Organizaciones sociales de Finlandia reclaman a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que realice una auditoría independiente y así saber si el contrato firmado entre UPM y Uruguay afecta o no los derechos humanos, económicos, sociales y culturales de los uruguayos, de acuerdo a una información dada a conocer por el semanario La Mañana.
Se trata de tres organizaciones del país europeo, que tras el revés judicial a las denuncias de movimientos sociales y ambientales uruguayos, ha llevado la controversia al plano internacional.
La justicia uruguaya desestimó en noviembre –y ratificó su decisión en diciembre tras una apelación– un recurso de amparo presentado por el Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus), para que se suspenda la construcción de UPM 2 por no haber presentado a tiempo todos los informes ambientales correspondientes.
Pero a mediados del mes anterior, por su lado, las organizaciones sociales finlandesas New Wind Association, Economic Justice Action Group of Friends of the Earth y Emmaus Aurinkotehdas presentaron una denuncia ante el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas (CESCR), un órgano de expertos independientes que supervisan la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966) y que fue ratificado por los Estados miembros en 1976.
La denuncia presentada por estas organizaciones apunta a los impactos de la nueva inversión de UPM en Uruguay y la responsabilidad de Finlandia de asegurar y controlar el respeto por esa empresa de los derechos humanos económicos, sociales y culturales de los uruguayos. La misma será tratada en la reunión del CESCR que se celebrará del 15 de febrero al 5 de marzo.
Profunda preocupación
El documento elevado expresa que “numerosos grupos y comunidades han expresado una profunda preocupación sobre cuáles serán los impactos de ese contrato de inversión en sus derechos humanos y el medio ambiente, ya que el proyecto de UPM gastará miles de millones, la mayoría del dinero de los contribuyentes uruguayos para crear un gran cambio en la tierra y el agua de Uruguay”.
El informe, que contiene un análisis detallado del proyecto UPM 2, señala que la Institución Nacional de Derechos Humanos de Uruguay determinó que los impactos acumulativos que tendrá este proyecto sobre los derechos humanos y el medio ambiente no han sido evaluados con la participación de las personas afectadas, y no son debidamente conocidos por el pueblo uruguayo.
Los ambientalistas de las organizaciones finlandesas consideran que “no se pueden verificar adecuadamente los impactos de un proyecto cuando el destino de una gran extensión de los recursos de Uruguay –tierras, agua, ecosistemas, biodiversidad, infraestructura, condiciones ambientales, laborales y educativas, etcétera– depende de lo que a UPM se le ocurra decidir qué es rentable para su negocio”.
Advierten asimismo que desde la ONU se ha señalado en varias oportunidades que los estados no pueden dejar en manos de los actores empresariales privados, la evaluación de los impactos sobre los derechos humanos y el medio ambiente, sino que deben ser ellos mismos los responsables de evaluar dichos impactos y actuar para garantizar los derechos humanos y la integridad ambiental.
Además proponen que Finlandia ayude a establecer una comisión de revisión independiente e imparcial, y que los órganos respectivos de la ONU puedan nominar o aprobar como competente para evaluar los impactos del proyecto de UPM.
Proponen a su vez que Finlandia ayude a establecer una comisión de revisión independiente e imparcial, y que los órganos respectivos de la ONU puedan nominar, o aprobar como competente para evaluar los impactos del proyecto de UPM sobre los derechos humanos económicos, sociales y culturales y en el medio ambiente, en particular, en la biodiversidad y el agua de Uruguay. Asimismo, apuntaron a que Finlandia debería contribuir a cubrir, junto a Uruguay, los costos de la comisión, respetar sus hallazgos y proporcionar de manera transparente toda la información solicitada por la misma, respecto al proyecto de UPM 2.


