a enero de 2021. La quinta designación, que corresponde al segundo período presidencial, para Karoline Leavitt, ocupando su cargo entre enero de 2025 y agosto de 2026. Pero el récord, la persona que apenas estuvo cinco días, menos de una semana, ha sido Katie Zacharia, en este octubre de 2026.
Las causas de lo efímero
Sean Spicer fue el primer secretario de Prensa de Donald Trump. Fue breve su pasaje por el gobierno pero no al extremo de ser recordado como un accidente. Spicer presentó su renuncia el 21 de julio de 2017 después del nombramiento de Anthony Scaramucci como director de Comunicación. Fue este exfuncionario quien hace seis meses dio su opinión categórica sobre el momento que atraviesa el gobierno de Trump: “La presidencia se está desmoronando”.
El 21 de julio de 2017, Scaramucci fue nombrado director de Comunicaciones de la Casa Blanca. A poco de asumir, Scaramucci provocó un serio conflicto tras lanzar un duro ataque contra miembros de la propia administración Trump. Finalmente, una entrevista con Ryan Lizza de The New Yorker despejó el camino hacia su destitución. En efecto, diez días después de su nombramiento, fue destituido por el presidente Donald Trump, a recomendación del nuevo jefe de gabinete de la Casa Blanca, John F. Kelly.
La cuestión generó un enemigo duro para el presidente Trump. No ha desaprovechado ocasión para expresar críticas hacia Trump en los medios y no tuvo reparos en anunciar su apoyo a Joe Biden y Kamala Harris en las elecciones de 2020 y 2024, respectivamente.
No hay que olvidar que fue Sarah Huckabee Sanders quien explicó que Spicer consideró conveniente permitir que el nuevo equipo comenzara sus funciones con una reorganización completa. Ya por entonces en Washington DC se preguntaban cuán efímero sería la actividad del “nuevo” portavoz presidencial. Diez días parecía hasta hace unos días un récord difícil de igualar, pero fue superado: cinco días la última expulsada por Trump.
Vuelta a Arkansas
Sarah Huckabee Sanders asumió el puesto en julio de 2017 y permaneció hasta junio de 2019. El 13 de junio de ese año, Trump anunció que dejaría la Casa Blanca para regresar a su estado natal, Arkansas. El mandatario también expresó públicamente su deseo de que buscara la gubernatura de esa entidad.
Desde 2023 es la 47.ª gobernadora de Arkansas, miembro del Partido Republicano; fue la 31.ª secretaria de prensa de la Casa Blanca, sirviendo bajo el presidente Donald Trump desde 2017 hasta 2019. Sanders fue la tercera mujer en ser secretaria de prensa de la Casa Blanca. También fue asesora principal en la campaña presidencial de Trump en 2016. Sanders se convirtió en la candidata republicana en las elecciones a gobernador de Arkansas de 2022 y ganó, derrotando al candidato demócrata Chris Jones.
Su mayor escándalo fue haber realizado, según admitió, declaraciones falsas como parte de la investigación de Mueller. A nivel de medios, se la refería como la investigación del fiscal especial Robert Mueller, una investigación penal sobre asociados del 45.° presidente estadounidense Donald Trump y del presidente ruso Vladimir Putin, en relación con la interferencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016, y fue llevada a cabo por el fiscal especial Robert Mueller desde mayo de 2017 hasta marzo de 2019. Algunos medios más críticos la llamaron “la investigación sobre Rusia”.
Grisham, la reasignada
Stephanie Grisham ocupó la Secretaría de Prensa entre julio de 2019 y abril de 2020. Su carrera tuvo un final discreto: el 7 de abril de 2020, la oficina de la “primera dama” Melania Trump anunció que Grisham regresaría al equipo de MT para desempeñarse como jefa de Gabinete y portavoz.
La funcionaria permaneció dentro de la administración presidencial, por lo que su salida de la Secretaría de Prensa fue presentada como un cambio de responsabilidades.
Fueron unos meses extraños: ha sido la primera secretaria de prensa de la Casa Blanca en no dar ruedas de prensa. Ella optó por entrevistas en medios conservadores.
Finalmente, presentó renuncia el 6 de enero de 2021, en medio del asalto al Capitolio. De allí en más, cambió su posición respecto a Trump, siendo una implacable crítica.
Kayleigh McEnany completó mandato
Kayleigh McEnany no es una trumpista de primera hora. Pero con el paso de unos meses se fue aproximando y se convirtió en una de las defensoras más enérgicas. En 2017 fue nombrada portavoz nacional del Comité Nacional Republicano. Trabajó en la campaña presidencial de Trump en 2020. Fue responsable de la Secretaría de Prensa nacional de 2019 a 2020. Y repetiría como asesora principal de octubre de 2020 a enero de 2021.
Acompañó a Trump hasta el final del mandato presidencial, el 20 de enero de 2021, cuando Joe Biden asumió la presidencia de Estados Unidos. A diferencia de otros portavoces, su salida no respondió a una sustitución durante la administración, sino al cambio de gobierno.
Militante republicana, apeló a teorías conspirativas insólitas, con acusaciones que luego se demostrarían algo más que mentiras. Por ejemplo, defendió las afirmaciones de Trump sobre los peligros del voto por correo, repitiendo “inexactitudes” de que votar por correo tiene una “alta propensión al fraude electoral”. Nunca explicó su propia conducta: ha votado por correo once veces en diez años.
En 2020, cuando aún se contabilizaban los votos, adelantó una declaración falsa, anticipándose en los tiempos, anunciando una victoria que le sería esquiva.
Karoline Leavitt, motivos familiares
Karoline Leavitt se convirtió en secretaria de Prensa en enero de 2025, formando parte del nuevo equipo que comenzó el segundo mandato de Trump.
La Casa Blanca confirmó que su último día en funciones fue el 27 de agosto de 2026. Su salida fue presentada como una decisión relacionada con sus responsabilidades familiares, después del nacimiento de su segunda hija.
Katie Zacharia, solo cinco días
Katie Zacharia comenzó sus funciones el 12 de octubre de 2026 y ofreció su primera conferencia de prensa al día siguiente. Es todo lo que se puede decir sobre su gestión.
¿Y ahora?
Aunque fue anunciada “de hecho” su salida de la función, hasta ahora no hubo una versión oficial del despido ni tampoco del relevo. Y no hay apuro para saberlo. Con siete relevos, poco importa.
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