Escribe Lic. Ps. Yasmin Buono: Bienvenido Papa León XIV a Paysandú

Hoy es un día histórico para nuestro país y en particular para nuestra ciudad. Estar escribiendo estas palabras es una enorme alegría y honor en un día como hoy. Mi deseo es que este prestigioso diario llegue a sus manos su Santidad y pueda leer esta reflexión. Hay visitas que trascienden lo protocolar y se convierten en presencias que nos invitan a reflexionar sobre el valor de la fe, la esperanza, la comprensión, la solidaridad, la necesidad de ser escuchados, el trauma, donde todo forma parte de la salud biológica y psicológica de una persona. Desde esta columna le doy la bienvenida, con el deseo de que su visita deje una huella profunda en el corazón y la mente de las personas, que vaya más allá de la celebración religiosa y nos ayude a fortalecer lo que nos une: el respeto, la dignidad, el cuidado y la esperanza.
Una iglesia cercana a quienes necesitan ser escuchados
Durante años participé en la Iglesia brindando el servicio de la música, como organista en las misas.
Hoy, como psicóloga especializada en trauma, quiero destacar un gesto que merece especial reconocimiento.
La disposición del Santo Padre a encontrarse con personas que han sufrido abuso por parte de los miembros de la Iglesia. Para quienes han atravesado experiencias tan dolorosas, sentirse escuchados puede representar el primer paso para la recuperación de la confianza.
Las consecuencias del trauma pueden permanecer mucho tiempo después de que los hechos hayan terminado, afectando la manera en que una persona se relaciona con su mundo interno y externo.
Por eso considero tan valioso el encuentro, para que las personas sientan que no atraviesan su sufrimiento en soledad o que su testimonio, aunque sea en una carta, no llega demasiado tarde.

El desafío de cuidar la salud mental en un mundo hiperconectado

Mi pedido, Santo Padre, es que su voz contribuya a promover esta conciencia de cuidado. Que cada vez más, la salud mental sea una responsabilidad compartida entre las familias, las instituciones, las comunidades, e incluso los gobiernos, todos quienes tienen la posibilidad de influir positivamente en la sociedad.
Que sus palabras recuerden que el encuentro humano tiene un valor irremplazable.

La espiritualidad como camino de sentido y resiliencia


La espiritualidad tiene mucha importancia en la vida psicológica de una persona. Para muchos, la fe representa una fuente de sentido, la manera de encontrar fuerzas cuando la crisis parece superar los recursos disponibles. La espiritualidad, los vínculos saludables, el acompañamiento profesional cuando es necesario, puede favorecer la esperanza y ayudar a reconstruir una vida, para descubrir que después de atravesar el dolor, todavía existen caminos por recorrer. La vida puede vivirse de otra manera, con más seguridad, fuerza y un nuevo significado.

Que su voz se mantenga presente cuando ya no esté

Después del día de hoy, la vida volverá a su curso. Mi deseo es que su presencia nos deje un mensaje que permanezca: cuidarnos más, escucharnos atentamente y acompañar con mayor sensibilidad. Para que quienes han sufrido o sufren, encuentren espacios donde sientan que no están solos.
Que sus palabras lleguen a nuestros jóvenes para que opten por seguir, pidan ayuda, aunque parezca que no hay salida posible.
Que la espiritualidad y la fe encuentren su expresión más valiosa: estar en el mundo viviendo con esperanza en que una vida con recursos, bienestar, fortaleza y solidaridad es posible. Que así sea.
¡Gracias por venir y honrarnos con su presencia!
(097352937).

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